Argentina vuelve a captar capital productivo en un sector estratégico. Una compañía global del negocio de biociencias destina USD 8 millones a su planta de Arroyito, Córdoba, dentro de un desembolso regional de USD 8,4 millones en América Latina, con impacto directo en agroalimentos, bioenergía y nutrición animal.
El dato financiero es contundente: casi la totalidad de la inversión regional se concentra en Argentina, lo que posiciona al complejo industrial cordobés como pieza clave dentro de una red internacional de producción enzimática y soluciones microbiológicas.
Qué empresa invierte en Córdoba y cuál es su peso en el mercado global
La firma es IFF, grupo con presencia en más de 100 países y liderazgo en enzimas, cultivos, ingredientes funcionales y biociencias aplicadas a alimentos, bebidas, cuidado del hogar y producción animal.
En los últimos años profundizó su perfil biotecnológico tras integrar el negocio de Nutrition & Biosciences de DuPont, ampliando capacidades en fermentación industrial e ingeniería enzimática. Ese movimiento redefinió su posicionamiento global y fortaleció su participación en cadenas agroindustriales complejas, donde eficiencia y reducción de costos resultan determinantes.
Hoy la empresa opera como proveedor estratégico de tecnologías que optimizan procesos industriales, mejoran rendimientos y reducen huella ambiental, un diferencial cada vez más valorado por mercados y reguladores.
Arroyito amplía capacidad y reduce exposición logística
La planta de Arroyito funciona desde 1979 y es una de las pocas instalaciones de fermentación enzimática en América Latina. La inversión permitió incorporar tres nuevos fermentadores, lo que amplía escala productiva y actualiza tecnología.
Desde una perspectiva económica, el punto central es la reducción de hasta tres semanas en los plazos de entrega a clientes latinoamericanos. En un escenario internacional atravesado por disrupciones logísticas, costos crecientes de transporte y mayor incertidumbre comercial, producir en Argentina mejora previsibilidad y reduce dependencia de flujos intercontinentales.
Ese diferencial impacta directamente en márgenes operativos y competitividad para industrias que utilizan enzimas como insumo crítico.
Impacto en agroalimentos, bioetanol y proteínas
La expansión en Córdoba tiene implicancias concretas en sectores estratégicos.
En la industria cervecera regional, la aplicación de enzimas permite reducir hasta 36% las emisiones de CO₂ y 41% el consumo de agua en determinados procesos productivos, lo que combina eficiencia ambiental con ahorro operativo.

En bioetanol, las levaduras desarrolladas por la compañía alcanzan rendimientos 4,5% superiores a los convencionales, un diferencial relevante en países donde los biocombustibles forman parte de la matriz energética.
En nutrición animal, las enzimas optimizan la conversión alimenticia y permiten enfrentar desafíos sanitarios con menor dependencia de antibióticos. En una región clave para el abastecimiento global de proteínas, la mejora tecnológica incide directamente en costos y competitividad exportadora.
América Latina como plataforma productiva y tecnológica
El desembolso en Argentina se complementa con USD 0,4 millones destinados a un laboratorio de aplicaciones en Brasil enfocado en soluciones para limpieza del hogar. La compañía ya había invertido USD 6,3 millones en 2022 en un Centro de Innovación en ese país, lo que evidencia una estrategia regional sostenida.
La lógica corporativa apunta a regionalizar capacidades productivas, ganar resiliencia y acercar innovación a mercados con demanda creciente de soluciones sustentables. América Latina no solo representa consumo, sino también una plataforma industrial dentro de la arquitectura global del negocio.
Una señal estratégica en la nueva arquitectura industrial
La señal trasciende el monto. En un contexto macroeconómico desafiante y de reconfiguración de cadenas globales, el ingreso de capital productivo en biociencias confirma que ciertos segmentos de la economía argentina conservan atractivo estructural cuando combinan escala regional, demanda sostenida y capacidad técnica instalada.
La decisión de concentrar la inversión en Córdoba no es solo un movimiento industrial. Refleja cómo, en tiempos de tensiones logísticas y competencia por nodos productivos, las compañías globales evalúan con precisión dónde instalar capacidad estratégica para ganar eficiencia y resiliencia en el largo plazo.
En ese mapa de prioridades, Argentina vuelve a figurar como plataforma industrial relevante dentro de la nueva arquitectura global de los agroalimentos y la biotecnología aplicada.


