A casi tres semanas de la asuncion del nuevo presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el organismo enfrento un recorte significativo de personal que fue informado por fuentes internas y difundido por medios locales. Aunque no hubo un comunicado oficial detallado sobre los sectores afectados, la reduccion habria incidido principalmente en las areas de extension yerbatera, controles a las empresas del sector, registro y fiscalizacion. Segun las fuentes consultadas, se notificaron entre 20 y 21 despidos -cerca del 25% de la plantilla total, que asciende a 84 empleados- y se anticipa la posibilidad de 20 cesantias adicionales. Tambien se menciono un recorte en la flota del instituto de aproximadamente 25 camionetas.
Rodrigo Correa, designado por el presidente Javier Milei, asumio la conduccion del INYM el 11 del mes en curso con la mision declarada de “modernizar” y “reestructurar” el organismo, adecuandolo a lo que se definio como nuevas funciones mas acotadas. En su primera reunion de directorio, con asistencia plena de sus miembros, se abordo el aumento de la Tasa de Fiscalizacion -la estampilla que figura en cada paquete de yerba mate y que financia al instituto- que pasara de los 25 pesos actuales por kilo a 32 pesos por kilo, un incremento del 28%. Con ese incremento se acordo un presupuesto proyectado para 2026 de 8.500 millones de pesos.
En esa misma reunion se comenzo a plantear la necesidad de reducir el tamano del plantel y ajustar la estructura del INYM a las competencias que le quedan tras los cambios normativos de los ultimos anos. Los representantes de la industria presentes no respaldaron la suba de la estampilla, segun las fuentes. Ademas, entre los puntos que podrian sufrir recortes estan los viaticos de los doce directores ad honorem; episodio recurrente en las criticas publicas al instituto han sido los viajes al exterior que realizan algunos directores en misiones comerciales para promover la yerba mate en destinos como Dubai, Nueva York o Paris.
Correa publico una declaracion en la que explico que se trabajara “en el marco de la normativa vigente para dar un paso mas en la modernizacion del Instituto, armonizando esas normas en un proceso de desburocratizacion que facilite la actividad que desarrollan los distintos operadores del sector yerbatero”. Subrayo la intencion de desarrollar controles mas eficientes que garanticen la calidad del producto en los tramos de la cadena donde el INYM tiene competencia, y anadio: “Queremos mejorar todo aquello que pueda entorpecer la actividad, pero sin comprometer los estandares de calidad”.
Pese a las declaraciones oficiales, el recorte genero reacciones diversas dentro del sector. Muchos industriales, algunos pequenos productores y sectores que habian criticado en anos recientes la politizacion del organismo y su estructura burocratica apoyaron la reduccion del gasto y la reorganizacion. En particular, productores y tareferos que acusaron al INYM de falta de reaccion en defensa de los pequenos chacareros vieron con buenos ojos una reestructura que, segun ellos, podria mejorar eficiencia y transparencia. En paralelo, existen actores que buscan la restitucion de facultades regulatorias que el instituto perdio en 2023 por el DNU 70/2023.
Ese decreto redujo varias potestades del INYM: le quito la facultad de regular precios de la materia prima y de fijar la yerba canchada dos veces al ano; tambien limito su capacidad de controlar y autorizar nuevas plantaciones de yerbales, de definir el calendario de cosecha y de ejercer controles sanitarios exigentes sobre la yerba importada. Desde entonces, el organismo opera con un marco de competencias mas limitado, algo que para muchos productores y autoridades provinciales ha implicado una perdida de herramientas para proteger la produccion local y regular mercados en momentos de tension de precios y produccion.
La Secretaria de Agricultura nacional venia reclamando una modernizacion del INYM antes de la designacion de un presidente por parte del Ejecutivo, pero la ausencia de una conduccion formal durante dos anos dificulto la toma de decisiones. Con la llegada de Correa, el directorio mostro apoyo a las medidas de ajuste que se empezaron a instrumentar.
El origen del INYM se remonta a la ley 25.564, sancionada tras la masiva movilizacion agricola conocida como “el tractorazo”, cuando cientos de productores ingresaron a Posadas con su maquinaria y exigieron respuestas por la crisis de la actividad yerbatera y los bajos precios que habian provocado pobreza en las chacras y migracion hacia las ciudades. La creacion del instituto busco dotar al sector de herramientas institucionales para ordenar la produccion, promover la actividad y defender a los productores.
Hoy, sin embargo, el panorama institucional ha variado: hay quienes pugnan por recuperar las facultades perdidas -entre ellos el gobierno de Misiones, la mayoria de los pequenos yerbateros, los tareferos, algunas industrias medianas y pequenas y ciertos sectores cooperativos- pero lo hacen con menos expectativas de exito que en el pasado inmediato. El debate entre recortes y recuperacion de atribuciones regulatorias atraviesa a toda la cadena de valor: desde productores y cosechadores hasta industriales y comercializadores.
LA NACION solicito a Correa una declaracion publica sobre las cesantias y la reestructuracion, pero hasta el momento de la cobertura el titular del organismo no se habia pronunciado formalmente sobre los despidos. Al asumir, indico que se tomaria un tiempo antes de detallar los lineamientos completos de su gestion.
En resumen, el INYM atraviesa un momento de ajuste interno y de redefinicion de su rol en el sector yerbatero: se anuncian despidos y reducciones de recursos materiales, un aumento de la estampilla que financia al organismo y un proceso de modernizacion proclamado por la conduccion. Al mismo tiempo, persiste la tension entre quienes respaldan la desburocratizacion y el ahorro y aquellos que reclaman la restitucion de herramientas regulatorias para proteger la produccion y la calidad del producto en la provincia de Misiones y en el conjunto de la cadena yerbatera.




