viernes 13 febrero 2026

No nos abandonen familias afectadas por inundaciones sufren vidas paralizadas campos arruinados y desesperanza

Inundaciones paralizan la campana agricola en el centro-oeste bonaerense: “No hay plan de accion”
Por [Redaccion] – Centro-oeste bonaerense

La sucesion de lluvias intensas inundo cerca de 5 millones de hectareas en la provincia de Buenos Aires, segun estimaciones de la Confederacion de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), y dejo a comunidades rurales sin caminos, escuelas ni produccion. Productores que antes de la ultima crecida trabajaban la tierra y criaban ganado hoy describen un panorama de campos convertidos en lagunas, maices y pasturas perdidos y una campana pulverizada por la imposibilidad de llegar a los lotes.

“Desde hace un mes mis hijas no van a la escuela”, relata Ana Jover desde Carlos Casares. La madre explica que el camino principal quedo bajo el agua y que ahora debe recorrer 120 kilometros por rutas alternativas para cubrir 30 kilometros que antes tomaban apenas media hora. “No hay un plan de accion por parte de las autoridades”, denuncia. En el partido de 9 de Julio, Eugenio Aramburu saca conclusiones parecidas: tuvo que retirar 285 vacas; de sus 378 hectareas solo 40 quedan operables, y aun esas no logra usarlas por inaccesibilidad. “La campana esta anulada; no voy a sembrar nada”, dice.

Impacto productivo y social: siembra, tambo y escuelas interrumpidas
Las lluvias superaron los promedios historicos en multiples partidos rurales del centro-oeste bonaerense. Aramburu acumulo 1.250 milimetros en el periodo, cuando un ano normal ronda entre 900 y 1.000 milimetros, y su campo quedo aislado a 3 kilometros de la ruta. Otros productores reportan porcentajes similares de perdida: Ana Jover indica que el 60% de su campo esta bajo agua; la familia Ramundo heredo 150 hectareas y hoy la mitad es una laguna. En la zona de Bragado, la empresa familiar de Luis Maria Vanina proyecto sembrar 700 hectareas de maiz temprano y solo avanzo sobre 200; el resto quedo pospuesto para un maiz tardio que dependera de “ventanas” climaticas cada vez mas escasas.

El agua no solo anula la siembra: destruye pasturas y alfalfa, obliga a vender animales y complica el tambo. Los productores relatan perdida de pastoreo, animales concentrados en pequenas lomadas firmes y alambrados cubiertos por agua. En muchos casos, las familias sufrieron cortes de energia y comunicaciones durante dias, lo que acentuo el aislamiento y dificulto la coordinacion de asistencia. Las escuelas rurales suspendieron clases porque los docentes no pueden llegar; los padres intentan reemplazar la ensenanza con tareas por WhatsApp, pero advierten que esa sustitucion resulta insuficiente para la formacion de los estudiantes.

Causas y responsabilidades: falta de mantenimiento y obras hidraulicas
Las lluvias explican la cantidad de agua, pero los rurales apuntan a una explicacion agravante: la falta de mantenimiento de canales y la demora en ejecutar obras hidraulicas que facilitan el escurrimiento. Productores y referentes locales sostienen que, de haberse limpiado y reparado sistemas de desague y drenaje, el agua habria evacuado mas rapido y reducido la extension del dano. “Si los canales no estan limpios, el agua tarda mucho mas en irse”, afirma Aramburu.

La situacion tambien exhibe el deterioro historico de los caminos rurales. Cuando las huellas y las trazas de acceso se inundan, se interrumpe el movimiento de insumos, maquinaria y cosecha, y se paraliza la logistica que sostiene cualquier campana agricola. Dado ese contexto, productores temen que la falta de mantenimiento sumada a eventos climaticos extremos repita el escenario de 2017, otro ano en que la region quedo aislada y con grandes danos productivos.

Costos economicos y cadena de valor en riesgo
Las consecuencias economicas apareceran de manera escalonada: muchos productores no percibiran el golpe completo hasta meses o un ano despues, cuando falte la produccion que esperaban vender. El impacto incluye perdidas directas en cultivos sin cosechar, la imposibilidad de sembrar a tiempo, la venta forzada de ganado, la degradacion de pasturas y el encarecimiento de reposicion de forrajes e insumos. Ademas, los contratistas de servicios agricolas, el comercio local, estaciones de servicio, talleres y agronomias sufren baja actividad y falta de ingresos, lo que multiplica el efecto en la economia regional.

Los plazos productivos se corren: ventanas de siembra mas cortas reducen rendimientos potenciales y obligan a transitar campanas de doble decision (maiz temprano o tardio, soja de segunda, cobertura con sorgo o verdeos). Las empresas que arrendaban o planeaban expandir superficies enfrentan compromisos contractuales y costos financieros sin alternativas claras si no vuelven a trabajar los lotes.

Medidas urgentes y pasos para recuperar productividad
Productores y expertos tecnicos plantean un paquete de medidas de corto y mediano plazo para mitigar el dano y recuperar actividad:

– Intervencion de emergencia: ordenar el desobstruccion de canales y bocas de descarga, habilitar pasos provisionales y coordinar equipos viales para habilitar accesos prioritarios hacia zonas escolares, tambo y centros de acopio.
– Asistencia logistica y financiera: facilitar lineas de credito de emergencia y plazos de pago, subsidios focalizados para compra de forraje y semillas, y mecanismos de alivio impositivo temporal para productores afectados.
– Plan de mantenimiento: establecer cronogramas obligatorios de limpieza y mantenimiento de obras hidraulicas y caminos rurales, priorizando cuencas de escurrimiento critico.
– Programas de gestion del riesgo: promover el acceso a seguros agropecuarios y sistemas de gestion climatica que permitan anticipar y planificar siembras de acuerdo con pronosticos y capacidad de drenaje.
– Coordinacion multisectorial: articular municipalidades, provincia, nacion y entidades rurales como CARBAP para definir prioridades, financiar obras y monitorear su ejecucion.

Los productores repiten un reclamo sencillo: presencia y mantenimiento. “No pedimos obras nuevas ni promesas abstractas, pedimos que nos acompanen y cuiden lo que ya existe”, dice Jover. Desde el punto de vista economico, la region necesita decisiones rapidas que minimicen la perdida de capital productivo y preserven la estructura de empresas y servicios que sostienen la ruralidad.

Que esperan los productores y la comunidad
En el corto plazo, los productores aguardan una ventana climatica que les permita retomar tareas y una respuesta estatal que garantice accesos minimos para movilidad y emergencia. En el mediano plazo, reclaman que las obras hidraulicas y la limpieza de canales vuelvan a formar parte de una politica publica estable y calendarizada. Si las autoridades actuan con celeridad, dijeron tecnicos consultados en la region, la recuperacion puede acelerar; si difieren, la merma productiva puede traducirse en perdidas de empleo rural y en la reduccion de oferta de granos y carne con impacto en precios y logistica.

Mientras tanto, la vida cotidiana cambio: familias que eligieron el campo para trabajar y educar a sus hijos hoy enfrentan la dificil decision de sostener la explotacion pese a las perdidas o replantear su futuro. En la voz de los productores aparece una advertencia clara: sin planificacion hidraulica y sin mantenimiento, las lluvias seguiran batallando contra una infraestructura insuficiente y la proxima campana podria sufrir efectos similares. El desafio ahora pasa por convertir esa advertencia en medidas concretas que preserven la produccion y la vida rural.

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