Productores mendocinos protestan en plena vendimia 2026 por la caida de precios de la uva
En el inicio de la vendimia 2026, vinateros y productores horticolas de Mendoza realizaron una protesta publica para visibilizar la crisis que atraviesa el sector. La movilizacion combino cortes y concentraciones con una accion simbolica: los productores repartieron uvas, frutas y verduras en el microcentro de la ciudad y en puntos del departamento de San Martin, con el objetivo de mostrar la diferencia entre el precio que ellos reciben y el que pagan los consumidores.
Productores de la zona este de Mendoza explicaron a los medios que la situacion es insostenible. Aducen que las bodegas mantienen precios por kilo de uva practicamente iguales a los de temporadas anteriores, pese a que los costos de produccion han crecido fuertemente por la inflacion, la suba de insumos y los mayores costos salariales. “La vendimia que se viene nos agarra en una situacion terminal: los numeros no cierran”, comento Leandro Ripamonti, uno de los referentes que participo de la protesta.
Causas de la crisis: precios, costos y mercado
Las quejas se concentran en varios puntos interrelacionados: un precio de uva que los productores consideran bajo, costos de produccion que aumentaron de forma sostenida, sobrestocks vinicos en algunas bodegas y una caida global en el consumo de vino. Mendoza concentra aproximadamente el 70% de la produccion vitivinicola argentina, por lo que la situacion provincial tiene impacto nacional.
Ademas, productores senalaron que, aunque la cosecha proyectada para 2026 podria ser menor -se indico una caida cercana al 9% respecto del ano anterior por factores climaticos-, esa reduccion no alcanza para mejorar los precios ni para absorber inventarios acumulados. El contexto internacional tampoco ayuda: en 2025 el consumo global de vino registro una caida sostenida y ese comportamiento complica las estrategias de las bodegas para vender stock y sostener precios de compra a vinateros.
Consecuencias sobre el empleo y la produccion
Los productores advirtieron que, ante la falta de rentabilidad, muchos trabajadores rurales estan abandonando las fincas y que pequenos productores empiezan a abandonar plantaciones. Las dificultades para afrontar los costos de la proxima cosecha generan incertidumbre sobre la disponibilidad de mano de obra especializada para la vendimia y presionan la continuidad de explotaciones familiares y cooperativas.
Un efecto inmediato es la presion sobre las cadenas locales: contratistas, cosechadores y proveedores de insumos ven caer sus ingresos y, en varios casos, aumenta el riesgo de cierres temporales o definitivos de explotaciones. Los actores del sector temen que la perdida de capacidad productiva derive en una menor diversificacion y en una concentracion mayor de mercado.
Reclamos y propuestas de los productores
Las organizaciones y grupos de productores que impulsaron las protestas elaboraron un documento con demandas concretas dirigido al gobierno provincial. Entre los pedidos figura la suspension de nuevas plantaciones de vinedo, el atraso en la fecha de liberacion comercial del vino nuevo hasta el 1 de agosto, incentivos al canal de venta directa del productor al consumidor y medidas fiscales para alivianar la carga sobre pequenos productores.
Tambien solicitaron la emision de un Bono Fiscal Transferible como mecanismo para mitigar el pago de impuestos provinciales y municipales por parte de productores con dificultades de liquidez. La idea es que ese bono se pueda canjear o trasferir a terceros para cubrir obligaciones, con un valor operativo segun lo necesite el mercado local.
Respuestas oficiales y herramientas disponibles
Hasta ahora, la reaccion del gobierno provincial incluyo la apertura de mesas de dialogo y la puesta a disposicion de una linea de credito a traves del Fondo para la Transformacion y el Crecimiento. Esa linea estaria destinada a productores y cooperativas vitivinicolas con superficies de hasta 20 hectareas para afrontar costos de vendimia y fortalecer procesos productivos. Fuentes oficiales senalaron que se busca evitar la perdida de productores familiares y sostener la logistica de cosecha.
No obstante, desde el sector productivo consideraron que la medida crediticia es insuficiente frente a la magnitud del problema y pidieron medidas mas integrales que combinen financiamiento, alivios fiscales, incentivos a la venta directa y politicas de promocion de mercado.
Problemas estructurales y vias de accion
Productores y especialistas senalan que, ademas de las medidas de corto plazo, faltan soluciones estructurales para un sector que enfrenta cambios en la demanda global y presiones de costos. Entre las vias de accion que suelen proponerse figuran:
– Promocion de la diversificacion de productos y del agregado de valor en origen (bodegas de menor escala, envasado en origen, enoturismo).
– Fortalecimiento de canales de comercializacion directa y cooperativas para mejorar margenes del productor.
– Programas de reconversion o replantacion orientados a variedades con mejor salida comercial.
– Politicas publicas de estabilizacion para momentos de exceso de oferta (compra de stock estrategico, incentivos a exportacion).
– Acompanamiento a traves de asistencia tecnica y financiamiento blando focalizado en pequenos productores.
Estas propuestas apuntan a reducir la vulnerabilidad ante variaciones de mercado y climaticas, y a mejorar la capacidad de los productores para capturar mayor valor.
Perspectivas y proximos pasos
La protesta mendocina de la vendimia 2026 refleja una tension creciente entre la base productiva y los eslabones comerciales e institucionales del sector. Con la provincia como vidriera politica -la Fiesta Nacional de la Vendimia suele atraer a funcionarios nacionales- los productores han anunciado que las acciones continuaran si no reciben respuestas concretas.
El futuro inmediato dependera de la combinacion entre medidas estatales, decisiones comerciales de las bodegas y la capacidad de los productores para adaptarse a un mercado en contraccion global. Para muchos en la cadena, la emergencia exige soluciones rapidas que apunten tanto a proteger a los productores mas vulnerables como a impulsar cambios estructurales que mejoren la competitividad y sostenibilidad de la vitivinicultura argentina en el mediano plazo.


