21/03/2026 – 18:00hs
El Gobierno porteño anunció una financiación especial a través del Banco Ciudad para la compra de la primera vivienda. Requisitos y tasas
Esta medida se implementa a través del Banco Ciudad y busca aliviar el peso financiero de quienes hoy destinan una parte sustancial de sus ingresos al pago de un alquiler. El eje central de la propuesta es la competitividad financiera: mientras el mercado ofrece tasas que rondan el 9,5%, esta nueva alternativa permite acceder a una tasa del 7,5% más UVAs, gracias a que el Gobierno de la Ciudad subvenciona dos puntos porcentuales para facilitar el ingreso de más familias al sistema.
El sueño de la casa propia vuelve a estar en el centro de la agenda pública de la Ciudad de Buenos Aires. En una iniciativa que busca dar respuesta a una demanda histórica de los sectores trabajadores, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó una nueva línea de créditos hipotecarios diseñada específicamente para que la clase media pueda acceder a su primera vivienda. El anuncio marca un giro en la política habitacional del distrito, reorientando fondos que anteriormente tenían otros destinos hacia un sistema de tasas subsidiadas por el Estado local.
Nuevos créditos hipotecarios: montos, plazos y requisitos de ingreso
Los detalles técnicos de la nueva línea establecen un esquema de financiación que cubre hasta el 75% del valor de venta de la propiedad. El monto máximo a solicitar es de $100 millones, destinados a la adquisición de unidades que no superen los 80 metros cuadrados cubiertos. Un dato clave para los interesados es que el valor del metro cuadrado de la vivienda a comprar no debe exceder los u$s2.800, una cifra que encuadra dentro de los valores promedio para departamentos de clase media en diversos barrios porteños.
El plan no solo contempla a empleados bajo relación de dependencia que acrediten haberes en la entidad porteña, sino que también abre el juego a monotributistas y autónomos. De esta manera, se busca ampliar el universo de beneficiarios y saldar una deuda pendiente con quienes cumplen con sus obligaciones y motorizan la economía urbana día tras día.
Cambios en la calificación y origen de los fondos para los créditos hipoteciarios
Una de las novedades más relevantes de este relanzamiento es la flexibilización en la forma de calificar para el crédito. A diferencia de otros esquemas tradicionales, ahora los solicitantes tienen la posibilidad de presentar hasta un garante para reforzar su capacidad crediticia y así alcanzar los montos necesarios. Este ajuste administrativo responde a la realidad de muchos jóvenes profesionales o familias jóvenes que cuentan con capacidad de pago pero que, individualmente, no llegaban a los mínimos requeridos por la banca privada.
En cuanto a la capacidad de pago, la normativa estipula que la cuota inicial no podrá superar el 25% de los ingresos netos del grupo familiar. Para ejemplificar el alcance, desde el Banco Ciudad informaron que por cada 10 millones de pesos solicitados a un plazo de 20 años, la cuota inicial se ubicará en torno a los $80.600. Esto implica que una familia que acredite ingresos mensuales desde los $322.000 ya podría calificar para los tramos iniciales de este financiamiento. Quienes aspiren al tope máximo de 100 millones deberán demostrar ingresos superiores a los $3,2 millones, con una cuota mensual inicial de $806.600.
El financiamiento de este subsidio de tasa proviene de una reestructuración interna de los recursos del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) y de los dividendos generados por la gestión del Banco Ciudad. Según explicaron las autoridades, el objetivo es dejar de lado políticas de otorgamiento directo que se concentraban en asentamientos para pasar a un modelo de crédito accesible donde el mérito y el trabajo tengan una recompensa tangible.





