Nuevos parámetros de carbono de China “borraron la mitad” del aumento de emisiones, según informe

Por Colleen Howe

PEKÍN, 27 de mayo (Reuters) –

Los últimos datos sobre las emisiones de carbono de China indican que el país ha modificado su método de cálculo, lo que ha reducido a la mitad el aumento de las emisiones que había comunicado anteriormente para el periodo 2020-2025, según sostienen los investigadores climáticos en un nuevo informe.

El “dramático” cambio del mayor emisor de dióxido de carbono del mundo ha “borrado la mitad del crecimiento de las emisiones previamente comunicado para el periodo 2020-2025”, dijo Lauri Myllyvirta, analista principal del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (Crea, por sus siglas en inglés). Las últimas estadísticas de China sobre la intensidad de carbono en su plan quinquenal, al extrapolarlas a las emisiones absolutas de carbono, implican que las emisiones de carbono de China aumentaron un 7% entre 2020 y 2025. Las cifras anuales anteriores sobre la intensidad de carbono implicaban que las emisiones habrían aumentado un 14% durante el periodo de cinco años, según el análisis del Crea para Carbon Brief, publicado el martes.

Esto supone una revisión a la baja de las emisiones de dióxido de carbono de unos 700 millones de toneladas métricas al año, lo que equivale a las emisiones anuales de Alemania o Corea del Sur, según el Crea.

Los cambios significan que China podría cumplir sus compromisos climáticos para 2030 incluso si sus emisiones absolutas aumentan, según el informe.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, encargada de la planificación estatal, y el Ministerio de Medio Ambiente no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios enviadas por fax. La intensidad de carbono, que China lleva tiempo utilizando para hacer un seguimiento de sus avances en los objetivos de cambio climático, se refiere a la cantidad de dióxido de carbono emitida por unidad de producción económica.

China no detalla públicamente cómo calcula la intensidad de carbono, pero los investigadores reprodujeron las cifras utilizando datos del PIB y estimaciones de las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles.

El modelo apuntó que, a partir del último plan quinquenal, la metodología comenzó a excluir los usos no energéticos de los combustibles fósiles. Los usos no energéticos incluyen el uso de petróleo y carbón en la producción química, que ha aumentado en los últimos años. La metodología también comenzó a incluir las emisiones de los procesos industriales, según los investigadores. Si bien la industria del cemento es una de las mayores fuentes de emisiones de procesos industriales, la producción en China ha disminuido debido a la debilidad de su sector inmobiliario.

En conjunto, esos cambios tendrían el efecto de hacer que las emisiones parecieran más bajas, según los investigadores.

Otro factor podrían ser las lagunas en el seguimiento. Algunos datos indican que las emisiones de la industria química podrían haberse subestimado, posiblemente debido a la presión de los plazos de presentación de informes anuales, señalaron.

“El cambio en la definición de intensidad de carbono tiene como efecto debilitar los objetivos climáticos de China e introducir más incertidumbre en el seguimiento de los avances”, señala el informe.

China tiene el objetivo de reducir su intensidad de carbono en un 65% con respecto a los niveles de 2005 para 2030. Sus compromisos climáticos están cada vez más en el punto de mira a medida que Estados Unidos da marcha atrás en sus ambiciones climáticas.

“Si bien, en el marco climático de la ONU, China es libre de utilizar cualquier definición que desee para cumplir sus propios compromisos climáticos determinados a nivel nacional, los cambios retrospectivos en la metodología o una contabilidad inconsistente podrían erosionar el valor de los compromisos del país”, señala el informe.

(Reporte de Colleen Howe; edición de Kate Mayberry; edición en español de Jorge Ollero Castela)

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