Buenos Aires, 6 marzo (NA)- En un contexto marcado por la creciente confrontación entre el sector industrial y el Poder Ejecutivo en Argentina, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, encabezó este viernes junto al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, la inauguración de una institución educativa en el estado de Río de Janeiro.
El encuentro, que incluyó gestos de cordialidad y un fuerte respaldo mutuo a la formación técnica, se produce apenas días después de que el presidente argentino, Javier Milei, lanzara duras descalificaciones contra el liderazgo empresarial durante su discurso ante la Asamblea Legislativa, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
La ceremonia tuvo lugar en Santa Cruz, donde funciona un polo industrial que emplea a ocho mil personas bajo la órbita del conglomerado siderúrgico. Allí quedó formalmente inaugurada la Escuela Técnica Roberto Rocca, la tercera de su tipo a nivel global, sumándose a las ya operativas en Campana, Argentina, y Nuevo León, México.
Durante el acto, Paolo Rocca destacó que la inversión en educación técnica responde a la convicción de la firma sobre el rol central que desempeña la industria en el progreso económico y social de los países donde operan. El empresario estuvo acompañado por Máximo Vedoya, quien se desempeña como CEO de Ternium, empresa que posee una planta productiva a escasos kilómetros del nuevo establecimiento educativo.
La relevancia política del evento trasciende lo estrictamente corporativo debido a la profunda brecha ideológica y diplomática que separa a los mandatarios de las dos principales economías del Mercosur.
Mientras que Luiz Inácio Lula da Silva utilizó sus canales oficiales para difundir imágenes del abrazo con Paolo Rocca y ponderar la educación como motor de transformación nacional, en Argentina la relación entre el Gobierno y la Unión Industrial Argentina atraviesa su momento más crítico.
Este acercamiento del líder de Techint al mandatario brasileño es interpretado en círculos diplomáticos como un mensaje de autonomía frente a la retórica del Ejecutivo argentino, que mantiene una relación de hostilidad abierta con la administración de Brasilia.
El enfrentamiento interno en Argentina ha escalado significativamente tras el reciente discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso Nacional. En dicha instancia, Javier Milei utilizó términos peyorativos para referirse a los principales referentes industriales del país, aludiendo a Paolo Rocca como un proveedor de insumos costosos en el marco de las licitaciones para el gasoducto de Vaca Muerta.
Estas menciones, sumadas a los reclamos previos de la Unión Industrial Argentina por la pérdida de competitividad y la apertura de importaciones, han configurado un escenario de ruptura entre el sector manufacturero y la Casa Rosada.
Por su parte, la figura de Roberto Rocca, a quien rinde homenaje la escuela inaugurada, representa la consolidación internacional del grupo fundado por Agostino Rocca. Tras el fallecimiento de Agostino hijo en un accidente aéreo, Paolo Rocca asumió la conducción de una organización que hoy emplea a más de dieciocho mil personas en territorio brasileño.
La sintonía exhibida en Santa Cruz entre el empresariado argentino y el Gobierno de Brasil subraya una divergencia estratégica: mientras Brasilia apuesta por una alianza entre el Estado y la industria pesada para fortalecer su desarrollo, Buenos Aires mantiene una política de confrontación directa con los actores históricos del entramado productivo nacional. #AgenciaNA.


