SINGAPUR, 7 oct (Reuters) – Los precios del petróleo subían el miércoles, en un momento en que el mercado sopesaba las restricciones de oferta provocadas por una tormenta que se dirigía hacia las regiones productoras de petróleo de Estados Unidos y los ataques de los hutíes de Yemen —aliados de Irán— contra Arabia Saudita, frente al aumento de la oferta de crudo de Oriente Medio.
Por Helen Clark y Jeslyn Lerh
Los meteorólogos estadounidenses afirmaron el martes que una tormenta que se está formando en el golfo de México se convertiría en el primer huracán del Atlántico de 2026 en un plazo de dos días y que probablemente afectaría a las instalaciones de producción de petróleo y gas.
Los futuros del Brent se revalorizaban 1,05 US$, o un 1,04%, hasta situarse en 101,63 US$ el barril a las 0400 GMT. Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) de EEUU se anotaban 80 centavos, o un 0,89%, hasta situarse en 90,24 US$ el barril.
Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade, afirmó que la tormenta era una “complicación indeseada para el crudo, ya que aumenta la posibilidad de interrupciones en la producción y el refinado en un momento en el que el mercado ya tiene suficientes problemas relacionados con la oferta”.
Las zonas marítimas del golfo situadas en la trayectoria de la tormenta producen el 15% del crudo estadounidense y el 5% del gas natural del país.
Las reservas de petróleo crudo de EEUU descendieron la semana pasada, según informaron el martes fuentes del mercado, basándose en datos del Instituto Estadounidense del Petróleo (API, por sus siglas en inglés). Las reservas de crudo se redujeron en 2,09 millones de barriles en la semana que finalizó el 2 de octubre.
La tormenta podría afectar a seis refinerías. Las refinerías de los estados del golfo de México representan alrededor del 50% de la capacidad nacional, que asciende a 18,2 millones de barriles al día (bpd).
El suministro se ha ido recuperando. El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita alcanzó los 5,8 millones de barriles al día, según declaró el martes el ministro de Energía del reino, el príncipe Abdulaziz bin Salman.
“Por ahora, es probable que el mercado siga mostrándose nervioso ante cualquier posible interrupción del suministro”, afirmaron los estrategas de materias primas de ING, y añadieron que los riesgos de suministro procedentes de Oriente Medio siguen siendo muy reales en medio de los continuos ataques a buques.
Sin embargo, los aeropuertos sauditas de Jazan y Najran fueron blanco de dos ataques el lunes por la noche, según informó la autoridad de aviación saudita, en un momento en que se intensificaban las hostilidades entre el reino y los hutíes de Yemen, respaldados por Irán.
En los últimos 7 a 10 días han salido de Oriente Medio en petroleros unos 12 millones de barriles diarios de crudo y 2 millones de barriles diarios de productos refinados, según indicó el director de Vitol.
“Es probable que los ataques y las interrupciones en las refinerías mantengan elevados los diferenciales, y la escasez se trasladará al crudo”, dijo Mukesh Sahdev, analista jefe de petróleo de X Analysts en Sídney, refiriéndose a las primas de los productos refinados respecto al crudo.
Los ataques se produjeron mientras las fuerzas gubernamentales yemeníes, respaldadas por Arabia Saudita, lanzaban una gran ofensiva para recuperar territorio de manos de los hutíes, tras semanas de avances rebeldes, y Riad intensificaba los ataques aéreos en apoyo de la campaña.
Las relaciones entre EEUU e Irán no están más cerca de normalizarse, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera el martes que nadie sabía quién dirigía Irán durante los ocho meses de la guerra de EEUU e Israel con Irán.
Los precios del crudo se mantendrían cerca de los 100 dólares “si no se produce una desescalada significativa”, añadió.
(Reporte de Jeslyn Lerh en Singapur y Helen Clark en Perth; edición de Lincoln Feast y Sonali Paul; edición en español de Patrycja Dobrowolska)



