El diagnóstico surge del estudio “Trazando rutas de valor”, elaborado por KPMG a partir de una encuesta realizada en septiembre a 400 líderes de 19 industrias estratégicas. Aunque el volumen global de fusiones y adquisiciones cayó 16% en la primera mitad de 2025, el valor de las operaciones subió 28%, señal de una estrategia más selectiva y orientada a negocios de alto impacto.
Argentina llega a 2026 mejor posicionada frente a los inversores globales: valuaciones competitivas, un entorno político más estable y reformas que apuntan a despejar incertidumbre. A esto se suma un renovado apetito internacional por activos vinculados a energía, minería, tecnología e infraestructura, sectores en los que el país muestra tracción. En este escenario, ejecutivos consultados por KPMG comienzan a ver a Argentina como un mercado donde el potencial de crecimiento vuelve a ser tangible.
América Latina refleja este giro: menos transacciones, pero de mayor valor, con una confianza creciente entre inversores internacionales incluso en un entorno global volátil.




