WASHINGTON, 25 mar (Reuters) –
Los precios de las importaciones estadounidenses anotaron en febrero su mayor subida en casi 4 años, debido al aumento de los costos energéticos en anticipación al conflicto en Oriente Medio, lo que se suma a los indicios de que la inflación está en camino de acelerarse en los próximos meses.
Los precios de las importaciones treparon un 1,3% el mes pasado, el mayor incremento desde marzo de 2022, tras un aumento revisado al alza del 0,6% en enero, informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
Economistas encuestados por Reuters pronosticaban que los precios de las importaciones, que excluyen los aranceles, aumentarían un 0,5% tras el incremento del 0,2% anunciado previamente para enero.
En los 12 meses a febrero, los precios de importación avanzaron un 1,3%. Se trata del mayor incremento interanual desde febrero de 2025, y sigue al alza del 0,3% en enero.
El Gobierno informó la semana pasada de que los precios al productor registraron en febrero su mayor subida en 7 meses, impulsados por aumentos generalizados en los servicios y los bienes.
Una encuesta de S&P Global publicada el martes reveló que las empresas pagaron más por los insumos en marzo y aplicaron precios más altos a sus bienes y servicios, achacándolo al aumento vertiginoso de los costos energéticos y a las interrupciones en la cadena de suministro.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha impulsado los precios del petróleo en más de un 30% desde que el conflicto comenzó a finales de febrero. Los precios de los fertilizantes también han aumentado, lo que se traducirá en una mayor inflación de los alimentos.
La presión derivada de la guerra se suma a los aranceles de importación, que las empresas siguen repercutiendo gradualmente a los consumidores.
Los precios del combustible importado repuntaron un 3,8% el mes pasado, tras haber caído un 1,2% en enero. (Reporte de Lucía Mutikani; edición en español de Manuel Farías)





