Qué nuevo billete de mayor denominación necesita la economía argentina, según expertos

Sobre todo porque el papel con el valor más elevado, que es el de $20.000, salió a la calle el 13 de noviembre de 2024, y desde entonces hasta el presente la inflación fue de alrededor del 57%. Por ende, esa misma unidad ahora compra una menor cantidad de artículos. Es decir, la depreciación de la moneda por el incremento de los precios de la economía marca, a las claras, que es necesaria una nueva denominación máxima.

Hace unos días comenzó a expandirse por las redes sociales una fake news sobre el supuesto lanzamiento de un billete de $100.000 con la imagen del doctor René Favaloro. Este hecho comenzó a destapar el problema de fondo que tienen comercios y bancos respecto a cuál debería ser la máxima denominación actual de los pesos argentinos en circulación.

Desde el Banco Central indicaron a iProfesional que, hasta ahora, “no está en estudio” emitir una nueva denominación máxima. También existe una cuestión concreta que genera que no haya una urgencia de las autoridades para emitir una cifra más alta: la mayor penetración de los sistemas de pagos digitales en la población.

De hecho, una unidad de $20.000 ya no alcanza para comprar diferentes productos y servicios de consumo cotidiano, como un kilo de determinado corte de carne, un kilo de helado premium o uno de los combos más costosos de los locales de comida rápida. Por eso, iProfesional consultó a distintos expertos para conocer qué cifra de billete se está necesitando en la Argentina.

Pérdida del poder de compra de cada uno de los billetes, desde su lanzamiento.

En concreto, el dinero digital se usa más que los papeles debido a que, por cada peso físico en circulación, el ecosistema digital procesa $2,35, según datos del BCRA. Esto se ve impulsado por un sistema consolidado de billeteras electrónicas, transferencias inmediatas y pagos por códigos QR y NFC.

Cuál es el billete de máxima denominación que la Argentina necesita hoy

Más allá del mayor uso del dinero digital por ser más práctico y rápido para las transacciones —lo que lleva a que no haya necesidad de imprimir más dinero—, la pérdida de poder de compra del peso generada por una inflación mensual por encima del 2% hace que los economistas planteen la necesidad de una denominación máxima más alta. Esto se debe a que con un determinado billete ya no se compra la misma cantidad de bienes y servicios respecto a lo que se podía adquirir cuando salió a la calle.

En consecuencia, desde mediados de diciembre pasado hasta ahora, cayó un 14% el volumen de dinero (los billetes) en circulación en el público y los bancos. Ello se refleja en el último informe de inclusión financiera del Banco Central, donde se detalla que las métricas de extracciones de efectivo se encuentran en valores mínimos desde 2016; el promedio mensual de extracciones de efectivo por adulto se contrajo desde 2,7 operaciones en 2024 hasta 1,7 extracciones en 2025, mientras que el monto promedio mensual de dichas extracciones se mantuvo prácticamente sin cambios entre ambos años.

Como referencia, los billetes de máxima denominación en los países de la región equivalen a un promedio de u$s25. Es decir, en pesos, esa cifra representa unos $35.250. Sin contar que el papel de más alto valor de Estados Unidos es el de 100 dólares, que representa, en la teoría, una unidad argentina de $141.000.

Por ejemplo, el valor actual del billete de $1.000, ajustado por la inflación desde que se puso en circulación el 30 de noviembre de 2017 hasta el momento, debería ser de $93.700, según cálculos de AMF Economía. En tanto, el papel de $20.000, si se lo actualiza por inflación, hoy equivale a tener que lanzar un billete de $31.800.

“Creo que debería haber un billete equivalente a 50 dólares, es decir, cercano a los $70.000. Incluso pensé también en uno similar a los 50 euros, algo más de $80.000. En resumen, pienso que no se necesitan billetes tan grandes, ya que hoy se hace todo electrónico, y esto evitaría una economía informal. Por eso, un paso lógico sería pasar a uno de $50.000″, afirma Andrés Méndez, director de AMF Economía.

El billete de $20.000, lanzado en noviembre de 2024, hoy equivale a $31.800.

En este sentido, un exfuncionario del Banco Central especializado en el tema detalla a iProfesional: “No hay una fórmula para eso. En la familia actual de billetes falta el de $5.000. Después, habría que hacer el de $50.000. En resumen, las familias de billetes son de 6 o 7 denominaciones y un ‘cono monetario’ de unas 4 o 5 monedas. Tal vez hoy tendría papeles de:

Al respecto, Augusto Ardiles, economista y exdirector de la Casa de la Moneda, indica a iProfesional que, “mínimamente”, debería haber un billete de $50.000 para “mejorar el manejo de los billetes en bancos y casas de cambio”. Lo ideal sería tener también uno de $100.000.

La otra alternativa que propone este ex-BCRA es la de eliminar tres ceros y “hacer nuevos billetes de todo”; o sea, lanzar un nuevo signo monetario. “El problema es que para cambiar la moneda hay que tener una inflación menor. Una sola cifra anual, para ejemplificar”, concluye el exfuncionario.

  • $50.000
  • $20.000
  • $10.000
  • $5.000
  • $2.000
  • $1.000
  • $500

Y si se agrega el de $100.000, habría que pasar el de $500 a moneda”.

Por qué el Gobierno no emite billetes de mayor valor

Parte de las causas de por qué el Gobierno no impulsa, hasta el momento, la impresión de billetes de mayor denominación acordes a la actualización inflacionaria es que busca promover la digitalización y los pagos electrónicos, aspectos que democratizan la economía y bajan los costos respecto a la emisión monetaria. Al mismo tiempo, la utilización de los medios de pago digitales permite disminuir la informalidad.

En resumen, la mayoría de los economistas consultados por iProfesional sostiene que la máxima denominación más adecuada para el presente es la de un billete de $50.000. “El billete de $20.000 de hace un año y medio hoy debería valer alrededor de $35.000 a $40.000, por lo que un billete de $50.000, por lo menos, permitiría ir a esos niveles de nominalidad”, sostiene Fernando Baer, economista jefe de Quantum.

Como dato, apenas el 26,9% de todo el dinero que circula en los bancos y el público es el de mayor denominación ($10.000 y $20.000). De hecho, los billetes de $1.000 representan el 24% del total, con 1.400 millones de unidades en la calle, mientras que los de máxima cifra ($20.000) alcanzan unos 660 millones de ejemplares.

“La denominación máxima de los billetes debería ser de 1 peso, para que todas las transacciones se hagan con dinero digital. Así se evitaría la corrupción en la política y la criminalidad en la sociedad”, opina Jorge Colina, economista de IDESA, ante iProfesional. Y finaliza: “El tema es que para que el uso del dinero digital sea masivo, el Estado nacional tiene que eliminar el impuesto al cheque y los Estados provinciales tienen que eliminar las retenciones de Ingresos Brutos en los medios de pago”.

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