Los vecinos de Buenos Aires se manifestaron ante el paro nacional dispuesto por la CGT y uno de ellos, de la localidad de Avellaneda mostró su descontento con la medida de fuerza al señalar que “hay muchos negocios cerrados y otros abiertos por el hambre que tienen”.
Otro hombre detalló: “Es terrible, no llegamos ni a fin de mes, somos jubilados y vivimos gracias a la ayuda de nuestros hijos porque con $230.000 no podemos hacer nada “
Luego, una mujer comerciante, mencionó: “No estoy de acuerdo con el paro, todos necesitamos trabajar, el que no lo hace no come”
Por otro lado, en el barrio porteño de Flores, más precisamente en la calle Avellaneda, se conversó con algunos comerciantes que aseguraron haber viajado bien y que está todo normal, mientras que otros notaron la presencia de menos gente por la zona.
“Llegamos porque vivimos cerca, pero tenemos compañeros que no pudieron llegar”, aseveró un joven de un local de ropa.
En Liniers, una mujer dijo estar en desacuerdo por no poder ir a trabajar ni ella ni su hija.
Por último, un hombre que provenía del Centro mencionó que “Es un desastre el colectivo tardó como dos horas”.





