Desde Nueva York, el directivo detalló la estrategia de la petrolera de bandera para amortiguar el impacto del alza del petróleo, que registró turbulencias en los mercados subas superiores al 8% debido a las operaciones en el Golfo Pérsico, y este martes volvió a abrir al alza.
En medio de la incertidumbre global generada por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y su impacto directo en el mercado energético, el presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que no habrá cambios bruscos que denominó “cimbronazos” ni “locuras” en el precio de los combustibles en la Argentina.
“Si el petróleo sube a 90 dólares hoy y baja a 80 mañana, no podemos estar cambiando el precio constantemente. Buscamos un promedio para que el consumidor no sufra esos picos de volatilidad“, explicó el directivo. Sin embargo, aclaró que si el valor del petróleo se mantiene en niveles altos de forma sostenida por un periodo de tres meses o más, inevitablemente terminará afectando el precio en los surtidores, aunque de manera gradual y no a través de un “cimbronazo”.
Marín fue enfático al explicar que YPF no toma decisiones basadas en la coyuntura diaria del mercado de crudo. “Tenemos una política de precio que llamamos de promedios móviles”, señaló al precisar que este esquema busca evitar que las fluctuaciones repentinas -tanto subas como bajas- generen un “electrocardiograma de precios” que afecte el bolsillo del consumidor.
A pesar de este escenario, pidió calma: “No hay que actuar con pánico. Estamos mirando lo que sucede en el mundo, pero YPF no va a generar saltos bruscos” y agregó que “tanto en las caídas y subidas rápidas no tiene afectación en el precio al consumidor. Ahora si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles pero muy de a poco”.
El impacto de la crisis de Irán
La preocupación principal radica en el Estrecho de Ormuz, una vía navegable clave por donde circula aproximadamente el 15% de la producción mundial de petróleo, eqjuivalentes a unos 15 millones de barriles diarios. El conflicto actual, explicó Marín, genera una “gran ruptura momentánea de la oferta“, lo que dispara los precios internacionales.
Marín aseguro que la prioridad de la compañía es evitar el malestar social que generan los ajustes permanentes en los surtidores. “A los consumidores no nos gusta y te genera preocupación; si vos ves que la nafta está a un precio y mañana se dispara, te empezás a poner nervioso; eso no lo vamos a hacer”, sentenció.
“Tenemos una formula matemática para que los picos y los valles no afecte al consumidor. Siempre es mejor mantener los precios constantes. No esperen cimbronazos, por eso hicimos esa política de precios de promedios móviles”, insistió el petrolero.
El primero de ellos es el nivel de exportaciones récord, sobre lo cual estimó que para el año 2031, la Argentina podría estar exportando cerca de 800.000 barriles diarios, así en términos de balanza comercial, el sector energético podría aportar unos u$s50.000 millones de dólares, una cifra que superaría incluso al sector agropecuario.
Argentina, exportadora de energía
Para el presidente de YPF, la inestabilidad en otras regiones refuerza el papel de la Argentina como un proveedor de energía confiable y seguro, dada su lejanía de las zonas de conflicto. En este sentido, destacó hitos recientes y proyecciones ambiciosas para el sector.
Para el presidente de YPF mientras se monitorea la duración del conflicto en Irán, la prioridad local es mantener la estabilidad en el mercado interno y consolidar los proyectos de infraestructura que permitan convertir a la Argentina en una potencia exportadora de energía en la próxima década.
Por otro lado, resaltó la firma de un acuerdo histórico con Alemania en referencia al primer contrato de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de largo plazo con destino a Alemania, un proyecto liderado por Pan American Energy (PAE) e YPF.


