La presentación en concurso de acreedores de Bodega Norton desató una crisis que puso en riesgo a la Cooperativa San Carlos Sud Ltda., de Mendoza, y a unos 60 pequeños productores del Valle de Uco. Lo que comenzó como una venta de vino en 2024 se transformó en una compleja operatoria financiera que, según la cooperativa, usó Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) para financiar a una gran compradora y terminó dejando a la entidad cooperativa con una deuda que hoy ronda los $875 millones.
Qué ocurrió: la operación y el rol de las SGR
En 2024 la Cooperativa San Carlos Sud vendió aproximadamente 412.500 litros de vino a Bodega Norton. En lugar de cobrarse de forma directa, la transacción se organizó bajo una modalidad de “cadena de valor” que involucró a Acindar Pymes, una SGR que actuó como garante financiero. El mecanismo funcionó así, según la versión de la cooperativa: San Carlos Sud tomó un crédito bancario avalado por la SGR y cedió la factura de venta a esa entidad, que quedaba habilitada para reclamar el cobro a Norton.
La cooperativa sostiene que, de ese modo, el propósito original de las SGR —facilitar el acceso al crédito para pymes— se desvirtuó. En vez de respaldar a la pequeña empresa vendedora, la operatoria habría servido para financiar a la bodega compradora. Claudio Giusti, presidente de la cooperativa, relató que un crédito de cosecha y acarreo por unos $26 millones fue rechazado originalmente por la SGR por no cumplir calificación; sin embargo, un año después la misma SGR avaló una operación cercana a $500 millones vinculada a Norton. Esa inconsistencia alimentó la sospecha de que el aval respondía al interés de la gran compradora.
Problema operativo y escalada de la deuda
El conflicto se profundizó cuando Norton se presentó en concurso de acreedores. Aunque el contrato establecía que el crédito debía descontarse de la cuenta de la bodega y que la cesión de factura liberaba de responsabilidad a San Carlos Sud, Acindar Pymes comenzó a reclamar el pago a la cooperativa. Con una financiación que llegó a tener una tasa anual cercana al 45% y el paso del tiempo, la deuda escaló hasta los aproximadamente $875 millones que hoy constituyen el reclamo contra la entidad mendocina.
La cooperativa también denuncia que hubo intentos de pago previos: cheques por cerca de $1.000 millones —capital más intereses— fueron emitidos, endosados por la cooperativa y avalados por Acindar Pymes, y luego descontados en una sociedad de bolsa para cancelar el crédito original. Según San Carlos Sud, esos cheques se rechazaron al aparecer la bodega en concurso, pues estaban afectados por la situación concursal de Norton.
Consecuencias financieras y productivas
Como consecuencia de la operatoria y del reclamo, la cooperativa fue incluida en categorías 2 y luego 3 ante el Banco Central, lo que bloqueó su acceso a nuevos créditos. Esa pérdida de financiamiento golpea de lleno a los productores asociados: aproximadamente 60 pequeños viticultores dependen de la cooperativa para acceder a crédito para cosecha, acarreo y elaboración. Giusti afirmó que la entidad, con más de 60 años de historia y sin antecedentes de cheques rechazados, corrió el riesgo de dejar fruta sin cosechar por falta de financiamiento.
La dinámica habitual de la cooperativa es tomar financiamiento y transferirlo a productores que por cuestiones sucesorias o mala calificación crediticia no pueden acceder al sistema bancario. Para la entidad, exigir a los productores que pidan un crédito para vender su vino desvirtúa su función y agrava la fragilidad de pequeños productores.
Reacciones institucionales y gubernamentales
La situación despertó la atención de organizaciones agropecuarias como la Sociedad Rural del Valle de Uco, la Confederación de Asociaciones Rurales de Mendoza y Confederaciones Rurales Argentinas. Además, la Secretaría de Pymes de la Nación manifestó preocupación por el uso potencialmente indebido de las SGR y prometió investigar si algunas garantías están sirviendo para financiar grandes compañías en lugar de cumplir el objetivo de apoyar a pymes.
Desde Acindar Pymes se explicó a LA NACION que las SGR actúan como avales financieros de pymes para facilitarles el acceso al crédito, y que en caso de incumplimiento la SGR asume la obligación frente a la entidad financiera e inicia un proceso de recupero. No obstante, la SGR declaró no contar con información específica sobre el caso que involucra a San Carlos Sud y Norton.
Respuesta de Bodega Norton
Fuentes cercanas a Bodega Norton señalaron que la situación de la Cooperativa San Carlos Sud es uno más de los aproximadamente 500 acreedores incluidos en el concurso preventivo de la empresa. Indicaron que será la Justicia la que determine el tratamiento de cada acreencia en el proceso concursal y recordaron que los plazos para la presentación y verificación de créditos vencen el 22 de junio. Sobre los cheques rechazados, Norton aseguró que “no hay nada irregular” y atribuyó los rechazos al contexto propio del concurso preventivo.
Impacto social y económico en el Valle de Uco
El temor más inmediato que expresa la cooperativa es el daño a pequeños productores que sostienen sus fincas con ingresos vinculados a la venta de uvas y vino. La quita de acceso al crédito puede traducirse en frutas sin cosechar, ingresos familiares comprometidos y pérdida de sustentabilidad de pequeñas explotaciones. Para una región como el Valle de Uco, donde la viticultura sostiene economías locales, la imposibilidad de financiar cosecha y elaboración puede generar efectos en cadena sobre empleo rural, proveedores y la economía regional.
Lecciones y preguntas abiertas
Este caso plantea interrogantes sobre controles y usos de las SGR: ¿están las garantías siendo aplicadas conforme a su objetivo legal, o se emplean como instrumento para apalancar compras de grandes compañías? ¿Qué controles deben existir para evitar que mecanismos diseñados para pymes terminen financiando a empresas de mayor tamaño? Asimismo, expone la vulnerabilidad de cooperativas y productores frente a estructuras financieras complejas y procesos concursales que pueden arrastrar a actores secundarios.
Qué sigue
El curso del conflicto ahora depende en buena medida del proceso concursal de Norton y de las acciones judiciales y administrativas en torno a la reclamación de la SGR. Las autoridades y organismos competentes, incluyendo la Secretaría de Pymes, han manifestado la intención de revisar el uso de las SGR en operaciones similares. Mientras tanto, la cooperativa y sus productores afrontan la urgente necesidad de encontrar alternativas de financiamiento y acompañamiento para evitar pérdidas productivas y sostener sus explotaciones.
En síntesis, la crisis generada por el concurso de Bodega Norton dejó al descubierto un esquema financiero que, según la Cooperativa San Carlos Sud y organizaciones productivas locales, terminó perjudicando a pequeños productores del Valle de Uco. El caso abre un debate sobre la función real de las SGR, la protección de las pymes y cooperativas rurales, y la necesidad de mecanismos que garanticen que las herramientas de crédito cumplan su rol de apoyo a los más vulnerables del sector.





