Reforma laboral: ¿cuál es el artículo clave que apunta al corazón de la CGT y abre la puerta a la democratización sindical?

Buenos Aires, 7 marzo (NA) – El gremio de la UPSAFIP que representa al personal jerárquico del organismo recaudador (ARCA), conducido por el dirigente de las 62 Organizaciones Peronistas Julio Estévez (h), es el primer gremio con simple inscripción que anuncia que comenzará a participar en reuniones paritarias, en este caso en el Estado nacional, para “representar legalmente” los intereses colectivos de sus cerca de 2000 afiliados, según supo la Agencia Noticias Argentinas.

Si bien la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral Nº 27802 será judicializada según anuncio la CGT, la administración de Javier Milei decidió terminar con el monopolio de la representación sindical para negociar los aumentos de salarios de los trabajadores de cada rama de actividad.

Se trata de uno de los principales puntos por los que la dirigencia de la central obrera concurrirá en queja a los tribunales laborales. Pero el misil enviado desde las oficinas de la Casa Rosada tiene tanto poder de destrucción para la estructura laboral pensada por Juan Domingo Perón como aquellos que caen en la guerra entre Estados Unidos e Irán.

La reforma laboral libertaria deja en el pasado el concepto de “unicato” sindical que retuvo el poder de manera centralizada y le resta competencias en materia de negociación colectiva, convenios colectivos de trabajo, derecho de huelga, fueros sindicales y asambleas.

A partir de ahora, los gremios que cuenten con “simple inscripción” podrán sentarse con la patronal para negociar por aumentos de ingresos. Y no son muchos. No todos están organizados y estructurados como la UPSAFIP para discutir salarios junto al gremio de la AEFIP o el SUPARA.

LOS CASOS

Los datos no abundan ni siquiera en la Secretaría laboral. Durante las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández, y antes de la pandemia, existían 1.672 gremios con personería gremial, es decir, que pueden intervenir en negociaciones colectivas y administrar sus propias obras sociales, tal como lo establece la Ley 23.551 de 1988; mientras que los 1.717 restantes contaban con inscripción gremial simple.

Estos últimos podrán discutir ahora los ingresos de sus afiliados produciendo una revolución en la representación y en la democratización sindical a un nivel que solo podrá ser mensurado con el paso del tiempo.

CÓMO SIGUE

En el caso de ARCA, el gremio de la UPSAFIP ya tiene decidido los ítems sobre los que van a sentarse a negociar con el Estado. Julio Estévez (h) explicó a la Agencia Noticias Argentinas que será primordial la defensa de la carrera y la estabilidad laboral en tiempos de motosierra. “Hay mucha preocupación entre los afiliados por la continuidad y los ingresos de los trabajadores de ARCA y esa es nuestra principal misión”, advirtió.

Pero también agregó que “seremos protagonistas en la defensa de nuestros afiliados, tendremos paritarias transparentes, o sea que el afiliado a nuestro gremio sepa reconocer sin letras chicas lo que sucede en las negociaciones porque, al menos en este sector del mundo del trabajo”.

Las discusiones por salarios abrirán las puertas a muchos gremios que hoy son dominados por dirigentes más alejados de la doctrina justicialista de las 62 Organizaciones. Ingresarán al juego y a la conversación muchos sindicatos de orientación trotskista.

A partir de ahora se podrá ver en serio quién es quién en el mundo sindical y si defiendan debidamente a sus trabajadores en un mundo laboral que ya ingresó de manera decidida en el siglo XXI y jubiló al que conoció el siglo XX. #AgenciaNA

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