WASHINGTON, 23 mar (Reuters) – El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos retrocedió desde máximos de varios meses, después de que el presidente Donald Trump anunció la suspensión de los ataques contra las infraestructuras energéticas iraníes tras unas “productivas” conversaciones mantenidas durante el fin de semana entre Washington y Teherán.
Por Matt Tracy
* El rendimiento de los papeles a dos años declinó brevemente al 3,792% antes de volver a subir hasta el 3,813%. Más temprano alcanzó su cota más elevada desde julio, al 4,016%, para cotizar por la tarde en 4,824%.
* El retorno de las notas referenciales a 10 años cayó hasta el 4,305% antes de repuntar al 4,322%. Con anterioridad tocó un máximo de ocho meses del 4,445% y finalmente se ubicó en 4,33%.
* Más tarde añadió en la publicación que ordenó una pausa de cinco días en todos los ataques contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes.
* Trump afirmó en un mensaje escrito íntegramente en mayúsculas en su plataforma Truth Social que Estados Unidos e Irán mantuvieron conversaciones “MUY BUENAS Y PRODUCTIVAS” durante los últimos dos días sobre una “RESOLUCIÓN COMPLETA Y TOTAL DE LAS HOSTILIDADES EN ORIENTE MEDIO”.
* Los rendimientos habían subido gradualmente durante la sesión nocturna antes del anuncio de Trump.
* El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán respondió poco después que “No había diálogo” entre Teherán y Washington, según medios estatales.
* “La cuestión es si todo este reajuste de precios está justificado”, dijo en un informe Antonio Gabriel, de BofA Securities.
* Una parte muy seguida de la curva, que mide la diferencia entre el retorno de los bonos a dos y 10 años y es considerada un indicador de las expectativas económicas, se situaba en 49,5 puntos básicos.
* El Tesoro estadounidense subastó 89.000 millones de US$ en papeles a 13 semanas y 77.000 millones de US$ en deuda a 26 semanas. (Editado en español por Carlos Serrano)
* “En nuestra opinión, es posible que no se hayan valorado lo suficiente los escenarios más disruptivos para el crecimiento mundial, y que prevalezcan las preocupaciones sobre el crecimiento, lo que inclinaría a algunos bancos centrales a ignorar el impacto”, agregó.





