Los fruticultores de la zona lograron el aval político en la Legislatura para disminuir la presión tributaria en la producción de peras y manzanas. Los empresarios denunciaron que la mitad del costo laboral se va en cargas sociales y, de 10 pesos que cuesta un producto, cuatro corresponden a impuestos. Afirman que, con una carga menor, podrían generar más puestos de empleo y frenar el proceso de chacras abandonadas que terminan como loteos.
Los diputados neuquinos recibieron por videoconferencia al presidente de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández. Tras escuchar su exposición, acordaron por unanimidad que la Legislatura vote una comunicación al Congreso, para bajar la presión tributaria sobre esta actividad.
Hernández explicó en diálogo con LMN que reciben el mismo trato “que el campo, cuando un productor de soja tiene un empleado cada 500 hectáreas y nosotros tenemos uno cada dos hectáreas, lo que implica un desequilibrio en el costo laboral”.
“La producción de peras y manzanas representa el 58 por ciento de la generación de empleo de las economías regionales de todo el país y la mitad de nuestro costo salarial son impuestos, aportes y contribuciones y también el item del Renatre para los desocupados, cuando acá no tenemos desocupación y ocurre al revés, que le damos trabajo a 25 mil golondrinas que vienen de otras provincias”, argumentó.
Aclaró que el pedido de bajar los costos laborales “no tiene que ver con el salario de bolsillo, sino con lo que se va en cargas sociales y otros items porque, con dos empleados que contrato, le estoy pagando uno al Estado”.
“No puede ser que la fruticultura no sea rentable y el 60 por ciento del movimiento de las peras y las manzanas se vaya para los impuestos; es una presión que nos deja sin margen y no se toma en cuenta que somos productores con mano de obra intensiva de una economía regional”, puntualizó.
En su exposición, el referente de los fruticultores detalló además que el 65 por ciento de los costos del sector son laborales y, desde 2008, los valores del mercado están por debajo de los costos, lo que llevó a cientos de productores a ceder sus chacras para loteos inmobiliarios.
Aseguró que, entre 2 mil productores del valle de Neuquén y Rio Negro, mantienen con esfuerzo 40 mil hectáreas de manzanas, peras, uvas, ciruelas, duraznos y cerezas, que generan empleo directo e indirecto a 75 mil personas.
Contó que, en los últimos años, la cantidad de fruticultores no disminuyó, porque lo que se achicó es la parcela que maneja cada uno. Añadió que muchas familias se dividieron la tierra para facturar como monotributistas y así aligerar la presión impositiva.
El reclamo del dirigente empresarial logró el respaldo de los diputados del MPN y sus aliados, Frente de Todos y Juntos por el Cambio en la comisión de Hacienda de la Legislatura. En la próxima sesión, someterán el proyecto a votación para elevarlo a Buenos Aires.
En paralelo, desde la Federación de Productores anunciaron que buscarán también el respaldo político de los legisladores rionegrinos, como una forma de llegar hasta la Cámara de Diputados de la Nación.


