En la inauguración de la Exposición Rural de Palermo, el presidente Javier Milei anunció una reducción permanente de las retenciones al agro, que abarca a las principales cadenas de granos y carnes. En su discurso, el mandatario remarcó que no habrá vuelta atrás: “Serán permanentes y no tendrán marcha atrás mientras yo esté en el gobierno”.
Entre los cambios, la soja baja del 33 al 26%, sus subproductos del 31 al 24,5%, y el maíz y el sorgo del 12 al 9,5%. En el caso de la carne vacuna y aviar, las alícuotas caen del 6,75 al 5%. También se reduce el girasol del 7 al 5,5%. Por su parte, el trigo y la cebada, que mantenían una alícuota reducida del 9,5% hasta marzo de 2026, pasarán ahora a tener esa tasa de forma permanente.
“Eliminar las retenciones es una obsesión”, afirmó Milei. Y dio una pista sobre su hoja de ruta: cada mejora en el superávit fiscal se destinará a seguir bajando impuestos. Según el presidente, la reducción implica una caída del 20% en la carga sobre las cadenas de granos y del 26% en la de carnes.
El agro celebra la baja, pero exige más: “no somos aliados partidarios”
El anuncio fue recibido con entusiasmo por los actores de la cadena agroindustrial. Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), afirmó: “La baja de retenciones será permanente y eso generará un efecto favorable de mayor producción que auspiciamos totalmente”.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, su presidente Miguel Simioni celebró la señal de permanencia: “Es un paso positivo hacia un esquema impositivo más competitivo y racional, en línea con los reclamos del sector. Destacamos especialmente la decisión de mantener la baja permanente en carnes, uno de los sectores más castigados por la presión fiscal”.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires también avaló la medida: “El Presidente cumple con su palabra y da un paso en la dirección correcta para mejorar la competitividad del agro. Quedan desafíos, pero es una señal en el camino correcto”.
Por su parte, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) destacó que las medidas “van en el camino correcto de eliminar el peor de los impuestos” y pidió avanzar hacia su eliminación total, como ya ocurrió en parte con las economías regionales y algunos cortes de carne.
Incluso desde sectores industriales hubo respaldo. Diego Cifarelli, presidente de la Federación de la Industria Molinera (FAIM), celebró las medidas como “un avance hacia la consolidación de una visión productiva sin impuestos distorsivos” y sostuvo que el anuncio tendrá “un impacto positivo ampliando la producción y alentando a los productores a redoblar esfuerzos”.
Sin embargo, en la misma jornada, la Sociedad Rural Argentina (SRA) dejó en claro que el respaldo no es un cheque en blanco. Desde el palco oficial, dirigentes como Andrea Sarnari (FAA), Carlos Castagnani (CRA) y Lucas Magnano (Coninagro) acompañaron el acto, pero el mensaje fue firme: “El campo no es un aliado partidario”, dijo la entidad anfitriona, en referencia a la independencia del sector respecto de cualquier fuerza política.
Contexto y próximos pasos
El nuevo esquema fiscal llega en un momento de márgenes ajustados, especialmente para la producción agrícola en campos alquilados. En el caso de la soja, principal cultivo del país, los números de la próxima campaña 2025/26 siguen siendo tensos. Las mejoras en rentabilidad, advierten los analistas, dependerán no solo de las retenciones, sino también del comportamiento climático y del mercado internacional.
Vale recordar que entre enero y junio de este año, ya había regido una rebaja temporal de alícuotas para soja, maíz, girasol y sorgo. Solo trigo y cebada habían mantenido la reducción hasta marzo de 2026. Ahora, Milei reestablece esas condiciones y les da carácter de permanentes.
El impacto fiscal de la medida, estimado por fuentes privadas, implicará una pérdida de recaudación superior a 530 millones de dólares. Aun así, el presidente considera que la eliminación progresiva de impuestos distorsivos es clave para dinamizar la economía.
“El campo es el sector más productivo de la economía y el más castigado por estos impuestos en los últimos 20 años”, dijo Milei. Con ese diagnóstico, busca dejar en claro que el agro está en el centro de su plan de desarrollo económico.




