Antecedentes y medidas aprobadas por el Consejo Directivo del INTA
En el marco de una propuesta de reestructuracion del Instituto Nacional de Tecnologia Agropecuaria (INTA), el Consejo Directivo (CD) del organismo aprobo una serie de medidas orientadas a reorganizar su estructura operativa. Entre las decisiones adoptadas figura el impulso a un programa de retiros voluntarios que, segun lo previsto, podria comenzar a regir a partir del 1 de marzo proximo. El CD instruyo a la Direccion General de Administracion (DGA) para que elabore el plan detallado y lo eleve al Consejo para su analisis y eventual aprobacion en la proxima reunion.
La iniciativa forma parte de una hoja de ruta presentada a fines del ano pasado por la conduccion del INTA ante distintos actores del sector agropecuario. Ese plan, estructurado en siete ejes generales y con una agenda de trabajo prevista hasta abril de 2026, contempla la revision de mas de 200 programas y lineas de trabajo para definir continuidades, reformulaciones o cierres, ademas de una reorganizacion interna para optimizar recursos y funciones.
Preocupaciones por la perdida de cuadros tecnicos
Entidades que integran el Consejo manifestaron su preocupacion por la posible perdida de cuadros tecnicos formados dentro del organismo. Desde diversas representaciones se solicito que el esquema de retiros se instrumente a traves de un programa especifico, con el objetivo de que la medida no afecte el funcionamiento ni el rol tecnico del INTA. La intencion es que cualquier proceso de desconcentracion o ajuste preserve capacidades esenciales para la investigacion, transferencia tecnologica y apoyo a productores.
Julieta Boedo, delegada de la Asociacion de Trabajadores del Estado (ATE), expreso inquietud por el alcance del plan: “Para nosotros, el panorama del retiro voluntario es alarmante, porque una vez conocido el saldo de ese proceso, tendremos que estar alertas respecto de si se avanzara con nuevas bajas, despidos u otras medidas”. Esa postura refleja el temor sindical ante la posibilidad de recortes adicionales o de perdida de conocimiento institucional.
Dimensionamiento de la plantilla y bajas registradas
Segun la ATE, el INTA cuenta actualmente con 5.791 empleados. Fuentes sindicales y del gobierno han evaluado diferentes escenarios de ajuste; la intencion que circula seria recortar alrededor de 1.700 puestos en distintos mecanismos -entre retiros voluntarios, cesantias, renuncias y jubilaciones-. Desde que asumio la nueva gestion se contabilizan 878 bajas en total hasta la fecha, cifra que suma distintos tipos de desvinculaciones y salidas voluntarias.
Los numeros explicitan el desafio: reducir costos u optimizar estructuras sin que disminuyan la capacidad de investigacion, extension y soporte tecnico que brinda el INTA a sectores productivos y academicos.
Reorganizacion territorial y evaluacion de estaciones
Como parte de la reestructura, el plan oficial propone revisar los 15 centros regionales actuales con el objetivo de avanzar hacia la fusion en cuatro o cinco macrorregiones administrativas. Esta hipotesis de reorganizacion busca concentrar funciones administrativas y promover sinergias, aunque las autoridades subrayan que no se preven cierres automaticos de estaciones experimentales ni agencias sin un analisis previo.
Se plantea ademas una evaluacion pormenorizada del funcionamiento de estaciones experimentales y agencias para detectar superposiciones, mejorar la eficiencia operativa y redefinir programas. La intencion declarada es reducir redundancias y orientar recursos hacia actividades con mayor impacto cientifico y productivo.
Tierras y bienes: desafectaciones y predios en revision
En materia de activos, el Gobierno impulso la “desafectacion” de 33.836 hectareas que, segun una auditoria oficial, se encuentran en desuso. Un documento al que tuvo acceso la prensa detallo que hay aproximadamente 42.000 hectareas sin destino para actividades de experimentacion ni de produccion, y que algunas de estas parcelas reunen las condiciones dominiales para proceder a su desafectacion.
Se identificaron siete predios puntuales que podrian ser dados de baja o puestos a disposicion de la Agencia de Administracion de Bienes del Estado (AABE). Uno de esos terrenos corresponde a la zona del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y quedaria disponible para la AABE; los otros seis estan ubicados en Catamarca; Chaco-Formosa; Buenos Aires Norte; Mendoza; Patagonia Norte; y Santiago del Estero. En estos casos, se adelanto que los Consejos Regionales deberan evaluar cada predio y que podria aplicarse un mecanismo que incluya traslados de personal, ya que varios terrenos son campos anexos a estaciones principales.
Ademas, se menciono la intencion de dar de baja a las cooperadoras vinculadas al INTA, aunque hasta el momento no se precisaron los procedimientos operativos ni las implicancias legal-administrativas completas.
Composicion del Consejo Directivo y representacion sectorial
El Consejo Directivo del INTA esta integrado por representantes del Estado, organizaciones del sector agropecuario y del ambito academico. Entre sus miembros figuran Nicolas Bronzovich (presidente) y Carlos Alberto Vera (vicepresidente) en representacion del Gobierno. Tambien participan vocales por entidades y universidades, como Gustavo Tettamanti (Federacion Agraria Argentina), Juan Manuel Bautista (Sociedad Rural Argentina), Jorge Omar Dutto (Facultades de Agronomia), Martin Tuculet (CREA) y Juan Patricio Hutak (Coninagro). Aun faltan las designaciones por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y por las Facultades de Veterinaria; ambas ternas fueron enviadas pero no han sido oficializadas por el Ejecutivo.
Impactos potenciales y medidas de mitigacion recomendadas
La reestructuracion del INTA puede generar impactos directos en la capacidad de investigacion aplicada, en la disponibilidad de asistencia tecnica para productores regionales y en la conservacion de saberes y redes locales. Para mitigar riesgos, especialistas y representantes internos han propuesto:
– Disenar el programa de retiros con criterios tecnicos y por areas, preservando equipos clave y perfiles dificiles de reproducir.
– Implementar incentivos para retiros voluntarios claramente definidos (bonos, plan de salida, garantias en servicios de salud) y alternativas de reubicacion dentro del sector publico.
– Asegurar procesos transparentes de evaluacion de programas y estaciones, con participacion de las regiones y de la comunidad cientifica.
– Garantizar planes de transferencia del conocimiento y documentacion de proyectos antes de cualquier cierre o fusion.
– Establecer plazos y etapas que permitan seguimiento y ajustes segun resultados.
Proximos pasos y cronograma
La DGA debe presentar el plan detallado al Consejo Directivo para su evaluacion en la proxima reunion. El posible inicio de retiros voluntarios a partir del 1 de marzo esta sujeto a la aprobacion formal del CD y a la definicion de los instrumentos legales y presupuestarios necesarios. Asimismo, la revision de programas y la evaluacion de predios continuara en el marco de la agenda prevista hasta abril de 2026.
La reestructuracion, si bien busca eficiencia, exige un equilibrio entre ahorro de recursos y preservacion de la mision del INTA: producir conocimiento, impulsar innovacion y apoyar la produccion agropecuaria nacional. La forma en que se instrumenten los programas y la participacion de organos representativos seran determinantes para el resultado final.


