“Este llamado es una invitación a estar al lado de las personas que viven conflictos, desplazamientos y desastres, para ofrecerles no solo servicios, sino también la certeza de que el mundo no les ha dado la espalda”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Según informó el organismo en un comunicado, el monto solicitado permitirá a la OMS responder a 36 emergencias sanitarias en todo el mundo, de las cuales 14 requieren el “máximo nivel de respuesta organizativa”.
El llamamiento para 2026 llega en un contexto de presiones globales convergentes.
“No se trata de caridad. Es una inversión estratégica en salud y seguridad: el acceso a la atención sanitaria restaura la dignidad, estabiliza a las comunidades y abre un camino hacia la recuperación”, añadió.
Durante 2026, las áreas prioritarias de respuesta del organismo incluirán Afganistán, la República Democrática del Congo, Haití, Myanmar, los Territorios Palestinos Ocupados, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, la República Árabe Siria, Ucrania y Yemen, además de los brotes en curso de cólera y mpox.
Los conflictos prolongados, el impacto creciente del cambio climático y la recurrencia de brotes de enfermedades infecciosas están impulsando una mayor demanda de apoyo para emergencias sanitarias, mientras que los fondos humanitarios globales continúan disminuyendo, advirtió la OMS.
Ihekweazu recordó que 2025 fue un año excepcionalmente difícil: la OMS había solicitado 1.500 millones de dólares, pero solo recibió 900 millones. “Esa es una de las razones por las que este año hemos revisado ligeramente a la baja nuestra solicitud”, explicó.
“Las necesidades sanitarias están aumentando, pero el acceso a la atención se está reduciendo”, lamentó Chikwe Ihekweazu, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, durante un encuentro con la prensa. “Estamos profundamente preocupados por la magnitud de las necesidades y por cómo podremos responder”, reconoció.
Aun así, en 2025 la OMS y sus socios lograron apoyar a 30 millones de personas a través de su llamado anual de emergencia.
Los recortes en la financiación global obligaron a 6.700 centros de salud en 22 contextos humanitarios a cerrar o reducir servicios, dejando a 53 millones de personas sin acceso a atención médica, señaló el funcionario.
(ANSA).


