Definición inminente en el caso Vicentin: una alianza cerealera mueve el tablero agroexportador

En el tramo final del proceso concursal, el futuro del histórico grupo agroexportador ingresa en zona de definiciones. Un jugador del mercado cerealero busca posicionarse con una movida clave para quedarse con la operatoria.

A pocos días de que el juez del concurso defina el rumbo de Vicentin, el caso más emblemático de crisis empresarial del agro argentino en los últimos años, el escenario comienza a ordenarse con nuevos movimientos que reconfiguran el tablero cerealero. En un contexto de incertidumbre financiera y expectativa judicial, un importante operador del mercado granario selló una alianza estratégica que podría ser determinante en la puja por el control operativo del grupo.

Desde 2020, cuando la empresa de Avellaneda —una de las principales exportadoras de granos y subproductos del país— se declaró en cesación de pagos por más de 1.400 millones de dólares, el proceso de concurso preventivo se convirtió en un caso testigo de la relación entre el agro, la banca y el Estado. Hoy, el expediente se encuentra en una instancia decisiva, con dos caminos posibles: la homologación de una propuesta de pago a los acreedores o la apertura del denominado “cramdown” o salvataje, que permitiría la intervención de terceros interesados en adquirir el paquete accionario.

La atención del mercado se concentra ahora en los movimientos de un operador cerealero nacional de capitales mixtos, que avanzó con un acuerdo de cooperación logística y comercial con una compañía de infraestructura portuaria del Gran Rosario. Fuentes del sector indican que este entendimiento busca asegurar acceso a terminales de embarque y capacidad de crushing, un activo clave para cualquier aspirante a tomar el control de Vicentin.

El proceso judicial y el tablero político

El juez civil y comercial Fabián Lorenzini, a cargo del expediente, deberá definir en las próximas semanas si acepta o no la propuesta de pago presentada por el directorio actual o si abre el salvataje. La postura del Banco Nación y del Banco Provincia, principales acreedores financieros, será determinante para inclinar la balanza. Ambos organismos mantienen una posición crítica respecto de la viabilidad del plan presentado, mientras que otros acreedores privados presionan para evitar una liquidación que podría afectar a toda la cadena agroexportadora.

En paralelo, el Gobierno nacional sigue de cerca la evolución del caso. Aunque se mantiene formalmente al margen, distintos funcionarios del área económica reconocen que una resolución ordenada del conflicto es clave para preservar la credibilidad del sistema financiero frente al sector agroindustrial, principal generador de divisas del país.

El caso también tiene una dimensión política. Desde Santa Fe, dirigentes locales y referentes cooperativos han insistido en la necesidad de mantener la actividad productiva en el norte provincial, donde la planta de Avellaneda emplea a cientos de trabajadores y sostiene la economía regional. La continuidad de las operaciones aparece así como una condición central para cualquier acuerdo.

El movimiento empresarial que altera el tablero

La alianza estratégica del operador cerealero, que aún no fue oficialmente comunicada, involucra la integración parcial de servicios de acopio, transporte y exportación. De acuerdo con fuentes del mercado, el objetivo es ganar escala y liquidez en el corto plazo, consolidando un perfil de competidor directo de las grandes multinacionales que dominan el comercio exterior de granos.

El entendimiento incluiría el uso compartido de terminales portuarias en Timbúes y San Lorenzo, además de acuerdos de financiamiento con cooperativas regionales. Se trata de un paso que, según los analistas, podría fortalecer su posición en una eventual ronda de ofertas dentro del proceso de salvataje de Vicentin.

“Las alianzas de este tipo anticipan la lógica del nuevo ciclo agroexportador argentino”, explican operadores bursátiles de Rosario. “En un mercado más concentrado, quien controle logística y financiamiento tendrá una ventaja decisiva”.

Impacto en el mercado y en los productores

El proceso de Vicentin no solo afecta a los grandes jugadores del agro. Miles de productores, acopiadores y cooperativas quedaron involucrados en la cadena de pagos suspendida hace más de cuatro años. Para muchos de ellos, el desenlace del caso marcará la posibilidad de recuperar parte de sus acreencias y reinsertarse plenamente en el circuito comercial.

Mientras tanto, el flujo de negocios continúa bajo tensión. El sector agroexportador representa más del 45% de las exportaciones argentinas, y la estabilidad de las firmas que concentran la operatoria es clave para el ingreso de divisas. En ese contexto, la definición del caso Vicentin puede tener efectos sistémicos sobre la confianza del mercado, las condiciones crediticias y las inversiones en el polo agroindustrial del Gran Rosario.

Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que la capacidad ociosa en plantas de molienda aún ronda el 40%, lo que abre espacio para nuevos actores que aporten capital y gestión eficiente. La potencial reactivación de las instalaciones de Vicentin, hoy subutilizadas, podría sumar hasta 5 millones de toneladas anuales de procesamiento, contribuyendo a dinamizar la economía regional.

Entre la oportunidad y la incertidumbre

El desenlace del salvataje definirá mucho más que el destino de una empresa. Representa un punto de inflexión para la gobernanza corporativa del sector agroexportador argentino, donde conviven multinacionales, cooperativas y empresas nacionales que buscan sostener presencia en un mercado global cada vez más competitivo.

La alianza del operador cerealero emerge como un movimiento estratégico anticipado: una apuesta por el control de los flujos logísticos y financieros en un momento de transición. En paralelo, la resolución judicial deberá equilibrar intereses contrapuestos: el derecho de los acreedores, la continuidad laboral y la estabilidad del sistema agroindustrial.

Señales de una nueva etapa

El proceso de Vicentin se encamina a su definición tras años de incertidumbre. Si el salvataje prospera con un nuevo actor al frente, el caso podría convertirse en un laboratorio de reconversión empresarial para el agro argentino, donde la integración vertical, la gestión profesional y la transparencia financiera serán condiciones imprescindibles.

Mientras tanto, el mercado observa con cautela y expectativa. Porque detrás del nombre Vicentin se juega algo más profundo: el modelo de desarrollo que el agro argentino será capaz de construir en los próximos años.

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