Un anuncio presidencial que reaviva el debate sobre la Ley de Semillas
El presidente Javier Milei planteo el 1 de marzo, durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, la intencion del Gobierno de avanzar hacia una nueva Ley de Semillas y anticipo la adhesion de la Argentina al tratado internacional UPOV 91. La posible incorporacion al acuerdo con Estados Unidos, que incluiria la adhesion a ese marco de proteccion de variedades vegetales, elevo la tension politica y sectorial en un escenario donde el agro reclama previsibilidad pero tambien defiende practicas tradicionales como el “uso propio” de semillas.
San Nicolas: una reunion que marco el pulso del sector
Una reunion en San Nicolas entre la Mesa de Enlace, Aapresid, CREA y funcionarios de la Secretaria de Agricultura se convirtio en punto de partida para la discusion formal. En esa mesa se evidenciaron divergencias: hay actores que respaldan la incorporacion a UPOV 91 como instrumento de estimulo a la inversion genetica, y otros que temen efectos negativos sobre los derechos de los productores.
La Asociacion de Semilleros Argentinos (ASA), ausente fisicamente en esa mesa pero con fuerte presencia en Expoagro, dejo en claro su postura. Alfredo Paseyro, director ejecutivo de ASA, defendio ante los medios la necesidad de “nivelar la conversacion” sobre que implica un tratado internacional, diferenciar la norma internacional del modo en que se adapta a la legislacion local y de las resoluciones que definen su implementacion practica.
Que es UPOV 91 y por que genera desconfianza
UPOV 91 es la version mas reciente del convenio internacional sobre proteccion de obtenciones vegetales. Su objetivo declarado es otorgar proteccion de propiedad intelectual a quienes desarrollan nuevas variedades vegetales, con mecanismos que buscan fomentar la inversion en genetica y mejorar la calidad varietal. Sin embargo, el tratado despierta resistencias por interpretaciones diversas de sus articulos y por el temor a que restrinja practicas historicas de los productores argentinos, especialmente el uso propio gratuito de semillas.
En la discusion local reaparece la comparacion con UPOV 78, una version previa que algunos sectores consideran menos rigida. Paseyro sostuvo que el “estigma” que pesa sobre UPOV 91 responde, en buena medida, a malentendidos sobre su alcance y a interpretaciones que no siempre coinciden con lo que el texto establece. Ademas, advirtio que la adhesion a UPOV 91, en caso de concretarse, requeriria una adecuacion normativa nacional -una Ley de Semillas y resoluciones de aplicacion- que debera disenarse con claridad para preservar practicas culturales y garantizar inversiones.
Impacto esperado en inversion, productividad y diversidad de cultivos
Desde ASA y otras camaras empresarias se argumenta que la previsibilidad juridica que trae un tratado internacional puede potenciar la inversion en investigacion y desarrollo de genetica vegetal. Paseyro puso como ejemplo otros sectores donde marcos regulatorios claros favorecieron la llegada de capital, planteando que el objetivo es aumentar productividad y rentabilidad para el productor.
La discusion no se limita a soja y trigo: UPOV 91 alcanza a todas las especies registradas en INASE, que hoy suma cerca de 250. Frutales, hortalizas, legumbres y arroz forman parte del alcance tecnico de la norma, por lo que una nueva ley y su implementacion podrian impulsar mejoras geneticas mas alla de los granos tradicionales.
El uso propio y las alternativas para conciliar intereses
El eje del debate practico se centra en como compatibilizar la proteccion de la propiedad intelectual con la practica cultural argentina del uso propio de semillas. Entre las alternativas que se discuten aparecen esquemas de reconocimiento economico al obtentor por el uso propio, registros diferenciales para especies y sistemas de licencias que permitan coproduccion sin sacrificar el acceso de pequenos productores.
En Expoagro se presento Sembra Evolucion, un sistema comercial que, segun sus promotores, contempla mecanismos para resolver la cuestion del uso propio. Ese antecedente demuestra que existen modelos que intentan equilibrar la proteccion de derechos con la preservacion de practicas locales, aunque su eficacia dependera de la forma juridica en la que se incorporen y de la supervision estatal.
Factores politicos y tiempos parlamentarios
La dinamica politica tambien condicionara la posibilidad de sancionar una nueva ley. Paseyro senalo la esperanza de que 2026, ano no electoral segun la lectura oficial, permita avanzar en el Parlamento; no obstante, las negociaciones politicas suelen atravesar tensiones en anos previos a comicios y la agenda de prioridades publicas influira en los tiempos. La eventual negociacion con Estados Unidos y la estructura de un acuerdo comercial tambien introduciran variables externas que podrian acelerar o demorar la definicion final.
Riesgos, controversias y demandas territoriales
Los sectores criticos advierten sobre riesgos para la soberania tecnologica, el acceso a semillas de pequenos productores y la posibilidad de concentracion de mercado en manos de grandes empresas semilleras. En varias provincias hubo gobernadores y operadores locales que expresaron su preferencia por UPOV 78 o por formulas hibridas. La discusion requiere, segun coinciden varios actores, una etapa tecnica donde se examinen ejemplos internacionales, la experiencia comparada y los impactos socioeconomicos en distintos tipos de explotaciones.
Pasos a seguir y agenda de dialogo
Para avanzar sera necesario articular mesas tecnicas que incluyan al Estado, organizaciones de productores, camaras de semilleros, institutos de investigacion y asesores legales. La definicion de la autoridad de aplicacion -hoy INASE-, los mecanismos de fiscalizacion, la redaccion de articulos que garanticen el uso propio y las medidas de transicion para productores y empresas son puntos que deberan resolverse antes de una votacion en el Congreso.
Un escenario posible es la construccion de un texto de ley que adapte los estandares internacionales a la realidad argentina mediante clausulas expresas sobre usos de conservacion, licencias para pequenos productores y plazos graduales de implementacion. Otro escenario contempla la firma previa de compromisos comerciales que condicionen la modalidad de adhesion a UPOV 91. En cualquiera de los casos, la discusion promete ser prolongada y politizada, con impacto directo en la cadena agroindustrial y en la inversion en genetica vegetal.
El debate pone ahora en primer plano la pregunta de fondo: como lograr un marco que impulse innovacion y atraiga inversion sin sacrificar practicas productivas y el acceso a semillas de una diversidad de productores. Las negociaciones y los trabajos tecnicos que comiencen a conformarse en los proximos meses seran determinantes para definir el rumbo normativo del sector.




