El reto actual de la vitivinicultura argentina
La vitivinicultura argentina enfrenta hoy un doble desafio: excedentes de stock en algunos segmentos y una demanda mundial en transformacion. Segun Daniel Rada, economista especializado en el sector, la existencia de vino disponible plantea dificultades para su colocacion y financiamiento. Rada advierte que los productores integrados -los que forman parte de cadenas con vinculo directo entre cultivo, elaboracion y comercializacion- tienen mayor garantia para asegurar precio, financiamiento y salida comercial de la uva. En cambio, los productores no integrados corren mas riesgo frente a fluctuaciones de mercado y a la falta de contratos estables.
Ese contorno de oferta y demanda se combina con cambios en las preferencias internacionales, donde en los ultimos anos se observo una recuperacion en el consumo de vinos blancos y, simultaneamente, una creciente importancia del jugo de uva concentrado (mosto) para la industria. Estas dinamicas marcan oportunidades y riesgos: la posibilidad de captar nichos en el exterior, pero tambien la necesidad de planificar inversiones y reconversiones con criterio tecnico y economico.
El vino cooperativo y su impacto economico
El sistema cooperativo vitivinicola de Mendoza, agrupado en la Asociacion de Cooperativas Vitivinicolas Argentinas (ACOVI), destaca como un actor clave de la economia regional. El informe presentado por ACOVI senala que el sector cooperativo aporta 184.430 millones de pesos en Valor Agregado a la economia provincial y concentra cerca del 30% de la industria vitivinicola mendocina. En terminos mas amplios, la cadena vitivinicola completa -desde la produccion primaria hasta el fraccionamiento- explica el 12,4% del Producto Bruto Geografico (PBG) de Mendoza, y las cooperativas nucleadas en ACOVI representan el 3,4% del PBG provincial.
Ademas de su incidencia economica, las cooperativas sostienen la actividad social y laboral en las zonas productivas: incorporan mas de 10.000 puestos de trabajo en produccion y elaboracion, y generan salarios que superan los 72.000 millones de pesos. El aporte fiscal del sector tambien es relevante, con mas de 15.000 millones de pesos recaudados en impuestos municipales, provinciales y nacionales. Estos datos refuerzan la idea de que la economia de escala y la integracion son herramientas para enfrentar periodos de tension en la cadena del vino.
Exportaciones y la oportunidad que representa Brasil
Brasil emerge en el analisis como un mercado estrategico para aliviar stocks y ampliar colocacion. Con una poblacion cercana a los 280 millones, el crecimiento del consumo per capita alli podria generar una demanda significativa de productos argentinos. Fuentes del sector mencionan que el consumo actual en Brasil ronda 1,5 litros per capita y que un aumento incluso modesto -por ejemplo hasta 2 litros- tendria un impacto notable sobre el volumen total demandado.
Los dirigentes de ACOVI y de otras entidades como Fecovita destacan que la interaccion comercial con Brasil ya es importante y que una mayor orientacion del mercado brasileno hacia vinos blancos o espumantes podria abrir nichos favorables para la oferta argentina. No obstante, capitalizar esa oportunidad requiere accion coordinada en promocion comercial, calidad, logistica y acuerdos comerciales que faciliten la exportacion sostenida.
Crecimiento del consumo de vino blanco y riesgos de reconversion
Una tendencia clara en los ultimos anos es la preferencia creciente por vinos blancos a nivel global. En Argentina, dirigentes y tecnicos reconocen que esa demanda ofrece una oportunidad para incrementar la produccion de uvas blancas y mosto con mayor valor agregado. Fabian Ruggieri, al frente de ACOVI, senalo que el mosto concentrado seguira siendo relevante en la elaboracion y que la calidad del mosto argentino compite favorablemente con mercados como Espana o Estados Unidos.
Sin embargo, las lecciones historicas recomiendan prudencia. Experiencias pasadas -como las de las decadas en que se produjeron erradicaciones masivas y replantaciones pesadas- demuestran que cambios abruptos en la estructura de cultivo pueden generar sobreoferta, perdidas de mercado y elevados costos de reconversion. Productores y autoridades recuerdan la necesidad de evitar plantaciones “en masa” sin analisis de largo plazo, y subrayan que la toma de decisiones debe apoyarse en datos comerciales, previsiones de demanda y asistencia tecnica.
Recomendaciones para aprovechar oportunidades
Para que la cadena vitivinicola aproveche la coyuntura positiva del mercado de blancos y mosto, y al mismo tiempo reduzca la vulnerabilidad frente a ciclos adversos, conviene impulsar medidas combinadas:
- Politicas publicas orientadas a la reconversion gradual de vinedos, con incentivos temporarios, asistencia tecnica y programas de capacitacion para productores.
- Contratos y esquemas de integracion que aseguren precio minimo, financiamiento y compra garantizada para productores no integrados, reduciendo la asimetria frente a grandes elaboradores.
- Promocion conjunta de exportaciones hacia mercados clave como Brasil, con campanas de marketing, ferias y acuerdos comerciales que faciliten el acceso.
- Inversion en infraestructura: cadena de frio, logistica, almacenamiento y plantas de concentracion, que permitan agregar valor y sostener la calidad del mosto y del vino blanco.
- Fomento de la economia de escala cooperativa como instrumento para reducir costos, mejorar negociacion y sostener empleo en territorios rurales.
- Incorporacion de practicas resilientes al clima -mejoras en riego, seleccion de portainjertos, manejo del suelo- para mitigar riesgos productivos.
Estas acciones coordinadas entre sector publico y privado pueden ayudar a transformar la coyuntura de stock en una oportunidad sostenible para Mendoza y la vitivinicultura argentina.
Conclusion
La vitivinicultura mendocina y sus cooperativas se presentan como actores estructurales de la economia provincial, con peso en empleo, valor agregado y recaudacion fiscal. Frente a problemas de colocacion de producto y cambios en la demanda internacional, la respuesta optima combina prudencia productiva, integracion comercial, inversiones en valor agregado y la busqueda de mercados externos prometedores como Brasil. Evitar reconversiones abruptas y apostar a la escala cooperativa y a politicas publicas de apoyo permitira aprovechar la mayor demanda por vinos blancos y mosto sin repetir errores historicos.


