En respuesta a una serie de incendios forestales que afectaron al estado de São Paulo, el gobierno local ha autorizado la siembra de cultivos como maíz, soja y caña de azúcar en las banquinas de las rutas. La medida busca reducir la acumulación de vegetación seca que actúa como combustible durante las sequías, disminuyendo así el riesgo de incendios.
La decisión se produce después de que, en agosto de 2024, una ola de incendios provocara pérdidas estimadas en 180 millones de dólares en el sector agropecuario de São Paulo, afectando a cerca de 4.000 propiedades rurales en 144 localidades.
Argentina mantiene la prohibición de siembra en banquinas
En Argentina, la siembra en banquinas está prohibida desde 2008 por la Dirección Nacional de Vialidad, que argumentó razones de seguridad vial y conservación ambiental . Estudios del CONICET han destacado que las banquinas sin cultivar son importantes para mantener la biodiversidad y pueden ayudar a reducir el uso de insumos externos como insecticidas, favoreciendo la sustentabilidad ecológica, económica y social.
La prohibición ha sido respaldada por investigaciones que señalan que las banquinas albergan numerosas especies de plantas e insectos, actuando como corredores biológicos esenciales para la fauna y flora locales.
Debate en Argentina: ¿revisar la prohibición?
La medida adoptada por São Paulo ha reavivado el debate en Argentina sobre la posibilidad de permitir la siembra en banquinas. Mientras algunos sectores agrícolas ven en la iniciativa brasileña una oportunidad para aumentar la producción y reducir riesgos de incendios, otros advierten sobre los posibles impactos negativos en la biodiversidad y la seguridad vial.
En provincias como Buenos Aires, la legislación permite a los municipios decidir sobre el uso de banquinas en rutas provinciales y caminos vecinales, lo que ha llevado a una diversidad de enfoques y regulaciones locales.
La autorización de la siembra en banquinas en São Paulo como estrategia para prevenir incendios ha generado un debate en Argentina sobre la conveniencia de revisar la prohibición vigente. La discusión enfrenta argumentos de producción agrícola y prevención de incendios contra la conservación de la biodiversidad y la seguridad vial. La decisión final dependerá de un análisis equilibrado que considere los beneficios y riesgos de ambas posturas.





