Buenos Aires, 11 febrero (NA) — La soja HB4 es una variedad transgénica desarrollada en Argentina que incorpora un gen de girasol para aumentar la tolerancia a la sequía y la salinidad, con el objetivo de sostener mayores rindes frente a condiciones de estrés hídrico.
Este evento, identificado técnicamente como soja IND-00410-5, produce una proteína que retrasa la senescencia de la planta y le permite seguir creciendo aun cuando falta agua, al tiempo que mejora el aprovechamiento hídrico y refuerza los mecanismos de defensa.
La tecnología HB4 fue desarrollada a partir de una colaboración público-privada entre Bioceres Crop Solutions y el Instituto de Agrobiotecnología del Litoral de la UNL y el CONICET, bajo la conducción de la investigadora Raquel Chan, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
La soja fue el primer cultivo en incorporar comercialmente esta tecnología, que luego se extendió al trigo HB4, también diseñado para tolerar la sequía y apuntalar el rendimiento en campañas con lluvias por debajo de lo normal.
La variedad HB4 está aprobada para siembra y consumo en la Argentina desde 2015, y posteriormente recibió autorizaciones regulatorias en Brasil, Estados Unidos, Paraguay, Canadá y China, este último para consumo e importación, lo que abrió mercados clave para la oleaginosa.
En paralelo, Bioceres impulsa programas como “Generación HB4”, que trabaja con esquemas de identidad preservada y acuerdos con productores para garantizar trazabilidad en soja y trigo que incorporan esta tecnología, según confirmó la Agencia Noticias Argentinas.
Ensayos realizados por el CONICET, la UNL y la propia compañía muestran que en escenarios de sequía la soja HB4 registra menor caída de rinde y mayor estabilidad productiva que variedades convencionales sometidas a similares condiciones de falta de agua.
En cambio, bajo condiciones hídricas normales, la soja HB4 se comporta de manera similar a una soja tradicional en términos de composición y manejo industrial, por lo que no requiere procesos diferenciados en la industria aceitera ni en la elaboración de subproductos.
A pesar de los avances tecnológicos, la soja HB4 se encuentra en el centro de un intenso debate por sus eventuales impactos ambientales, la dependencia de paquetes tecnológicos y el uso asociado de herbicidas, discusiones que se profundizaron con el caso del trigo HB4 destinado al consumo humano directo.
Diversas organizaciones socioambientales cuestionan que se la presente como “solución a la sequía” y advierten sobre el modelo de agricultura industrial y el uso de glufosinato de amonio vinculado a la plataforma HB4, mientras que los desarrolladores destacan que el objetivo es estabilizar los rindes frente a eventos climáticos extremos.
En el plano internacional, la Unión Europea todavía no aprobó la soja HB4 para su ingreso al mercado comunitario, por lo que el evento IND-00410-5 no integra la lista de organismos habilitados a comercializarse en ese bloque.
Esa falta de aprobación encendió alertas en el comercio exterior argentino, ya que cualquier presencia de granos de soja HB4 en embarques rumbo a la Unión Europea podría derivar en rechazos de buques, reclamos de compradores y potenciales conflictos comerciales.
Por esa razón, exportadores y acopiadores vienen reclamando que se refuercen los controles y se mantengan esquemas estrictos de identidad preservada y trazabilidad para evitar que partidas de soja HB4 se mezclen con cargas destinadas a la Unión Europea.
Cámaras como Ciara-CEC y grandes traders vienen manteniendo reuniones con productores y acopiadores para insistir en la necesidad de extremar cuidados en la manipulación, el acondicionamiento y el almacenamiento de la soja que incorpora la tecnología HB4.
En esos contactos, referentes del sector aclararon que no hay registros de embarques efectivamente detectados con soja HB4 en puertos europeos y que, hasta el momento, se trata de una medida de prevención para evitar un eventual conflicto comercial.
Asimismo, las entidades del complejo sojero desmintieron versiones sobre supuestos buques argentinos observados en Europa por contener soja HB4 y remarcaron que, de producirse un hallazgo de ese tipo, podría afectar la reputación del país como proveedor confiable.
El foco del sector exportador está puesto en garantizar que, mientras la Unión Europea no evalúe y apruebe específicamente el evento HB4, las cargas con destino a ese mercado se mantengan libres de esta variedad transgénica para no poner en riesgo ventas futuras.
En este contexto, el debate local sobre la adopción de la soja HB4 combina el atractivo de una tecnología diseñada para enfrentar la sequía con la necesidad de compatibilizar esa innovación con las exigencias regulatorias y comerciales de los principales destinos de exportación.
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