El mercado de granos argentino atraviesa un escenario inusual. La decisión del Gobierno de suspender por unos días las retenciones generó un aluvión de registros de exportación, con volúmenes que superaron los 19,5 millones de toneladasentre grano, harina y aceite de soja. Esa carrera por aprovechar la ventana fiscal dejó ahora a los exportadores frente a una realidad compleja: deben originar en el mercado físico una mercadería que todavía no tienen asegurada.
Esa necesidad quedó en evidencia en la rueda comercial de este lunes. La soja disponible se pagó $477.000 por tonelada, un salto de $17.000 en apenas una jornada, y se convirtió en el centro de atención en las terminales del Gran Rosario. En los contratos futuros también se observaron avances, con la posición noviembre cerrando en US$351 por tonelada y octubre alcanzando el mismo valor tras un alza de US$3.
La urgencia por originar mercadería
El dato clave lo aportó la analista de mercados Lorena D’Angelo (AZ Group), quien recordó que dentro del volumen registrado por las exportaciones, 5,12 millones de toneladas corresponden a grano de soja, pero todavía resta originar unas 6,8 millones de toneladas. “Se nota esa necesidad por parte de los compradores. Lo que se pagó por la mercadería disponible equivale a casi US$352, cuando el viernes pasado ese valor era de US$344. Esa diferencia refleja la presión por asegurarse el volumen restante”, afirmó.
La especialista detalló que en el mercado futuro Matba-Rofex se negociaron 760.370 toneladas entre todos los granos, una cifra inferior a las 1,1 millones del viernes previo. Sin embargo, en el disponible la operatoria habría superado 1,4 millones de toneladas, lo que marca un interés creciente por asegurar entrega inmediata.
Pesos disponibles y precios firmes
La mejora en los valores no se explica solo por la dinámica de oferta y demanda, sino también por el salto del tipo de cambio. El dólar spot avanzó $30 en la jornada, lo que dejó a las exportadoras con liquidez para colocar en el mercado.
Según D’Angelo, esta situación derivó en propuestas inusuales: “Se observa que el exportador tiene muchos pesos para volcar. Incluso ofrecen negocios con entrega noviembre, pero pago hoy. Eso significa que están adelantando la plata para asegurarse la mercadería, principalmente soja”.
El efecto se trasladó también a la nueva cosecha. “El viernes pasado la soja cerró en US$316 y hoy lo hizo en US$318, con picos de casi US$321. Sobre el final ingresaron órdenes de venta que limitaron la suba, pero la tendencia fue claramente alcista”, señaló.
Operadores estables, pero con tono alcista
Desde Zeni, el analista Eugenio Irazuegui coincidió en el diagnóstico. “Con una participación estable de compradores activos, las ofertas comenzaron en $465.000 por tonelada y mejoraron hasta los $475.000, en operaciones con entrega contractual en las terminales del Gran Rosario”, comentó.
El especialista advirtió que la suba del tipo de cambio amplificó el movimiento. “Las cotizaciones se aceleraron hacia el final de la rueda, con un salto de 34 pesos por dólar (2,6%) en la paridad spot. Esa dinámica dio un sostén adicional a los precios locales de la soja”, explicó.
Un mercado que seguirá bajo tensión
El mercado quedó condicionado por la coyuntura excepcional que ofreció la suspensión temporal de las retenciones. Las empresas exportadoras acumularon compromisos récord y ahora deben salir a competir para asegurarse la mercadería. Ese contexto explica por qué los precios muestran una firmeza poco habitual y por qué los productores encuentran hoy condiciones más atractivas para vender.
Para los analistas, la tensión continuará en las próximas semanas. Con millones de toneladas aún por originar y un mercado cambiario que se mueve con volatilidad, la soja se perfila como la referencia clave de la plaza granaria. “La presión de la exportación no aflojará en el corto plazo. Habrá que ver hasta dónde llegan los precios y cómo responde la oferta de los productores”, concluyó D’Angelo.




