En un momento donde cada decisión productiva pesa más que nunca en la rentabilidad del negocio ganadero, la reposición comienza a ocupar un lugar estratégico dentro de los planteos. En ese escenario, la Asociación Argentina de Angus decidió avanzar con una herramienta concreta que apunta a ordenar, transparentar y valorizar el primer eslabón de la cadena.
Se trata del programa Terneras Angus Certificadas (TAC), una iniciativa que busca jerarquizar la selección y comercialización de vientres Angus, incorporando criterios técnicos claros y el respaldo institucional de la raza líder en la Argentina.
El nuevo esquema abre una oportunidad tanto para socios como para productores no asociados, que podrán identificar y comercializar sus mejores terneras con un sello que garantiza origen, calidad y trazabilidad. En un mercado cada vez más exigente, la certificación apunta a reducir la incertidumbre y mejorar la previsibilidad de las operaciones.
Un cambio de enfoque: agregar valor desde el origen
La lógica detrás del programa es simple, pero profundamente estratégica: comenzar a construir valor desde la base del sistema productivo. En lugar de poner el foco únicamente en el producto final, Angus busca intervenir en la etapa de reposición, donde se define buena parte del resultado futuro del rodeo.
“Con Terneras Angus Certificadas estamos dando un paso más en el fortalecimiento de la base productiva de la raza. La reposición es una decisión clave en cualquier planteo ganadero, y ofrecer una herramienta que ordene, garantice calidad y sume respaldo institucional es una forma concreta de agregar valor desde el primer eslabón de la cadena”, afirmó Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus.
El dirigente también remarcó que el programa tiene un objetivo más amplio: ampliar el alcance de la institución y acercar sus estándares a un universo mayor de productores. “Queremos que más productores puedan acceder a los beneficios de trabajar bajo estándares Angus, incluso aquellos que aún no son socios. Esta certificación genera confianza en el mercado, mejora la transparencia de las operaciones y contribuye a consolidar el posicionamiento de la raza en todo el país”, sostuvo.
Cómo funciona el programa y qué exige
Desde el punto de vista operativo, el programa fue diseñado para ser ágil y accesible, sin resignar rigurosidad técnica. El control se realiza directamente en el establecimiento de origen, lo que permite validar las condiciones productivas y asegurar la trazabilidad desde el inicio.
Las terneras deben estar destetadas y el volumen mínimo requerido para realizar la inspección es una jaula, lo que facilita la participación de establecimientos de distinta escala. A diferencia de otros esquemas, no es necesario realizar tatuajes, ya que los animales son identificados mediante una marca en la carretilla derecha aplicada por el inspector actuante.
Uno de los aspectos más relevantes del programa es su articulación con otras herramientas de la Asociación. Las terneras certificadas podrán, posteriormente, ingresar al sistema de Madres Angus Seleccionadas (MAS) con una tarifa diferencial, lo que permite construir un recorrido progresivo de mejora genética dentro del rodeo.
Más demanda, más exigencia: el contexto que impulsa la iniciativa
El lanzamiento de TAC no es casual y responde a una tendencia cada vez más marcada en la ganadería argentina. La demanda por vientres seleccionados crece de la mano de sistemas productivos que buscan mayor eficiencia, mejores índices reproductivos y mayor previsibilidad económica.
En ese contexto, contar con criterios objetivos de evaluación y un respaldo institucional sólido se vuelve un diferencial clave al momento de comprar o vender animales. La certificación no solo ordena el mercado, sino que también reduce asimetrías de información y mejora la toma de decisiones.
Además, en un escenario donde los márgenes son cada vez más ajustados y la inversión debe ser precisa, la calidad genética de las hembras adquiere un rol determinante en la productividad futura del sistema. El programa apunta, justamente, a intervenir en ese punto crítico.
Una apuesta de largo plazo para la ganadería argentina
Con más de un siglo de trayectoria, la Asociación Argentina de Angus viene consolidando su rol como uno de los principales actores en el mejoramiento genético y la certificación de calidad en el país. Este nuevo programa se inscribe dentro de esa estrategia, pero con un enfoque más amplio e inclusivo.
La iniciativa no solo fortalece la base productiva de la raza, sino que también contribuye a profesionalizar el negocio ganadero, promoviendo estándares claros y herramientas concretas para los productores. En definitiva, se trata de una apuesta a largo plazo que busca mejorar la competitividad del sector desde sus cimientos.




