Tether, la empresa global detrás de la stablecoin USDT, está avanzando con fuerza en su estrategia de expansión hacia sectores del mundo real. En el centro de su radar aparece el agro argentino, donde ya comenzó un proceso de negociación formal con Adecoagro y mantiene conversaciones abiertas con Bioceres, dos compañías líderes del país.
El interés de Tether, que busca diversificar su actividad más allá del mundo de las criptomonedas, se alinea con su objetivo de invertir en empresas que promuevan la sustentabilidad, la innovación biotecnológica y la producción de alimentos a escala global.
Tether busca oportunidades reales en el agro argentino
La stablecoin USDT, emitida por Tether, es la más utilizada a nivel mundial. Sin embargo, la empresa ya no se conforma con liderar el ecosistema cripto: desde hace un tiempo, está ejecutando una estrategia para invertir en sectores tangibles, como la energía, la alimentación y la agricultura, con especial interés en mercados emergentes.
En este contexto, Argentina aparece como un país clave. Por un lado, cuenta con un ecosistema agroindustrial consolidado y exportador. Por el otro, presenta una comunidad cripto activa, con amplia adopción de monedas digitales, lo que facilita la sinergia entre ambos mundos.

De acuerdo con fuentes vinculadas a la operación, Tether inició un proceso de due diligence con Adecoagro, empresa agroindustrial con presencia en Argentina, Brasil y Uruguay, especializada en la producción de granos, arroz, leche y bioenergía. Las conversaciones incluyen potenciales inversiones directas o acuerdos de colaboración a largo plazo.
Bioceres, otra pieza clave en el mapa de Tether
Además de Adecoagro, Bioceres también capta el interés de Tether. La empresa con sede en Rosario se especializa en tecnologías agrícolas sostenibles y biotecnología aplicada, y ha ganado notoriedad por el desarrollo del trigo HB4, tolerante a sequía.
Aunque todavía no se formalizó una negociación como en el caso de Adecoagro, las conversaciones con Bioceres están activas y el interés de Tether es concreto. El foco estaría puesto en las soluciones tecnológicas de impacto climático que podrían escalar a nivel global.
Ambas empresas argentinas representan lo que Tether busca: sustentabilidad, innovación y escalabilidad. No se trata solo de inversión financiera, sino de crear un puente entre el ecosistema cripto y las economías reales que necesitan impulso tecnológico y acceso a financiamiento alternativo.
Por qué Tether pone la mirada en Argentina
Desde la creación de su nueva división Tether Evo, la compañía está evaluando oportunidades en sectores reales de alto impacto social y ambiental. Argentina se presenta como una plataforma ideal: cuenta con conocimiento técnico, producción agroindustrial competitiva y una apertura creciente a modelos de financiamiento no tradicionales.
En palabras del vocero de Tether, Paolo Ardoino, el objetivo es “apoyar proyectos que tengan efectos positivos en el desarrollo humano”, especialmente en regiones que enfrentan desafíos económicos y estructurales.
En este escenario, la inversión de Tether en el agro argentino podría marcar un hito: sería la primera vez que un actor global del mundo cripto interviene directamente en el corazón productivo del país.
¿Qué implicaría una alianza entre Tether y el agro?
La entrada de Tether en el agro argentino podría abrir una nueva etapa en el financiamiento de empresas del sector. Además del capital, aportaría tecnología blockchain para trazabilidad, herramientas de pago alternativas y acceso a redes financieras descentralizadas.
En definitiva, se trata de una apuesta que podría generar transformaciones estructurales en la forma en que se produce, se financia y se comercializa el agro argentino. Si las negociaciones prosperan, será también una señal para otros actores globales: el agro, incluso en países en desarrollo, puede ser un aliado estratégico para el crecimiento de las finanzas digitales.


