Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, protagonizó en el Congreso Maizar un momento que se volvió viral en el sector agropecuario: un llamado público al ruralismo por la falta de apoyo a las medidas que, según él, el Gobierno ha tomado en favor del campo, especialmente en lo relacionado con las retenciones. Su intervención incluyó frases directas —“Si no le ponemos un poco de ‘flow’, un poco de onda a la República Argentina y a lo que estamos haciendo, no vamos a salir nunca del pantano”— y un gesto que quedó en evidencia: la sorpresa por la ausencia de aplausos que esperaba del auditorio y la indicación a un colaborador para que iniciara el aplauso.
El episodio fue recibido con reacciones encontradas. Iraeta dijo sentirse desgastado por críticas públicas —“Bajás las retenciones y es como si no hubieras hecho nada”— y planteó que parte del problema es la percepción del sector rural frente a las políticas aplicadas. Sus palabras y la imagen del silencio en la sala encendieron el debate sobre el vínculo entre el Ejecutivo y los productores, y pusieron el foco en el rol de las retenciones dentro de la política tributaria reciente.
Un informe del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad Austral aportó contexto al reclamo del funcionario. El estudio, elaborado por Diego Rivas y Lucio Cardinale-Lagomarsino, analiza la normativa tributaria de 2025 y muestra que, de las 55 modificaciones tributarias registradas durante el año, el 91% fueron medidas orientadas a reducir la carga fiscal. Esa cifra representa no solo una continuidad respecto a la cantidad total de normas —muy similar al promedio anual entre 2002 y 2025 y a la cantidad de 2024— sino también un marcado sesgo hacia el alivio impositivo.
Retenciones, el eje de 2025
Según el informe del CET, la reducción de los derechos de exportación —conocidos en el país como retenciones— pasó a ocupar un lugar central en la agenda tributaria de 2025. De las 55 modificaciones, 12 estuvieron relacionadas con derechos de exportación; nueve de esas 12 medidas tuvieron como objetivo reducir o eliminar retenciones sobre distintos sectores productivos. Entre las disposiciones analizadas se cuentan bajas temporales para el sector agroindustrial y la eliminación de retenciones para economías regionales, productos industriales, minería, aluminio, acero y ciertos aceites y lubricantes.
Esa concentración temática no es menor: el informe destaca que no se observaba una centralidad de los derechos de exportación de esta magnitud desde 2008, año recordado por el conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario, cuando la discusión pública giró en torno a alícuotas más altas. En 2025, en cambio, las medidas apuntaron a liberar presión fiscal sobre las exportaciones y, por ende, a favorecer la competitividad de los sectores que venden al exterior.
Cambio en la composición de la normativa
El informe señala además un cambio en la dispersión temática de la normativa tributaria. En años previos, las modificaciones se encontraban más distribuidas entre distintos tributos —Impuesto a las Ganancias, IVA, Seguridad Social—. En 2025 la normativa se focalizó en derechos de exportación, planes de facilidades de pago y alivios vinculados al impuesto a las Ganancias. Esa concentración refleja una orientación de política pública hacia desgravaciones y estímulos puntuales, más que a una reforma amplia y uniforme del sistema tributario.
Perspectiva internacional y próximas variables
Los investigadores también ponen énfasis en que la dinámica futura dependerá de factores externos e institucionales. La revisión reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI) incluyó recomendaciones que combinan propuestas para aumentar la recaudación en ciertos frentes —ganancias de trabajadores, monotributo, impuestos sobre tabaco y combustibles— con medidas que reducirían la carga fiscal en otros —ganancias societarias, derechos de exportación e impuesto al cheque. Esta mezcla de sugerencias hace que la trayectoria de la política tributaria sea incierta y que resulte clave observar la normativa que se promulgue en los próximos años, como advierte Lucio Cardinale-Lagomarsino, coautor del estudio.
Reacciones en el sector agropecuario
La reacción del campo al discurso de Iraeta y a las medidas del Gobierno ha sido variada. Mientras algunos productores valoran las reducciones de retenciones como un alivio que mejora la competitividad y la liquidez, otros mantienen críticas por la comunicación o por decisiones puntuales que consideran insuficientes frente a la inflación, los costos productivos y la necesidad de políticas estables a largo plazo. El malestar que expresó Iraeta —y que motivó su reclamo por “aplausos”— pone de manifiesto una tensión de percepción: el Ejecutivo ve avances concretos en materia tributaria, mientras que parte del ruralismo percibe esos cambios como parciales o insuficientes.
Implicancias económicas
La disminución de la presión tributaria, con un fuerte componente de reducción de retenciones, tiene efectos previsibles en la economía. Para el sector exportador, especialmente el agroindustrial y ciertas industrias intensivas en exportaciones, la baja de retenciones mejora márgenes y competitividad internacional. A nivel fiscal, sin embargo, implica una reducción de ingresos que suele evaluarse en el marco de otras decisiones de gasto o de medidas compensatorias. En términos de atracción de inversiones y estímulo a la producción, estas políticas pueden resultar favorables; pero su sostenibilidad depende de la coherencia con el resto del programa económico y de las necesidades de financiamiento del Estado.
Qué mirar en adelante
Los puntos clave a seguir en los próximos meses son: 1) la evolución de la normativa tributaria y si la tendencia a reducir la carga fiscal se mantiene; 2) la reacción y la posición del sector agropecuario frente a las medidas y la comunicación gubernamental; 3) la respuesta del mercado y de las exportaciones a las bajas de retenciones; y 4) cómo se articularán las recomendaciones internacionales, como las del FMI, con las decisiones domésticas.
Conclusión
El episodio de Sergio Iraeta en el Congreso Maizar expuso una brecha de percepción entre el Gobierno y parte del sector rural: el Ejecutivo defiende medidas que, desde la métrica del CET de la Universidad Austral, han tendido mayoritariamente a reducir impuestos en 2025, con las retenciones en el centro de la agenda. Para el ruralismo, la evaluación de esos cambios combina reconocimiento por alivios puntuales y reclamos por la forma y la magnitud de las políticas. En ese marco, el impacto real de las modificaciones tributarias dependerá tanto de su alcance económico como de la capacidad del Gobierno y del sector agropecuario para cerrar una comunicación que traduzca medidas en confianza y previsibilidad.


