Buenos Aires, 23 mayo (NA)- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración se encuentra en la etapa final de negociaciones para alcanzar un acuerdo con el régimen de Irán, que incluiría, entre otros puntos, la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio global de petróleo.
A través de un mensaje publicado en la red social Truth Social, el mandatario afirmó que “se están debatiendo los detalles finales” de un entendimiento que, según indicó, será anunciado en breve. “Se ha negociado un acuerdo, pendiente de su finalización, entre los Estados Unidos de América, la República Islámica de Irán y los demás países mencionados”, sostuvo Trump, al tiempo que destacó que el pacto contempla la apertura del estrecho, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
El anuncio se produce tras semanas de negociaciones multilaterales en las que participaron, según el propio presidente, países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin. Las conversaciones se intensificaron en los últimos días, lo que llevó incluso a Trump a modificar su agenda personal y oficial para permanecer en la Casa Blanca durante una fase crítica del proceso diplomático.
De acuerdo con fuentes oficiales, tanto el Ministerio de Exteriores de Irán como el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmaron avances significativos en las tratativas. Desde Nueva Delhi, Rubio afirmó que existe una “chance” de que el acuerdo sea anunciado en los próximos días y expresó su expectativa de recibir “buenas noticias”.
El entendimiento en discusión tendría como eje central el programa nuclear iraní y el levantamiento de restricciones vinculadas al estrecho de Ormuz, que Teherán considera bajo su control. Washington, por su parte, insiste en la suspensión del enriquecimiento de uranio como condición clave para sellar el pacto.
En paralelo, el régimen iraní confirmó que las negociaciones han entrado en su fase final para definir un acuerdo marco compuesto por 14 puntos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, explicó que el objetivo inicial es establecer un memorando de entendimiento, aunque reconoció que persisten diferencias importantes entre ambas partes.
La cuestión del estrecho de Ormuz aparece como uno de los puntos más sensibles del diálogo. Mientras Estados Unidos y sus aliados insisten en garantizar la libre navegación, autoridades iraníes han remarcado que cualquier mecanismo deberá definirse entre los países ribereños, rechazando una eventual injerencia estadounidense.
En este contexto, el ministro de Exteriores de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman, advirtió que la libertad de navegación en esa vía es “un principio fundamental e innegociable” y alertó que mantener un bloqueo solo agravaría la crisis en la región del golfo Pérsico.
Al mismo tiempo, desde Teherán surgieron mensajes de cautela y advertencias. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que el país ha reforzado su capacidad militar durante el alto el fuego y advirtió que responderá con dureza ante cualquier eventual escalada del conflicto.
En paralelo a las tensiones, el jefe del Ejército de Pakistán, general Asim Munir, desempeñó un papel clave como mediador, viajando a Teherán para facilitar un acercamiento entre las partes. Según autoridades iraníes, estas gestiones contribuyeron a reducir las diferencias y avanzar hacia un posible acuerdo.
La expectativa internacional se centra ahora en el anuncio oficial, que podría marcar un punto de inflexión en el conflicto en Oriente Medio. Mientras Washington y Teherán ultiman detalles, la eventual reapertura del estrecho de Ormuz se perfila como un elemento determinante, no solo en términos geopolíticos sino también para la estabilidad del mercado energético global. #AgenciaNA.





