Acérrimos adversarios, los mandatarios tendrán un cara a cara inédito que puso en pausa las amenazas de Washington de acciones militares y aranceles adicionales a Colombia, en una región volátil después de que Estados Unidos derrocara y arrestara al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Donald Trump y su par colombiano Gustavo Petro se reunirán por primera vez el martes en Washington, un punto de quiebre en su turbulenta relación tensada durante meses por desacuerdos frente al narcotráfico, Venezuela y posiciones políticas opuestas.
La deportación de migrantes indocumentados, la guerra en Gaza, la lucha contra el narcotráfico y la incursión militar estadounidense en Caracas desgastaron desde 2025 la relación entre países tradicionalmente aliados.
Trump amenazó a Petro con un destino similar para Colombia, en el punto más crítico de sus constantes desencuentros, marcados por ataques cáusticos, tanto en lo político como en lo personal.
La conversación alivió momentáneamente las tensiones con Trump, que volteó su mirada hacia Cuba, Irán y Groenlandia.
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, adelantó que la lucha conjunta contra el narcotráfico será uno de los principales asuntos de discusión en la visita del presidente izquierdista, por invitación de Trump durante su primera llamada telefónica el 8 de enero.
El presidente colombiano camina por la delgada línea entre cumplir las exigencias de Washington y mantenerse fiel a su ideología, a pocos meses de las elecciones presidenciales en Colombia, en las que la izquierda es favorita.
“Hay días que parecen años”, dijo entonces Petro tras la inesperada llamada.
Bajo una política de reducir la dependencia de Estados Unidos, Petro firmó acuerdos comerciales con China.
-Un “hemisferio más seguro”-
Sin embargo, en los últimos días Petro ha hecho puntos para agradar a Washington.
“Eso es algo que que obviamente Estados Unidos lo ve como una amenaza”, dice a la AFP Felipe Botero, director del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes de Bogotá.
Además, Colombia reanudará en los próximos días la fumigación de narcocultivos con glifosato, suspendida desde 2015 por recomendación del Ministerio de Salud y en un herbicida muy criticado por Petro cuando era senador opositor.
La Cancillería colombiana anunció el jueves que reanudó los vuelos de deportación de migrantes expulsados, génesis de la confrontación entre Petro y Trump.
Trump había llamado a Petro “líder del narcotráfico” tras acusarlo de hacer pocos esfuerzos para frenar a las mafias que trafican cocaína e impuso sanciones financieras en octubre contra él, su esposa, su hijo mayor y su mano derecha, el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Según el gobierno, el mandatario colombiano se comprometió también con Trump a actuar conjuntamente contra la guerrilla ELN en la frontera con Venezuela, con la que intentó sin éxito negociar la paz.
El gobierno expondrá su intención de “hacer al hemisferio más seguro”, añadió.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró a Caracol Radio el viernes que Colombia buscará “dejar claridad con los Estados Unidos que Colombia es el país que combate con mayor contundencia” al narcotráfico.
De cara al encuentro, en Colombia resuena la reunión entre Trump y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski que terminó con una reprimenda verbal en la Casa Blanca en febrero pasado.
– “Irse al traste” –
La visita se da en la previa de las elecciones de mayo en Colombia, para las que el candidato de izquierda Iván Cepeda marcha como favorito en las encuestas para suceder a Petro.
En este caso, Trump y Petro “son dos personas muy volátiles”, “entonces hay mucha incertidumbre”. “Perfectamente (la reunión) puede irse al traste muy fácilmente”, agrega Botero.
Cepeda denunció recientemente que Estados Unidos intenta “influir” en el proceso electoral.
Trump ha respaldado a candidatos cercanos en la región, como sucedió con los comicios presidenciales de Honduras y las legislativas de Argentina.


