Por Saad Sayeed, Asif Shahzad y Mubasher Bukhari
WASHINGTON/ISLAMABAD, 12 de abril (Reuters) – Donald Trump dijo el domingo que la Armada de Estados Unidos comenzaría de inmediato a bloquear el estrecho de Ormuz, lo que agravó la situación tras las negociaciones con Irán que no lograron un acuerdo para terminar con la guerra, poniendo en peligro un frágil alto el fuego de dos semanas.
Trump también afirmó en Truth Social que Estados Unidos interceptaría a todos los buques en aguas internacionales que hubieran pagado un peaje a Irán y comenzaría a destruir las minas que, según él, los iraníes colocaron en el estrecho, un punto estratégico por el que transita alrededor del 20% del suministro energético mundial y que Teherán ha bloqueado.
“Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, iniciará el proceso de BLOQUEO de todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz”, afirmó Trump.
“También he dado instrucciones a nuestra Armada para que localice e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán. Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar (…) ¡Cualquier iraní que nos dispare a nosotros o a buques pacíficos será ENVIADO AL INFIERNO!”, añadió.
Las maratónicas negociaciones que concluyeron el domingo en Islamabad no llegaron a buen puerto, con las dos partes culpando a la otra del fracaso.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, señaló que Irán había decidido no aceptar las condiciones de Washington, entre ellas la de no fabricar armas nucleares.
“La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, y creo que eso es una mala noticia para Irán mucho más de lo que lo es para Estados Unidos”, dijo Vance. “Así que volvemos a Estados Unidos sin haber llegado a un acuerdo. Hemos dejado muy claras cuáles son nuestras líneas rojas”.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, que encabezó la delegación de su país junto con el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, culpó por su parte a Washington de no haberse ganado la confianza de Teherán a pesar de que su equipo ofreciera “iniciativas con visión de futuro”.
“Estados Unidos ha entendido la lógica y los principios de Irán y es hora de que decidan si pueden ganarse nuestra confianza o no”, declaró Qalibaf el X.
Tanto la delegación estadounidense como la iraní han abandonado ya Islamabad para regresar a sus países, informaron fuentes pakistaníes a Reuters.
Las negociaciones fueron la primera reunión directa entre Estados Unidos e Irán en más de una década y el encuentro de más alto nivel desde la Revolución Islámica de 1979.
Vance afirmó que Irán había optado por no aceptar las condiciones estadounidenses, entre ellas la de no fabricar armas nucleares.
“Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear y que no buscarán las herramientas que les permitan conseguirla rápidamente”, destacó. “Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones”.
La agencia de noticias semioficial Tasnim afirmó que las “excesivas” exigencias de Washington habían impedido alcanzar un pacto. Otros medios iraníes señalaron que había acuerdo en una serie de cuestiones, pero que el estrecho de Ormuz y el programa nuclear eran los principales puntos de desacuerdo.
PRESERVAR ALTO EL FUEGO
El ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, afirmó que era “imperativo” preservar el alto el fuego de dos semanas acordado el martes, mientras las partes intentan poner fin a una guerra que comenzó el 28 de febrero con los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El ministro del gabinete de seguridad israelí, Zeev Elkin, declaró a Army Radio que aún era posible celebrar más conversaciones, pero añadió: “Los iraníes están jugando con fuego”.
Mientras se celebraban las conversaciones, Israel siguió bombardeando a los militantes de Hezbolá en el Líbano, insistiendo en que ese conflicto no formaba parte del alto el fuego. Irán afirma que los combates en el Líbano deben cesar.
El ejército israelí afirmó que atacó lanzacohetes de Hezbolá durante la noche del sábado, y el domingo se podía ver humo negro elevándose en los suburbios del sur de Beirut. En las aldeas israelíes cercanas a la frontera sonaron las sirenas antiaéreas, advirtiendo de un ataque con cohetes procedente del Líbano.
Además de la liberación de activos en el extranjero, Teherán exige el control del estrecho de Ormuz, el pago de reparaciones de guerra y un alto el fuego en toda la región, incluido el Líbano, según la televisión estatal iraní y funcionarios del país.
Teherán también quiere cobrar tasas de tránsito en el estrecho de Ormuz.
A pesar de las diferencias en Islamabad, tres superpetroleros cargados al máximo atravesaron el estrecho de Ormuz el sábado, según datos de transporte marítimo, en lo que parecen ser los primeros buques en salir del Golfo desde el acuerdo de alto el fuego.
Cientos de petroleros siguen atrapados en el Golfo, a la espera de salir durante el periodo de alto el fuego de dos semanas.
Los objetivos declarados de Trump han cambiado, pero como mínimo quiere libre paso para el transporte marítimo mundial a través del estrecho y que se paralice el programa de enriquecimiento nuclear de Irán para garantizar que no pueda fabricar una bomba atómica.
Teherán lleva mucho tiempo negando que pretenda fabricar un arma nuclear.
(Reporte de redacciones de Reuters, escrito por Idrees Ali, Lisa Shumaker, Raju Gopalakrishnan y Matthias Williams. Editado en español por Javier Leira)




