El marco de entendimiento entre Estados Unidos y China impulsa los futuros de soja en Chicago, aunque los efectos en el mercado local podrían diluirse por las primas sudamericanas y la presión de cosecha.
La geopolítica volvió a marcar el pulso de los mercados agrícolas. Luego de intensas negociaciones, Estados Unidos y China alcanzaron un marco de entendimiento comercial que reavivó las expectativas globales y provocó una suba inmediata en los precios de la soja en Chicago, el principal mercado de referencia mundial.
Según Reuters y Bloomberg, el acuerdo preliminar fue anunciado tras una reunión técnica entre los equipos de comercio de ambos países, y será formalmente revisado por Donald Trump y Xi Jinping en los próximos días. La tregua prevé una suspensión temporal de los aranceles punitivos y la reactivación de las compras chinas de soja estadounidense, suspendidas desde mediados de 2024.
Un “marco sustancial” de entendimiento
De acuerdo con el Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, el pacto incluye un “marco sustancial que cubre minerales, energía y productos agrícolas”, con un compromiso chino para realizar compras significativas de soja estadounidense y evitar la aplicación del arancel del 100% que estaba previsto para noviembre (Fortune, 26/10/2025).
France24 y AP News confirmaron que el texto también contempla una pausa en las tarifas a tierras raras, un tema clave para Washington, y el restablecimiento parcial del comercio agroindustrial, con la soja como símbolo de distensión diplomática.
“China necesita reaprovisionarse para los meses de noviembre, diciembre y enero, y este acuerdo le permitiría hacerlo en un contexto de cosecha estadounidense activa y precios competitivos”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El especialista remarcó que “desde febrero en adelante, China ya tiene buena cobertura desde Sudamérica, por lo que el impulso alcista podría ser transitorio”.
Reacción inmediata del mercado
La respuesta fue inmediata. Según Bloomberg (“Soybeans Jump on Signs of Easing US–China Trade Tensions”, 27/10/2025), los futuros de soja en el mercado de Chicago subieron más de 3% y alcanzaron su nivel más alto en 15 meses, impulsados por el optimismo de un restablecimiento parcial del comercio bilateral.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. Reuters advirtió que aún no se definieron los volúmenes ni los plazos concretospara las compras chinas, por lo que el impacto real podría ser limitado si el acuerdo se dilata o se ejecuta en cuotas menores.
En ese contexto, Romano advirtió que “la suba en Chicago podría compensarse con una baja en las primas sudamericanas, dejando los precios internos prácticamente sin cambios”. En Argentina, la soja disponible se negocia cerca de 310 dólares por tonelada, un valor elevado para esta etapa del ciclo, pero condicionado por la política de derechos de exportación.
Brasil, el otro jugador fuerte
Mientras tanto, el avance de la siembra en Brasil mantiene un peso determinante sobre el equilibrio mundial de oferta. AP News informó que el país ya cubrió más del 45% de su superficie proyectada, con condiciones climáticas favorables y una estimación récord de entre 178 y 180 millones de toneladas, frente a las 171 millones del ciclo anterior.
“Si Brasil logra esa producción, la soja sudamericana volverá al mercado temprano, y China retomará sus compras en la región rápidamente”, señaló Romano. Este comportamiento refuerza la estrategia china de diversificar su dependencia agrícola, una tendencia que podría consolidarse incluso si la tregua con EE.UU. prospera.
Efectos sobre otros mercados agrícolas
El Consejo Internacional de Granos (IGC) elevó sus proyecciones globales de trigo por mayores volúmenes en Estados Unidos, Rusia y Argentina, mientras que Australia también aportará un volumen abundante. Esa combinación mantiene los precios internacionales bajo presión, aunque en Argentina se reactivaron exportaciones gracias a los valores competitivos.
“Los precios locales están especialmente bajos, pero eso permitió que el país vuelva a participar en licitaciones internacionales, como la reciente de Argelia”, explicó Romano.
En maíz, la siembra avanza con fuerza y se proyecta una producción de 57 millones de toneladas, con mayor proporción de maíz temprano. El investigador advirtió que “el desafío será manejar los stocks, que podrían aumentar notablemente si el consumo interno no crece al ritmo de la producción”.
Energías renovables y perspectivas a largo plazo
Además del alivio en los mercados agrícolas, el acuerdo entre Washington y Pekín podría tener repercusiones en el sector energético. Según France24, ambas potencias se comprometieron a coordinar políticas sobre biocombustibles y combustibles sustentables de aviación, lo que daría un nuevo impulso a los aceites vegetales como el de soja.
Romano destacó que Indonesia también contribuirá a esa demanda con su decisión de avanzar del B40 al B50, una medida que aumentará la mezcla obligatoria de biodiésel. “Sin embargo, el control estatal de plantaciones puede afectar la oferta y generar distorsiones en los precios internacionales”, advirtió el analista.
Un nuevo equilibrio global
The Guardian sintetizó la lectura política del momento: “La tregua no sólo busca calmar a los mercados, sino también ofrecer una señal de cooperación en un año donde ambos líderes necesitan mostrar resultados económicos concretos” (27/10/2025).
Para Romano, el trasfondo es aún más profundo. “Estados Unidos y China buscan reducir su dependencia mutua: China seguirá priorizando el abastecimiento desde Sudamérica, y EE.UU. apuntará a fortalecer la demanda local de biocombustibles. Ese cambio estructural marcará el futuro del mercado de soja”, concluyó.




