El acto se realizó en la Estancia La Victoria y fue encabezado por el intendente Leonel Chiarella, el rector de la UNR Franco Bartolacci, el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias Pablo Palazzesi, el vicedecano Santiago Dearma, el empresario Ricardo Venturino y autoridades de la Comunidad Salesiana de Venado Tuerto, además de legisladores provinciales, funcionarios, docentes, estudiantes, productores y representantes de instituciones locales.
Venado Tuerto dio un paso clave en su desarrollo educativo y productivo: este lunes 15 de diciembre se firmó el convenio que permitirá que, a partir de febrero de 2026, la carrera de Ingeniería Agronómica de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) comience a dictarse oficialmente en la ciudad, convirtiéndose en un hecho histórico tanto para la localidad como para toda la región agropecuaria del sur de Santa Fe.
Según lo establecido en el acuerdo, la carrera será pública y gratuita, contará con el mismo plan de estudios y cuerpo docente que la sede central de la Facultad de Ciencias Agrarias en Zavalla y tendrá un cupo inicial de 45 alumnos.
La llegada de Agronomía a Venado Tuerto responde a un reclamo de larga data en una de las regiones agrícolas ganaderas más dinámicas del país.
“Es un día histórico para Venado Tuerto y la región. Después de tantos años, llega Agronomía, un proyecto muy esperado”, expresó Chiarella, quien remarcó que este avance es fruto del trabajo colectivo y de una planificación sostenida en el tiempo.
Las clases teóricas se dictarán en el Distrito E, mientras que las prácticas de campo y laboratorio se desarrollarán en las instalaciones de la Escuela Salesiana Don Bosco, fortaleciendo una articulación inédita entre el Estado, la universidad pública, el sistema educativo local y el sector privado.
EDUCACIÓN PÚBLICA Y ARRAIGO
Durante el acto, el rector de la UNR, Franco Bartolacci, destacó el valor transformador de la educación pública y el impacto territorial de esta decisión. “No hay nada más transformador que fundar una carrera universitaria en un territorio. La educación pública nos cambia la vida y genera oportunidades donde antes no las había”, afirmó.
“Queremos que Venado sea un polo educativo regional, para que los jóvenes puedan formarse, quedarse en la ciudad y para que quienes viven en localidades vecinas encuentren acá oportunidades reales”, subrayó el intendente de la ciudad santafesina.
Bartolacci agradeció especialmente el compromiso del municipio, de la Escuela Salesiana y del sector privado, y valoró la decisión política de expandir la universidad pública en contextos complejos, acercando formación de calidad a los jóvenes del interior productivo.
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El director de la Obra Salesiana local, Marcelo Botazzi, resaltó el sentido social y educativo de la iniciativa, enmarcándola en la tradición formativa de la institución. “Asumimos este desafío con el objetivo de brindar una formación integral, generando espacios que sean verdaderos hogares educativos para los jóvenes”, expresó.
En la misma línea, el vicedecano de Agrarias, Santiago Dearma, fue señalado como uno de los impulsores clave del proyecto, que permitirá formar profesionales con fuerte anclaje territorial, preparados para los desafíos productivos, ambientales y tecnológicos del agro actual.
UN PASO ESTRATÉGICO PARA EL DESARROLLO
El acuerdo consolida a Venado Tuerto como un nodo educativo estratégico del sur santafesino, fortalece el arraigo juvenil y genera condiciones para el desarrollo productivo con profesionales formados en el propio territorio.
Por su parte, Ricardo Venturino, titular de Ricardo Venturino S.A., destacó que la carrera permitirá que muchos estudiantes puedan formarse sin alejarse de sus familias. “Muchas veces la distancia o la situación económica impiden cumplir ese sueño. Tener Agronomía en Venado es clave para toda la región agrícola ganadera”, afirmó.
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Con la mirada puesta en el futuro, el desafío ahora será transformar este hito institucional en una cantera de profesionales que acompañen la evolución del agro argentino desde una de sus regiones más emblemáticas.
Durante el acto, se entregaron reconocimientos a Santiago Dearma, Ricardo Venturino y Juan Carlos Rébora, por su compromiso y aporte decisivo para que la carrera de Ingeniería Agronómica sea hoy una realidad.


