miércoles 18 febrero 2026

Reduccion de retenciones beneficia al productor y afecta positivamente el precio de la soja nueva

A esta altura de febrero, la soja nueva, posicion mayo, se negocia alrededor de U$S 317 la tonelada en el mercado local de futuros A3. Ese valor refleja no solo las condiciones internacionales del mercado de commodities sino tambien cambios locales en la politica de derechos de exportacion y en la estructura comercial del complejo oleaginoso argentino.

Si retrocedemos doce meses, en la misma fecha de 2024 la soja nueva cotizaba en el mercado de futuros a US$ 275 por tonelada, mientras que el precio FOB para embarques en mayo de ese ano se estimaba en torno a US$ 403. En el mas reciente relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el precio FOB se ubico en U$S 415 al cierre del viernes previo al feriado largo de Carnaval. Estos datos muestran una dinamica de precios distinta entre el valor que recibe el productor local y el valor en puerto, con implicancias claras para la cadena agroexportadora.

La soja y el efecto de las retenciones

La diferencia entre el incremento del precio que percibe el productor -un salto de U$S 42 en la posicion mayo comparado con el ano anterior- y la suba relativamente menor del FOB -apenas U$S 12- se explica en gran medida por la reduccion de los derechos de exportacion (DEx). Un calculo simple indica que mientras el FOB aumento un 3% en el ultimo ano, el precio de la soja nueva en el mercado local subio cerca de un 15% en ese periodo. Esa diferencia de aproximadamente nueve puntos porcentuales obedece, fundamentalmente, a la menor presion fiscal sobre las ventas al exterior.

En febrero de 2024 la oleaginosa soportaba una retencion del 33%. Tras una baja temporaria al 26% en el primer semestre de 2025, la alicuota se redujo de forma permanente al 24%. Ese alivio se traslada directamente a la caja del productor y mejora su expectativa de precio: en febrero de 2025 la soja nueva cotizaba a U$S 296, por debajo del nivel actual. La reduccion de DEx explica por que, con un FOB relativamente estable, el precio domestico se fortalecio mas marcadamente.

Sin embargo, el esquema impositivo aun mantiene distorsiones que afectan la competitividad del complejo oleaginoso. La diferencia de retenciones entre soja y otros cultivos sigue siendo relevante: los DEx sobre el maiz son 15,5 puntos porcentuales menores, contra el trigo 16,5 y el girasol 19,5 puntos por debajo de la soja. Aunque se avanza en la reduccion de gravamenes, permanece una inequidad que incentiva decisiones productivas y comerciales suboptimas desde la perspectiva del agregado de valor local.

Competencia internacional: Brasil, EEUU y mercados emergentes

La soja argentina enfrenta una presion creciente por parte de dos actores clave: Brasil y Estados Unidos. Brasil proyecta una cosecha de aproximadamente 180 millones de toneladas, y su capacidad de molienda y exportacion de subproductos esta creciendo a ritmo sostenido. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima que Brasil exportara 25,5 millones de toneladas de harina de soja en la campana 2025/26, frente a 29 millones proyectados para la Argentina. Estos numeros indican que Brasil se acerca y, en algunos segmentos, compite cabeza a cabeza con la Argentina.

En Estados Unidos se observa una estrategia comercial focalizada en reemplazar ventas de poroto por exportaciones de subproductos -principalmente harina y, cada vez mas, aceite-, aprovechando su capacidad industrial y politicas de promocion de biocombustibles que incrementan la demanda domestica de aceite. Ademas, la relacion comercial Estados Unidos-India representa un riesgo adicional para la insercion argentina: acuerdos que faciliten arancel cero para aceite de soja estadounidense o mayor acceso a mercados asiaticos pueden acotar oportunidades para el aceite argentino.

Otro factor de competencia proviene de mercados emergentes que buscan integrarse en cadenas regionales: Vietnam ya muestra un crecimiento en las compras de harina de soja y busca acuerdos con India para obtener cuotas de aceite con tratamiento arancelario preferencial. Esa dinamica regional puede captar demanda que tradicionalmente abastecia la Argentina.

Que puede hacer la Argentina para sostener y agregar valor

Para no resignarse ante la perdida de cuota de mercado, es necesario combinar politicas publicas y decisiones privadas que promuevan la competitividad y el agregado de valor dentro del pais. Algunas medidas concretas y complementarias son:

  • Reducir gradualmente y de manera predecible los derechos de exportacion sobre la soja y, especialmente, sobre sus subproductos para evitar distorsiones que favorezcan la salida de poroto sin procesamiento.
  • Impulsar incentivos fiscales y financieros a la inversion en plantas de molienda y refinacion, orientadas a aumentar la produccion local de harina y aceite con estandares competitivos para la exportacion.
  • Promover el uso domestico del aceite de soja para biocombustibles mediante mandatos de mezcla (blend mandates) y creditos fiscales, replicando politicas que han funcionado en EEUU y Brasil para sostener demanda interna y dar valor adicional al producto.
  • Mejorar la infraestructura logistica (puertos, almacenamiento, transporte ferroviario y vial) para disminuir costos y tiempos hasta el mercado; la eficiencia logistica es un factor decisivo en la competitividad internacional.
  • Fomentar acuerdos comerciales estrategicos que diversifiquen destinos de exportacion y reduzcan la vulnerabilidad a cambios en aranceles o en la demanda de mercados concretos.
  • Apoyar innovacion en cadenas de valor: procesos de agregacion de valor, certificaciones de calidad y sostenibilidad que abran nichos de mercado de mayor precio.

Conclusion: avanzar con previsibilidad

La mejora observada en el precio interno de la soja respecto al ano anterior se explica en gran parte por la reduccion de retenciones, pero la competencia externa y la estructuracion del mercado global plantean desafios que no se solucionan solo con cambios fiscales temporales. Para sostener la competitividad del complejo soja argentino es necesario un enfoque integral: politicas previsibles de DEx, incentivos a la industrializacion y a la demanda interna de aceite para biocombustibles, y mejoras logisticas y comerciales. Solo asi la Argentina podra aspirar a mantener y aumentar su participacion en un mercado global donde Brasil y EEUU estan fortaleciendo su oferta de subproductos y buscando activamente mercados alternativos.

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