Panorama general de la matricula en ciencias agropecuarias
En 2023, Argentina registro 38.914 estudiantes matriculados en carreras vinculadas con las ciencias agropecuarias en universidades publicas y privadas. Esa cifra -la mas alta en los registros del Sistema de Informacion Universitaria de la Secretaria de Educacion de la Nacion desde 2001- es comparable a los volumenes vistos en 2011 y 2012, lo que muestra una meseta historica mas que un crecimiento sostenido. La estadistica incluye principalmente aspirantes a ingenieros agronomos, pero tambien a quienes cursan ingenierias en Zootecnia, Forestal y Recursos Naturales.
Si bien la cantidad de ingresantes muestra senales de repunte reciente, el indicador de egresados sigue en retroceso: en 2023 se registraron 1.488 graduados, cuando el promedio de la ultima decada oscilo entre 1.800 y 2.000. Eso plantea dudas sobre la capacidad del sistema educativo para convertir mayor matricula en profesionales disponibles para el sector productivo.
Aumento de preinscripciones y cambios en la oferta academica
Los registros oficiales muestran que los nuevos inscriptos en carreras agropecuarias pasaron de promedios de 6.000-8.000 a 9.800 en 2021, 11.041 en 2022 y 10.295 en 2023. De acuerdo con autoridades universitarias consultadas, como Jorge Dutto, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Cordoba y presidente de la Asociacion Universitaria de Educacion Agropecuaria Superior (AUDEAS), en 2023 y 2024 se observaron “saltos incrementales” en la matricula, con preinscripciones muy activas y actos de recepcion con alta concurrencia.
Varias razones explican ese repunte: flexibilizacion de la ensenanza, incorporacion de tecnologias digitales, diseno de trayectos cortos y tecnicaturas con salida laboral temprana, y una mejor comunicacion de las universidades sobre sus actividades y vinculos con el sector productivo. Las facultades agregaron opciones mas alla de la agronomia clasica -zootecnia, agroalimentos, diseno del paisaje, tecnicaturas- que atraen a jovenes que buscan trayectos mas breves o articulables con una carrera larga.
Desafios para la insercion laboral y condiciones docentes
A pesar del interes creciente en ingresar a carreras agropecuarias, persisten dificultades para la insercion laboral y problemas internos en la ensenanza. El sector enfrenta un atraso salarial docente y una falta de presupuesto publico que afecta la infraestructura, la investigacion y los salarios de inicio. Profesores universitarios recien ingresados pueden percibir remuneraciones que no compensan los costos de traslado o las expectativas frente a la inflacion, lo que dificulta retener talento y ampliar la oferta academica.
Ademas, la relacion entre demanda de profesionales y necesidades productivas es heterogenea: en las zonas nucleo agricolas (Cordoba, Santa Fe, La Pampa) los egresados encuentran trabajo rapidamente; en regiones con producciones menos rentables la colocacion es mas complicada. La tecnificacion y la especializacion tambien generan nichos donde faltan perfiles muy concretos -por ejemplo, especialistas en fertilidad de suelos o manejo de cultivos de alto valor- aunque a nivel agregado la cantidad de profesionales pueda parecer suficiente.
Transformacion curricular y rol del profesional
Los cambios estructurales del modelo agropecuario -mayor enfasis en sostenibilidad, tecnificacion y eficiencia tecnica- han vuelto a poner en valor al ingeniero agronomo como asesor estrategico. La crisis macroeconomica previa habia desplazado parcialmente ese rol hacia decisiones mas financieras; hoy vuelve a primar la eficiencia productiva y la adopcion de tecnologias.
Las facultades han adaptado planes de estudio incorporando tematicas ambientales, higiene y seguridad, innovacion, emprendedurismo y contenidos digitales. Tambien se promueve la movilidad estudiantil entre carreras y universidades, y la articulacion con asignaturas de otras disciplinas (inteligencia artificial, economia), para formar profesionales con capacidades transversales. Estas modificaciones hacen a la oferta mas atractiva y alineada con demandas contemporaneas.
Vinculacion con el sector privado y financiamiento
Frente a restricciones presupuestarias, muchas facultades ampliaron convenios con empresas privadas para obtener maquinaria, equipos, estaciones de testeo y financiamiento de proyectos. Estos acuerdos facilitan la formacion practica, la investigacion aplicada y servicios que generan recursos adicionales. Sin embargo, la dependencia de convenios privados plantea desafios de gobernanza y prioridades investigativas, por lo que las instituciones intentan equilibrar independencia academica y relevancia productiva.
La esperada aplicacion de la ley de financiamiento universitario podria mitigar parte del deficit si efectivamente actualiza gastos y salarios. Mientras tanto, el desfasaje entre el presupuesto operativo y costos reales (por ejemplo, incrementos de energia) obliga a buscar subsidios internacionales y colaboraciones publico-privadas.
Percepciones salariales y condiciones laborales de los graduados
En el debate publico aparece con frecuencia la idea de que los salarios en el sector no son competitivos. Segun relatos universitarios, un profesional recien graduado que se desempena vendiendo insumos puede percibir hoy salarios que, en terminos de mercado local, no son despreciables. No obstante, la movilidad laboral, la busqueda de condiciones de trabajo flexibles y la competencia por perfiles especializados empujan a que las empresas mejoren paquetes y condiciones. Los jovenes priorizan estabilidad, flexibilidad y calidad de vida, y no dudan en cambiar de empleador si las condiciones no se ajustan a sus expectativas.
Recomendaciones para potenciar la formacion agropecuaria
Para aprovechar el interes de nuevos estudiantes y atender las demandas del sector productivo, conviene impulsar medidas concretas:
– Aumentar inversion en salarios docentes y en gasto operativo para garantizar calidad educativa.
– Fomentar trayectos tecnicos y tecnicaturas articulables con carreras de grado para acelerar la salida laboral sin sacrificar formacion de largo plazo.
– Incentivar programas de insercion profesional en regiones con menor demanda para descentralizar perfiles.
– Potenciar la investigacion aplicada mediante fondos estables y convenios que respeten la autonomia academica.
– Promover la colaboracion publica-privada orientada a servicios, formacion practica y desarrollo de PyMEs.
– Reforzar difusion y orientacion vocacional sobre las salidas profesionales en el campo y las nuevas oportunidades tecnologicas.
Conclusion
Argentina muestra hoy una fotografia compleja: mayor interes por las carreras agropecuarias y senales de recuperacion en preinscripciones, pero un cuello de botella en la tasa de egreso y dificultades estructurales en salarios y financiamiento universitario. La modernizacion curricular, la vinculacion con el sector productivo y politicas publicas orientadas a sostener la calidad academica pueden transformar ese interes en profesionales disponibles y en capacidad instalada para sostener el liderazgo agroalimentario del pais. El desafio es coordinar a universidades, empresas y Estado para que la matricula creciente se traduzca en mas agronomos activos, mejor formados y distribuidos donde el pais los necesite.


