La temporada de verano local se prepara para afrontar una serie de desafíos, dentro de los que se encontrará el atractivo de destinos del exterior para los argentinos. Las vacaciones de invierno expusieron un bajo nivel de reservas en los tradicionales puntos del país, a pesar de las promociones y precios similares a los del año anterior.
El mapa de precios para los argentinos que planean viajar en 2026 cambió de forma significativa respecto del verano pasado dado que, medido al dólar MEP, varios destinos clave del turismo internacional se encarecieron hasta un 15% en algunos casos, lo que reconfiguró el costo de vacacionar al exterior.
Los datos del Indec confirman esa tendencia: la cantidad de turistas que ingresan al país es inferior al de salidas, con lo que la balanza turística arroja un saldo negativo hace varios meses.
Es que el fortalecimiento del peso abrió nuevas oportunidades para los argentinos pero supuso también un escenario complejo para la industria turística de una Argentina que, en este primer año y medio de gobierno de Javier Milei, se ha vuelto más cara en dólares.
Sin embargo, de acuerdo con los cálculos del socio de FMyA, aún persiste como una alternativa barata en relación al promedio de las últimas tres décadas.
Para esta temporada, según el economista Fernando Marull, la tabla del Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) y su desagregado bilateral muestra que Brasil es en la actualidad el destino extranjero que más aumentó para los argentinos: un 15% más caro que un año atrás.
La zona euro aparece inmediatamente después de Brasil, al exponer un encarecimiento del 14%, mientras que Suiza registró un avance de 13%.




