Una nina de siete anos aprende y opera en remates ganaderos del sur de Cordoba
India Becerra tiene siete anos y se convirtio en una figura destacada del ambiente ganadero del sur de Cordoba por su capacidad para identificar lotes, valorar precios y tomar decisiones de compra acompanada por su familia. Hija de Pablo Becerra, empleado en una consignataria, y Paulina Casari, ingeniera agronoma, su vida transcurre entre la escuela, las actividades deportivas y el trabajo en el campo familiar ubicado en la zona de Washington, en el departamento de Rio Cuarto.
Segun sus padres, la incursion de India en la actividad ganadera no fue planificada ni forzada. Fue el fruto de horas pasadas en el campo, la cercania con los animales y la constante presencia en remates locales. “Ella anda con nosotros desde chica. Va a los remates, anda a caballo, participa. Hoy se la ve manejar y hablar de lotes como si fuera una persona adulta”, dijo Pablo en dialogo con este medio.
Presencia habitual en ferias y remates
En las ferias ganaderas del sur de Cordoba, donde cada oferta se valora en kilos, genetica y oportunidad, India atento sigue cada lote y, cuando interviene, lo hace con precision. Su participacion salto a la vista del sector cuando, en una entrevista con Canal Ganadero, menciono con seguridad precios de mercado de terneros que rondan entre $1.000.000 y $1.300.000. Esa soltura para manejar cifras sorprendio a consignatarios y productores.
Los remates, segun relatan los organizadores y su familia, incluso adaptan su ritmo para incluirla. “La miran a ella, a ver si va a comprar”, explica Pablo, y apunta que algunos vendedores ajustan la subasta para que India tenga posibilidad de intervenir. La nina se mueve entre consignatarios y productores “como una mas”, segun los que la conocen en la feria.
Un ejemplo: la compra de 12 terneros Jersey
Un episodio que ejemplifica su combinacion de sensibilidad y lectura de mercado ocurrio cuando India decidio comprar un lote de 12 terneros de raza Jersey, un tipo de animal de perfil mas lechero y menor demanda para carne. Al no recibir ofertas y ante la posibilidad de pago en cuotas, la nina avanzo y adquirio los animales por un valor aproximado de $650.000 por ejemplar, con la asesoria y el acompanamiento de sus padres.
La operacion llamo la atencion no solo por el monto sino por la logica detras de la decision: identificar un lote que pasaba desapercibido para otros compradores, evaluar las condiciones de pago y disponer a tomar un riesgo calculado. “Identifica las oportunidades”, comenta Paulina. En otra anecdota, India explico que compro un lote porque “tenian ojitos tristes y no los queria nadie”, muestra de una mezcla singular entre empatia animal y criterio comercial.
Aprendizaje por observacion y practica
Ni Pablo ni Paulina reconocen haber ensenado de forma formal los numeros del negocio a India. Mas bien describen un aprendizaje por observacion, preguntas y practica. “No le ensenamos de forma directa. Escucha, pregunta y esta atenta a todo. En una nota nos dimos cuenta de lo que sabia de animales y de numeros”, relato Paulina. En la escuela aun no abordan esos contenidos, dicen, y sin embargo la nina acomoda esos conceptos a su vocabulario y decisiones.
La rutina de India combina doble turno escolar, clases de equitacion y la vida de campo los fines de semana. Los viernes y sabados son “dias de campo”: acompana a su padre en recorridas, ayuda a mover hacienda y pasa tiempo con caballos, perros, ovejas y terneros. La familia promueve habitos de ahorro y responsabilidad: realiza tareas domesticas por las que recibe recompensas que destina a la compra de animales y al crecimiento de su proyecto productivo.
Empatia y caracter
Ademas de la capacidad tecnica para leer precios y lotes, la sensibilidad hacia los animales define su vinculo con la actividad. “En nuestra casa mis favoritos son los perros; te protegen. Pero me gusta ir a darle de comer a los terneros y ensillar a los caballos”, conto India en una conversacion con medios del sector. Su padre agrega que la nina no duda en intervenir si percibe maltrato animal: “Sufre cuando ve animales en malas condiciones y actua”, dice Pablo.
Esa empatia convive con un caracter decidido. “Se impone. Tiene caracter”, afirma Pablo. India ya proyecta su futuro con ambicion: primero construiria infraestructura -galpon, casa, quincho, corrales y un establo pequeno- y luego poblaria el campo gradualmente con animales. “Primero hay que hacer un galpon, una casa, un quincho, una pileta para refrescarte y un asador”, enumero la nina, que tambien preve “sombrita” para las vacas y sectores diferenciados para manejo.
Impacto en la comunidad ganadera y proyeccion
La historia de India genero repercusion en redes y en medios especializados porque ilustra la presencia de nuevas generaciones en un sector que valora la experiencia acumulada. Productores y consignatarios destacan no solo su conocimiento sino la naturalidad con la que participa en la dinamica de las subastas. Para sus padres, lo mas sorprendente es como incorporo conceptos tecnicos sin formacion formal: “No sabiamos que leia esos numeros asi”, reconoce Paulina.
Su familia insiste en que las decisiones economicas se toman con prudencia y dentro de lo que consideran “negocio”, sin plantear actos impulsivos. La ensenanza del ahorro, la valoracion del trabajo y la progresion ordenada en la compra de animales son pilares de ese aprendizaje. India ya posee terneros, caballos y ovejas, y proyecta ampliar la actividad ganadera bajo la supervision familiar.
Los organizadores de remates y actores del Mercado Agroganadero de Canuelas mencionan que esperan ver a India participar activamente en el futuro, incluso con posibilidad de liderar iniciativas comerciales cuando crezca. Por ahora, su presencia en ferias es una senal de continuidad: la vida rural sigue siendo un espacio formativo donde los ninos aprenden oficios y practicas comerciales desde edades tempranas, y en el caso de India, esos aprendizajes se integran con una sensibilidad que la distingue.




