El cierre de 2025 dejo como novedad destacada la aparicion en gondolas del primer espumante con 0% de graduacion alcoholica producido en Argentina, un hito que amplia la oferta en un segmento que ya contaba con alternativas de baja graduacion. El proceso que permitio que este producto llegue al consumidor no fue inmediato: llevo alrededor de dos anos y medio de trabajo tecnico, cambios regulatorios y pruebas en bodega hasta que el mercado pudo ver los primeros ejemplares.
La botella que marco ese avance es Nieto Senetiner 0% Brut, desarrollada por el equipo de enologia liderado por Roberto Gonzalez y Santiago Mayorga. El espumante se elabora inicialmente siguiendo el proceso tradicional de vinificacion y luego se somete a una etapa de desalcoholizacion mediante tecnologia especializada. La eleccion de mantener el proceso clasico antes de intervenir busco conservar las caracteristicas sensoriales propias del vino espumoso, y la desalcoholizacion se aplico una vez obtenida la base que resulto mas adecuada para la intervencion.
Detras del desarrollo hubo inversion, capacitacion y asesoramiento internacional. La bodega conto con la formacion de un especialista proveniente de Nueva Zelanda para operar equipamiento de origen australiano que permite eliminar el alcohol sin recurrir a metodos agresivos que destruyan los perfiles aromaticos. La instalacion de la tecnologia en planta implico traer el equipo, montarlo y aprender a usarlo correctamente, un camino que incluyo pruebas, evaluaciones sensoriales y ajustes posteriores a la intervencion. Uno de los desafios mas importantes fue el reequilibrio del vino tras la remocion del alcohol, ya que esta accion elimina un componente central que afecta la estructura, la sensacion en boca y la percepcion aromatica.
En el caso especifico del espumante que se lanzo, la base seleccionada fue un Pinot Noir del Valle de Uco. Tras la desalcoholizacion, el equipo tuvo que trabajar para recuperar el equilibrio del producto final, ajustando componentes y ensayando combinaciones que permitieran mantener una experiencia cercana a la de un espumante tradicional. Existen alternativas tecnologicas en el mercado para lograr vinos sin alcohol: ademas de sistemas australianos, hay desarrollos italianos que aplican destilacion al vacio, osmosis inversa o extraccion por membrana. Tambien se exploran metodos mas “naturales” o preventivos aplicados desde el vinedo, como la elaboracion de jugos de uva verde que no fermentan, conocidos como verjus, que se emplean como base en algunas propuestas.
Un ejemplo de esta ultima aproximacion es el trabajo presentado por Catena Zapata con Domaine Elena de Mendoza, que este ano introdujo un producto al mercado elaborado a partir de verjus. En ese proceso, la uva se cosecha en estado verde para obtener un jugo bajo en azucar al que se le aportan botanicos y carbonatacion para reproducir sensaciones tactiles y aromaticas que suelen asociarse con el alcohol. Agustin Silva, enologo y responsable de vinos sin fermentar y bajos en acidez del Catena Institute, explico que la cosecha temprana de la uva y la formulacion con botanicos permiten simular la estructura y la complejidad deseada en un producto final sin alcohol.
La tendencia global hacia bebidas sin alcohol o de baja graduacion esta impulsada, en buena medida, por los cambios en los habitos de consumo de las generaciones mas jovenes. Estudios de mercado senalan que una proporcion importante de jovenes busca reducir su consumo de alcohol y se muestra interesada en alternativas sin o con bajo contenido alcoholico. Datos de Kantar indicaron que en Argentina el 75% de los jovenes desea disminuir su consumo y que seis de cada diez considerarian optar por bebidas con menor graduacion o sin alcohol. A nivel internacional, la consultora IWSR registro un aumento en la cantidad de compradores del segmento sin alcohol entre 2022 y 2024 de 61 millones, en comparacion con 38 millones en la categoria de baja graduacion, y proyecto que el segmento sin alcohol podria generar mas de 4.000 millones de dolares adicionales hasta 2028, con una tasa anual compuesta del 7% en volumen.
En Argentina ya habia ejemplos de productos con graduaciones muy bajas: Blonde y Brunette, dos espumantes que registran 0,3% y 0,4% de alcohol respectivamente, se encuadran en la normativa que permite etiquetar como “sin alcohol” a aquellos vinos con menos de 0,5% vol por litro. La legislacion nacional establece ademas que si la graduacion es igual o superior a 0,5% y hasta 9,5% vol, el producto puede catalogarse como “parcialmente desalcoholizado”. Por eso, la llegada de un espumante con 0% es relevante desde el punto de vista tecnico y comunicacional aunque, en el mercado argentino, ya existian alternativas cercanas que cumplian con la definicion legal de sin alcohol.
Las bodegas que han avanzado en estas alternativas no se limitan a los espumosos. Aunque los vinos espumosos constituyen hoy la parte mas visible y competitiva de la categoria, hay desarrollo de opciones de vino tranquilo sin o con baja graduacion. Proyectos privados y experimentales buscan ampliar el portafolio: la bodega Susana Balbo produce Crios Sustentia Chardonnay Bajo Alcohol con una produccion anual de alrededor de 14.500 botellas; Andeluna dispone de aproximadamente 30.000 botellas en su oferta de baja graduacion con etiquetas como 1300 Torrontes Dulce Natural Bajo Alcohol y Wine Not Malbec; y Domaine Elena presento ademas Uco Mineral N.7 y Uco Stone N.7, espumosos con 7% de alcohol basados en Chardonnay de vinedos aplaudidos por la critica.
Especialistas del sector destacan que el desarrollo de vinos sin alcohol puede ser una respuesta a cambios productivos y comerciales en la viticultura. La adaptacion tecnologica, la seleccion de bases apropiadas y la inversion en investigacion sensorial y tecnica son pasos necesarios para competir en un mercado en crecimiento. Con varias bodegas ensayando procesos, variando metodologias y ampliando el abanico de propuestas, el segmento probablemente seguira creciendo: es esperable que en 2026 aparezcan mas jugadores argentinos con propuestas tanto espumosas como tranquilas, en un mercado que muestra interes y un potencial economico que motiva la inversion. En suma, la incursion en vinos desalcoholizados representa hoy una tendencia en expansion que combina innovacion tecnologica, adaptacion regulatoria y respuesta a nuevas preferencias de consumo.


