Arcor nacio en la ciudad de Arroyito, en la provincia de Cordoba, y su nombre mismo conserva ese vinculo con su origen: Ar-royo-ito y Cor-doba. Desde ese punto de partida en el noreste cordobes, la compania se transformo en un referente industrial argentino con presencia global. Hoy agrupa mas de veinte mil empleados, opera cerca de cincuenta plantas industriales en Argentina, otras ubicadas en paises de Latinoamerica y Africa, y exporta sus productos a mas de un centenar de mercados internacionales. Ese crecimiento esta acompanado por una expansion en lineas de negocio que incluyen alimentos para consumo masivo, agronegocios y una fuerte logistica de exportacion.
La combinacion entre industrializacion local y valor agregado en origen es uno de los rasgos distintivos de la firma. Arcor no solo produce golosinas y chocolates, sino que tambien es un actor relevante en la molienda y procesamiento de granos: es uno de los mayores productores nacionales de harina de maiz y utiliza maiz y trigo como insumos clave para elaborar jarabes, almidones, harinas y derivados que abastecen tanto sus productos finales como a clientes industriales. Ademas, la empresa destaca por ser un importante productor de caramelos duros y por fabricar millones de kilos de alimentos diariamente, lo que explica su demanda sostenida de materia prima proveniente, en su mayoria, de campos argentinos.
Sustentabilidad como estrategia: “Vivir Mejor”
La sustentabilidad forma parte de la agenda estrategica de Arcor a traves de su Estrategia de Sustentabilidad 2030, denominada “Vivir Mejor”. Iniciada en 2012, la estrategia busca alinear la produccion agricola y la cadena de valor con estandares internacionales y practicas que reduzcan riesgos ambientales y sociales, mejoren la trazabilidad y fortalezcan la resiliencia de los sistemas productivos. En ese marco se diseno el Programa de Produccion Sustentable de Maiz y Trigo, que desde 2020 exige a sus proveedores adherir al estandar SAI-FSA (Sustainable Agriculture Initiative, Farm Sustainability Assessment).
Alcance y modalidad del programa
El programa se implementa de manera colaborativa: Arcor acompana a los productores con capacitacion tecnica, asistencia y herramientas de gestion para facilitar la transicion hacia practicas sustentables certificadas. A fin de 2025, la iniciativa habia incorporado a trece productores agricolas y certificado mas de 282.000 hectareas destinadas principalmente a trigo y maiz. Solo en 2024 se sumaron 146.600 hectareas nuevas, cifra que evidencia una expansion importante y el interes de los productores por este modelo productivo.
El objetivo practico es mejorar la gestion del suelo, optimizar el uso de insumos y promover rotaciones de cultivo, entre otras practicas agronomicas, para producir con menor impacto ambiental y mayor eficiencia. Estas mejoras benefician tanto a las plantas de agronegocios de la empresa -que procesan granos para jarabes, almidones, harinas y semolas- como a las lineas de alimentos destinadas al consumo masivo y a clientes industriales que dependen de insumos trazables y de calidad.
Requisitos del estandar SAI-FSA
La certificacion SAI-FSA evalua de forma integral la sustentabilidad agricola, cubriendo aspectos productivos, ambientales y sociales. Entre los criterios analizados figuran el manejo y conservacion del suelo, la gestion eficiente del agua, la prevencion de la deforestacion, la optimizacion del uso de insumos agroquimicos, y la adopcion de principios de agricultura regenerativa. En el plano social y de gestion, se revisan el respeto por los derechos laborales, condiciones de trabajo seguras, procesos de trazabilidad y mecanismos de mejora continua.
Arcor afirma que eligio SAI-FSA por ser un estandar robusto, reconocido internacionalmente y ampliamente utilizado en la industria alimentaria, lo que facilita la comparabilidad y escalabilidad de las practicas implementadas a lo largo de la cadena de valor.
Vinculo entre practicas productivas y huella de carbono
En paralelo con la certificacion, la empresa impulsa estudios y proyectos para cuantificar y reducir la huella de carbono asociada a la produccion agricola. Desde 2023, Arcor participa en un Proyecto de Carbono en los Suelos Agricolas junto con CREA y UPL. Los resultados preliminares comunicados por la compania en 2024 indican que, en los sistemas de produccion de granos, la mayor parte de las emisiones esta vinculada a la produccion y uso de fertilizantes nitrogenados: en trigo y maiz, mas del 70% de las emisiones derivarian de esa fuente. Ese hallazgo orienta las acciones hacia mejorar la eficiencia en el uso del nitrogeno y otras practicas que reduzcan emisiones por tonelada producida.
Si bien Arcor reconoce que todavia no puede atribuir una reduccion cuantitativa de la huella de carbono exclusivamente a la certificacion SAI-FSA, sostiene que las practicas promovidas -mejor manejo del suelo, uso mas eficiente de insumos y adopcion de principios de agricultura regenerativa- son consistentes con una trayectoria hacia sistemas agricolas de menor intensidad de emisiones. Por ahora la empresa no ha emitido creditos de carbono derivados de este programa; la prioridad declarada es la transformacion productiva y la generacion de evidencia tecnica antes que la comercializacion de creditos.
Impacto en la cadena y en las comunidades
El programa cumple un rol de puente entre el origen de las materias primas y los objetivos ambientales, sociales y economicos de la compania. Para Arcor, la certificacion no es solo una auditoria: es una herramienta de transformacion productiva y fortalecimiento de la cadena de valor. La transferencia de conocimiento, la capacitacion continua y la asistencia tecnica buscan cerrar brechas productivas, mejorar rendimientos y sostener la competitividad de los productores en mercados que exigen trazabilidad y practicas responsables.
Ademas, la iniciativa pretende anticipar y mitigar riesgos vinculados al cambio climatico, a la disponibilidad de materias primas y a exigencias regulatorias o de mercado. La adopcion de mejores practicas productivas impulsa la innovacion agricola y contribuye a mejorar el desempeno ambiental y social de la cadena de valor primaria, generando valor compartido para la empresa, los productores y las comunidades locales.
Conclusion
Arcor muestra como una empresa que crecio desde una ciudad provincial puede integrar su estrategia industrial con un programa de agricultura sustentable que combina certificacion internacional, apoyo tecnico y trabajos de investigacion sobre carbono en suelos. El enfoque busca asegurar insumos responsables y trazables, promover la eficiencia en el uso de recursos y avanzar hacia sistemas productivos mas resilientes y menos intensivos en emisiones, aunque reconoce la necesidad de mas evidencia tecnica y tiempo para medir impactos climaticos concretos y considerar la eventual emision de creditos de carbono. En definitiva, el programa se presenta como una pieza clave de su estrategia 2030 “Vivir Mejor”, orientada a producir de manera mas sustentable y a conectar esa transformacion con la toma de decisiones del negocio.


