Fertilidad en caida: por que la soja no rinde lo esperado
La produccion de soja en Argentina enfrenta un problema creciente: la fertilidad de los suelos cae y, con ella, el potencial productivo de los cultivos. El manejo tradicional, que a menudo se limita a aplicar fosforo al inicio, ya no brinda resultados suficientes. Los suelos agricolas muestran deficits progresivos en micronutrientes clave -especialmente zinc y boro- que afectan la eficiencia de los fertilizantes y limitan la expresion genetica del cultivo.
La soja extrae grandes cantidades de nutrientes. Por cada tonelada cosechada, el cultivo remueve en promedio 55 kg de nitrogeno, 6 kg de fosforo, 19 kg de potasio, 3 kg de calcio, 3 kg de azufre y 4 kg de magnesio. Ese balance negativo obliga a repensar la estrategia de nutricion: no alcanza con reponer solo macronutrientes; los micronutrientes y la nutricion desde la siembra resultan determinantes para lograr rendimientos sostenibles.
Nutrientes criticos y su impacto en la fijacion biologica
El azufre y otros elementos menores juegan roles clave en procesos fisiologicos que inciden directamente sobre la productividad. El azufre participa en la sintesis de aminoacidos como metionina y cisteina, y mejora la eficiencia del uso del nitrogeno. Por su parte, el hierro y el molibdeno resultan esenciales para la actividad de la nitrogenasa y la leghemoglobina, enzimas centrales en la fijacion biologica de nitrogeno en soja.
Cuando el cultivo recibe estos elementos desde el arranque, la nodulacion alcanza mayor vigor, el inoculante sobrevive mejor en la semilla y la captura temprana de nitrogeno se optimiza. Esos factores definen una planta con mejor vigor inicial, mayor desarrollo radicular y, en ultima instancia, mayor potencial de rendimiento.
Estrategia integral desde la siembra: como mejorar la implantacion
Los avances agronomicos muestran que la nutricion desde la siembra -arrancadores que combinan macronutrientes y micronutrientes con bioestimulantes- mejora la implantacion y la etapa critica de establecimiento. Este enfoque busca corregir deficiencias tempranas del suelo y favorecer procesos biologicos esenciales para la soja.
Yara presenta soluciones destinadas a optimizar ese arranque. La compania propone integrar fosforo con elementos como azufre y calcio, junto con productos que potencien la accion del inoculante mediante la inclusion de hierro, molibdeno y compuestos organicos bioestimulantes. Esa sinergia facilita una mejor emergencia, un desarrollo radicular mas rapido y una fijacion de nitrogeno mas eficiente.
Que es el coating y como ayuda al manejo nutricional
El termino “coating” se refiere al recubrimiento o impregnacion de fertilizantes con micronutrientes y aditivos. Esta tecnica permite ajustar la receta nutricional al ambiente de cada lote y asegurar que la semilla o el arrancador aporten los elementos que faltan en el suelo. En la practica, el coating facilita una nutricion mas precisa desde las primeras etapas del cultivo, reduce perdidas y mejora la uniformidad en el establecimiento de plantas.
Yara lanzo en conjunto con su red de distribuidores el servicio YaraVita PROCOTE, un sistema de impregnacion que recubre el fertilizante arrancador habitual con micronutrientes -principalmente boro, zinc y manganeso- segun el diagnostico del lote. Asi los productores reciben una solucion personalizada que responde a la realidad de cada ambiente productivo.
Productos y practicas: resultados esperados en campo
La combinacion de un arrancador equilibrado y un tratamiento que potencie el inoculante representa una practica accesible y de alto impacto agronomico. Dos productos que ejemplifican esta estrategia son:
– YaraBasa SAUSOR: fertilizante arrancador formulado con fosforo, azufre y calcio. Este compuesto estimula el desarrollo radicular y mejora la emergencia. El calcio aporta estabilidad estructural al microambiente de la semilla, y el azufre contribuye a la formacion de proteinas y a la eficiencia en el uso del nitrogeno.
– YaraAmplix NRHIZO: formulado para aplicacion en semilla, potencia la accion del inoculante mediante componentes organicos con efecto bioestimulante (por ejemplo, extractos de Ascophyllum nodosum y acidos organicos) y elementos minerales como hierro y molibdeno, esenciales para una fijacion biologica eficiente.
Ambos productos conforman un pack de arranque que optimiza la implantacion y la fijacion temprana del nitrogeno, generando condiciones para alcanzar mayores rendimientos sin aumentar innecesariamente las dosis de fertilizantes totales.
Recomendaciones practicas para el productor
– Realice analisis de suelos regulares y diagnostico foliar para detectar deficit de micronutrientes. Solo con datos podra ajustar dosis y elegir aditivos adecuados.
– Priorice la nutricion desde la siembra en lotes con historial de extraccion elevada o signos de agotamiento. La correccion temprana rinde mas que aplicaciones tardias.
– Combine fosforo con azufre y calcio en el arrancador cuando busque mejorar la emergencia y el desarrollo radicular.
– Utilice tratamientos de semilla que incluyan hierro y molibdeno si trabaja con inoculacion para asegurar una fijacion de nitrogeno mas estable.
– Considere el servicio de impregnacion (coating) para adaptar el fertilizante arrancador a las necesidades micronutricionales del lote y asegurar una distribucion homogenea de los elementos.
Hacia una nutricion sustentable y rentable
La fertilidad del suelo no mejora por si sola; exige manejo informado y herramientas que integren diagnostico, productos y tecnologia. Al corregir deficits de micronutrientes y potenciar la etapa inicial del cultivo, el productor disminuye riesgos y maximiza la respuesta de la soja a las inversiones en fertilizacion.
Yara propone un enfoque integral: aplica conocimiento y soluciones practicas (arrancadores equilibrados, bioestimulantes y servicios de coating) para acompanar al productor en cada etapa. Implementar estas practicas mejora la eficiencia de la fertilizacion, favorece la fijacion biologica y sienta las bases para rindes mas consistentes y sustentables.
La clave para revertir la tendencia de suelos agotados reside en actuar desde la siembra, priorizar diagnosticos precisos y adoptar soluciones que integren macro y micronutrientes con bioestimulantes. Con este cambio de enfoque, la soja podra expresar mejor su potencial productivo y contribuir a la sustentabilidad del sistema agricola argentino.


