Abomasitis en terneros: que es, por que importa y como prevenirla
La abomasitis en terneros lactantes es una enfermedad aguda, a menudo subdiagnosticada, que puede presentarse de forma fulminante y con altas tasas de mortalidad. Aunque es poco frecuente en vacas adultas, en terneros alimentados con leche entera o sustitutos lacteos la sobrecarga de sustratos fermentables favorece procesos inflamatorios y necrosis de la mucosa abomasal. En sistemas intensivos de cria bovina cualquier alteracion digestiva repercute directamente en la eficiencia productiva y en la rentabilidad del establecimiento.
Epidemiologia y factores de riesgo
La abomasitis bovina es multifactorial. Los casos clinicos vivos son escasos comparados con la frecuencia de lesiones encontradas en necropsias; estudios indican hasta un 70% de lesiones abomasales leves en terneros sacrificados, lo que revela una prevalencia subestimada en campo. En Argentina y otras zonas con pariciones agrupadas, los brotes se asocian a factores de manejo comunes:
- Sobrealimentacion con leche entera o formulas hiperosmolares.
- Transicion inadecuada del calostro a la alimentacion lactea.
- Higiene deficiente de baldes, biberones y utensilios.
- Condiciones ambientales estresantes (frio, humedad, mala ventilacion).
- Uso y dosificacion inadecuada de farmacos (por ejemplo, halofuginona en sobredosis puede producir cuadros iatrogenicos).
Fisiopatologia: como se desarrolla la enfermedad
La patogenesis puede resumirse en cuatro etapas interrelacionadas:
- Sobrecarga abomasal: una ingestion excesiva de leche o una formula hiperosmolar provoca vaciamiento retardado y acumulacion de lactosa y otros sustratos fermentables en el abomaso.
- Fermentacion y produccion de acido/gases: la lactosa fermenta, generando acido lactico y gases (CO2, H2) que distienden el abomaso y danan la mucosa.
- Isquemia y necrosis: la distension compromete la microcirculacion submucosa, provoca dano endotelial y necrosis focal de la pared abomasal.
- Proliferacion bacteriana y toxemia: bacterias anaerobias, en particular Clostridium spp., proliferan, liberan exotoxinas que inducen necrosis hemorragica, edema y gas intramural; la translocacion bacteriana puede desencadenar SIRS y shock hipovolemico.
En necropsias, el abomaso suele mostrar engrosamiento mural, mucosa hemorragica, gas submucoso y contenido con olor rancio o putrido.
Presentacion clinica y diagnostico
La evolucion es aguda y rapida (12-48 h) y, por eso, muchos casos se confirman solo post mortem. Los signos clinicos mas habituales son:
- Distension abdominal aguda, predominante en flanco derecho bajo, con apariencia de “ternero hinchado”.
- Colicos, inquietud, postura vaga, levantarse y acostarse de forma repetida; bruxismo (rechinar de dientes).
- Anorexia, depresion marcada y falta de respuesta a estimulos.
- En cuadros fulminantes puede producirse muerte subita sin signos previos llamativos.
Algunos terneros pueden mostrar una aparente mejoria tras la distension inicial pero fallecen en las 48-72 h siguientes. En la practica muchas granjas no registran signos fisiologicos como taquicardia o taquipnea, por lo que el reconocimiento depende de la observacion de signos visibles y de la vigilancia rutinaria.
Diagnostico diferencial y confirmacion
Es importante diferenciar abomasitis de otros cuadros que causan distension o dolor abdominal, como torsion o desplazamiento, enteritis por clostridios del intestino delgado y intoxicaciones alimentarias. La confirmacion suele realizarse por necropsia, donde se aprecian las lesiones tipicas del abomaso. Estudios complementarios en centros de diagnostico pueden incluir cultivo bacteriano del contenido abomasal, histopatologia y determinaciones de agentes toxicos cuando proceda.
Manejo y tratamiento
El manejo efectivo depende de la deteccion precoz. Medidas practicas incluyen:
- Soporte hidrico y correccion de desequilibrios: fluidoterapia parenteral agresiva en terneros con signos de choque, con soluciones isotonicas y, si procede, correccion de acidosis.
- Antimicrobianos apropiados de amplio espectro que cubran anaerobios (segun recomendaciones veterinarias y pruebas de sensibilidad).
- Analgesia y manejo del dolor; evitar maniobras que aumenten la distension.
- En casos de gas intramural o riesgo de perforacion, la intervencion quirurgica es rara y de pronostico reservado.
- Vigilar y tratar complicaciones sistemicas como SIRS y fallo multiorganico.
Aun con tratamiento intensivo la mortalidad puede ser alta (60-90 % en reportes), por lo que la prevencion es fundamental.
Prevencion y medidas de manejo
Prevenir la abomasitis requiere cambios en el manejo alimentario, higienico y ambiental:
- Controlar temperatura y osmolaridad de la leche. Mantener la leche entre 36-39 C y evitar formulas con osmolaridad elevada que favorezcan la retencion abomasal.
- Fraccionar la alimentacion: multiples tomas pequenas en lugar de una o pocas tomas voluminosas para evitar sobrecarga.
- Transicion gradual entre calostro, leche entera y sustitutos; asegurar ingesta de calostro de calidad en las primeras horas de vida para inmunidad pasiva.
- Higiene estricta de utensilios y correcta preparacion de sustitutos lacteos; pasteurizacion y almacenamiento adecuado de la leche cuando sea posible.
- Evitar errores de dosificacion de medicamentos y respetar indicaciones veterinarias (ej. halofuginona).
- Condiciones ambientales adecuadas: cama seca, buena ventilacion y control de estres termico.
- Capacitacion de personal para reconocer signos tempranos y protocolos de respuesta rapida.
Impacto productivo y consideraciones economicas
La abomasitis genera perdidas directas por mortalidad neonatal y gastos en tratamientos, y perdidas indirectas por menor conversion alimenticia, retraso en el desarrollo ruminal y aumento de descarte. A nivel de granja, una sola perdida neonatal puede superar los 100 dolares si se consideran solo los costos inmediatos, mientras que el impacto acumulado por morbilidad subclinica y retrasos productivos suele ser mayor y mas dificil de cuantificar. Detectar y reducir la incidencia mejora la eficiencia biologica y la rentabilidad a mediano y largo plazo.
Conclusion y recomendaciones clave
La abomasitis en terneros es una enfermedad con consecuencias graves pero en gran medida prevenible. Las medidas mas eficaces combinan un manejo alimentario prudente (tomar en cuenta volumen, frecuencia, temperatura y osmolaridad de la leche), higiene estricta, buena transicion de calostro a leche y vigilancia continua de los terneros. Ante la sospecha, la intervencion veterinaria temprana para soporte y diagnostico es esencial. La prevencion y el control no solo reducen mortalidad, sino que protegen la eficiencia productiva del sistema de cria.


