En los últimos dos meses la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cobró en concepto de derechos de exportación (DEX) más de un billón de pesos en cada uno, una cifra que fue clave para las arcas públicas. Esto representó alrededor del 5 % de la masa fiscal mensual estimada en 20 billones por mes.
La aparente recuperación de la recaudación se apoyó en una fuerte registración de exportaciones del sector agroindustrial, pero la tendencia cambió hacia finales de septiembre. Las declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE) sumaron 14,6 Mt en julio y 13,5 Mt en agosto, cifras que explicaron la suba previa.
LA LUPA FISCAL SOBRE LAS RETENCIONES
Sin embargo, la anotación de nuevas DJVE mostró una marcada desaceleración al viernes 25 de septiembre, lo que encendió alertas en Hacienda y en el sector. En particular, las DJVE de harina de soja, uno de los mayores aportantes a los DEX por arancel y volumen, cayeron de 3,3 millones de toneladas en agosto a 1,6 millones en el mes que está finalizando.
Faltando tres días hábiles para concluir el mes se habían registrado operaciones por 6,2 millones de toneladas, es decir, apenas la mitad de los volúmenes previos que explicaron la recuperación. Esa contracción operativa anticipa una menor recaudación corriente si no se producen anotaciones relevantes en los últimos cierres.
Los DEX deben liquidarse dentro de los cinco días hábiles posteriores a la registración, por lo que cualquier volumen anotado en los tres últimos días hábiles de septiembre no impactará en la recaudación del mes. Esa mecánica calendarizada es clave para entender por qué la velocidad de registración condiciona el flujo fiscal mensual.
El resto del complejo soja acompaña la caída y las declaraciones de maíz pasaron de 2,1 millones a 660.000 toneladas, pese a que el arancel de maíz es del 8,5 %. El trigo mantiene registraciones relativamente estables, aunque su aporte efectivo al fisco es menor porque tributa el 5,5 % sobre su valor FOB.
Considerando los precios FOB promedio durante septiembre, se puede inferir que el aporte de las exportaciones agrícolas al fisco rondará los USD 410 millones. Para este análisis se incluyeron además los últimos cinco días hábiles de agosto, cuyo ingreso fiscal se registró en julio y afectó los balances mensuales.
IMPACTO EN LA CUENTA FISCAL
La pregunta clave para Hacienda es si esta caída en la recaudación por DEX se compensará con un aumento generalizado en otros rubros o si tensionará el equilibrio fiscal. La respuesta comenzará a conocerse en los próximos días cuando cierren los asientos fiscales de septiembre.
Asumiendo que la agricultura explica el 80 % de la recaudación por retenciones, el aporte total estimado sería de USD 512 millones, que a un tipo de cambio comprador del Banco Nación promedio de $1.505 implicaría una recaudación de aproximadamente $771.000 millones. Esa cifra queda por debajo del billón de agosto y del récord de $1,2 billón registrado en julio.
En perspectiva, julio y agosto mostraron una fuerte recuperación en la recaudación y ahora septiembre vuelve a mostrar un retroceso que genera incertidumbre. El antecedente inmediato es el pico recaudatorio en equivalente dólar de junio y julio del año pasado durante el primer Dólar Soja y la caída posterior en octubre por la registración con retenciones cero en septiembre.
Para productores y responsables de la política pública la variabilidad en la registración y en la recaudación implica diferencias concretas en flujo de caja y capacidad de planificación. Seguir de cerca los plazos de registración, las decisiones comerciales de los exportadores y la evolución de precios será clave en las próximas semanas.
Palabra de Campo seguirá actualizando estos datos y analizando los efectos sobre precios, liquidez del campo y la cuenta fiscal. Mantendremos a nuestros lectores informados con los datos oficiales en cuanto cierren los registros de septiembre.



