Exportaciones de carne vacuna alcanzaron US$518,4 millones en agosto y 73.000 toneladas según datos oficiales

Las ventas al exterior crecieron un 11,3% en valor y un 11,1% en volumen frente a julio pasado

spot_img

Las exportaciones argentinas de carne vacuna marcaron en agosto de 2026 un salto destacable al totalizar US$518,4 millones con embarques por cerca de 72.900 toneladas, según el informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC). Estos resultados convierten a agosto en el mes de mayor volumen y facturación del año para la carne bovina refrigerada y congelada, un dato clave para la cadena y las finanzas rurales.

El repunte mensual fue evidente: el volumen aumentó 11,1 % y la facturación subió 11,3 % respecto de julio, pero la lectura interanual muestra una paradoja interesante. Frente a agosto de 2025 las toneladas exportadas crecieron apenas 0,4 %, mientras que los ingresos por ventas externas se incrementaron 29,1 %, lo que revela que la mejora provino principalmente de los precios.

Precios que explican la mejora

El precio promedio de exportación se ubicó en agosto en US$7.114 por tonelada, un leve avance de 0,2 % respecto de julio y un salto de 28,5 % frente a agosto de 2025. El informe recuerda que los valores tocaron un piso de US$3.740 por tonelada a mediados de 2024 y sostienen desde entonces una tendencia de recuperación que llegó a rozar los US$7.300 en mayo de 2026.

Ese aumento de precios explica por qué la facturación crece mucho más que los volúmenes: cargas con mayor valor unitario y una demanda que paga primas por ciertos cortes y formatos han impulsado los ingresos. Para productores y exportadores, la mejora de precios significa mayor ingreso por animal faenado, aunque también expone a la cadena a la volatilidad de los mercados internacionales.

China sigue marcando la pauta

China fue el principal destino en agosto y concentró el 59,1 % de las toneladas exportadas, con envíos que incluyeron 18.100 toneladas de carne con hueso por US$50,5 millones y casi 25.000 toneladas de carne deshuesada por US$148,9 millones. Ese patrón ratifica la dependencia relativa del mercado chino, tanto en volumen como en precio, para la carne argentina.

En el segmento de carne congelada sin hueso se registró el mayor peso en las ventas del mes: 41.500 toneladas por US$296,5 millones, con un precio promedio cercano a US$7.150 por tonelada. Este rubro creció 7,3 % respecto de julio y acumuló entre enero y agosto 274.600 toneladas por US$1.889,4 millones, lo que implica un aumento de 40,1 % en divisas frente a igual periodo de 2025.

Refrigerada y diversificación de destinos

La carne refrigerada también mostró dinamismo: en agosto se exportaron 12.800 toneladas por US$168,5 millones, y el precio promedio de esta categoría superó los US$13.100 por tonelada. En particular, la carne refrigerada deshuesada registró un crecimiento intermensual del 32 % y un avance interanual del 7,3 %, lo que subraya la demanda por cortes de mayor valor.

Europa destacó como mercado en expansión para la refrigerada, con embarques que aumentaron cerca de 50 % frente a julio hasta alcanzar 6.300 toneladas, mientras que Israel recibió 3.100 toneladas y Chile 1.700 toneladas. Además, otros destinos importantes para la carne congelada sin hueso en agosto fueron Estados Unidos con 9.800 toneladas por US$74,6 millones e Israel con 4.100 toneladas por US$49,3 millones.

Acumulado anual y riesgo de concentración

En el acumulado entre enero y agosto Argentina exportó 476.700 toneladas por aproximadamente US$3.290,8 millones, con un incremento del 5,9 % en volumen y del 39,8 % en divisas respecto de igual periodo de 2025. Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC, destacó ese comportamiento y subrayó la mayor incidencia de la facturación en el crecimiento total.

Para la economía agropecuaria, la mayor entrada de divisas mejora la liquidez del sector y puede aliviar tensiones en las cuentas externas, pero al mismo tiempo deja a la cadena expuesta a la volatilidad de la demanda externa y a decisiones regulatorias sobre exportaciones. Mantener la competitividad requerirá sostener calidad, logística portuaria y acuerdos comerciales que reduzcan la dependencia de un puñado de mercados.

Qué mirar en los próximos meses

Los factores a seguir son claros: la evolución de los precios internacionales, la demanda china, y la capacidad de la industria para consolidar destinos alternativos con márgenes más estables. También será importante observar cómo impactan en la oferta interna las condiciones climáticas, los costos de producción y las políticas comerciales que puedan influir sobre el flujo de exportaciones.

En definitiva, agosto de 2026 deja a la carne vacuna argentina con números que celebran la recuperación de precios y la diversificación de salidas, pero también con la necesidad de estrategias para reducir riesgos comerciales y convertir este repunte en crecimiento sostenido para los productores y la industria.

MAS NOTICIAS

Most Popular