Tras el fallo del STF, la máxima instancia constitucional del país, el Tribunal Superior Electoral (TSE), responsable de organizar los comicios, suspendió el conteo de votos que había comenzado en algunos estados a las 17 horas (19 GMT).
La medida, dispuesta por el juez Cristiano Zanin a partir de un recurso presentado por el partido oficialista, fue recibida favorablemente por el entorno de Lula y cuestionada por el bolsonarismo. La decisión provocó confusión en algunos estados, donde las autoridades electorales regionales no aplicaron de inmediato la prórroga.
El magistrado adoptó la medida de manera individual, sin someterla al pleno del Supremo, luego de que Lula denunciara presuntas irregularidades en el transporte público de varias capitales que, según sostuvo, habrían impedido que algunos electores acudieran a votar.
Hasta ese momento, el organismo no se había pronunciado públicamente sobre la decisión de Zanin.
Lula añadió que, después de las elecciones, solicitará la prisión de los alcaldes de San Pablo, Ricardo Nunes, y de Salvador, Bruno Reis, a quienes vinculó políticamente con Flávio Bolsonaro.
“Estamos presentando un pedido para que se pueda prorrogar el proceso electoral, porque se impidió votar a electores por una sinvergenzada de alcaldes, como los de Salvador y San Pablo”, afirmó el presidente, quien busca la reelección.
En paralelo, el PT denunció ante el Tribunal Regional Electoral de San Pablo la escasez de autobuses en esa ciudad, la mayor metrópolis brasileña, con unos 11,9 millones de habitantes, y pidió la detención de los responsables de la Secretaría Municipal de Transporte.
“Los electores perjudicados por la retirada de autobuses tienen que tener la oportunidad de votar”, agregó.
Mientras Lula permanecía en San Pablo, Flávio Bolsonaro seguía la evolución de los acontecimientos desde Brasilia, adonde llegó después de votar por la mañana en Río de Janeiro.
En Salvador, capital del estado de Bahía, el Tribunal Regional Electoral ordenó la detención del secretario municipal de Transporte por su presunta responsabilidad en la obstrucción de la circulación de la mitad de los autobuses.
La aplicación de la orden del Supremo fue dispar. En algunos estados, las autoridades de los tribunales electorales regionales no acataron la prórroga, como ocurrió en Río Grande do Sul, uno de los principales distritos electorales de la región sur.
Los abogados del candidato del PL también solicitaron extender dos horas la votación en algunos municipios de San Pablo, Santa Catarina y Paraná debido a las fuertes lluvias registradas en esas regiones del sudeste y el sur del país.
“El exabogado de Lula prorrogó la votación. ¨Para beneficiar a quién? Al estado de Bahía, que es mayoritariamente de izquierda”, afirmó el senador electo Deltan Dallagnol.
Las críticas del bolsonarismo apuntaron directamente a Zanin, exabogado de Lula antes de su designación como magistrado del Supremo por el actual presidente.
Desde el oficialismo, el secretario general de la Presidencia, Guilherme Boulos, informó que representantes de la campaña de Lula habían sido enviados a centros de votación de todo el país para garantizar el cumplimiento de la orden judicial y permitir que los ciudadanos pudieran sufragar hasta las 19 horas (21 GMT). (ANSA).



