Buenos Aires, 14 mayo (NA) — Un equipo de investigación liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona (UB), en España, logró diseñar y probar con éxito (en ratones) una molécula capaz de degradar el gluten de forma eficaz incluso en las condiciones extremas del estómago.
Se trata de una prometedora candidata para un posible tratamiento para la celiaquía, enfermedad autoinmunitaria causada por el consumo del gluten presente en algunos cereales y en alimentos derivados de ellos.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la novedad de este hallazgo publicado en la revista EMBO Molecular Medicine es que la molécula actúa a concentraciones muy bajas y en un entorno muy ácido, similar al del estómago (pH 2), algo que hasta ahora no había logrado de forma eficiente ninguna de las moléculas disponibles, las cuales se comercializan como suplementos nutricionales y no son una opción terapéutica.
En ese sentido, desde el CSIC señalan que, hasta el momento, solo una dieta libre de gluten durante toda la vida permite a los celíacos evitar los síntomas de la enfermedad.
CÓMO SE LOGRÓ ESTE AVANCE
Hace cuatro años, el Grupo de Proteólisis del IBMB-CSIC, dirigido por F. Xavier Gomis-Rüth, describió en un artículo en Nature Communications que la neprosina, una molécula que se halla de forma natural en el jugo digestivo de la planta carnívora Nepenthes x ventrata, podía cortar los pequeños fragmentos de gluten (GIP), los responsables de desencadenar la respuesta del sistema inmunitario en las personas con celiaquía.
En colaboración con un grupo de la UB, dirigido por Francisco José Pérez Cano, demostraron que la neprosina puede degradar el “33-mero” y otros GIP antes de que lleguen al intestino, con lo que se podría evitar esa respuesta inflamatoria autoinmunitaria.
En este nuevo trabajo, el equipo diseñó y puso a prueba una variante diseñada a partir de la neprosina. Bautizada como ‘celiacasa’, esta nueva molécula muestra su máxima actividad en el pH gástrico del estómago, y en sinergia con la pepsina de nuestro sistema digestivo consigue romper los GIP de los cereales y la gliadina del trigo antes de que pasen al duodeno.
ATENUAR LAS MANIFESTACIONES DE LA CELIAQUÍA
“Hay otras proteasas, denominadas genéricamente ‘glutenasas’, que degradan el gluten y sus pequeños fragmentos, pero no son plenamente activas en condiciones de pH 2, el del estómago, sino a pH 7, el del duodeno, cuando el alimento predigerido (bolo alimenticio) ya ha abandonado el estómago. Eso obliga a incrementar las dosis hasta niveles que no las hacen viables para terapias”, explica Gomis-Rüth.
Pruebas realizadas en vivo con un modelo de ratón desarrollado por la Universidad de Chicago, que es el que actualmente mejor reproduce la celiaquía, revelaron que la celiacasa a muy bajas dosis es capaz de atenuar las manifestaciones de la enfermedad en ratones que recibían gluten, incluso en cantidades elevadas. “Se redujo la atrofia intestinal, la inflamación, la respuesta de anticuerpos y la alteración de la composición de la microbiota (disbiosis)”, indica Francisco J. Pérez Cano, del INSA-UB. “Además, se restauraron los marcadores inmunorregulatorios a niveles normales, así como las rutas metabólicas microbianas”, detalla.
Estos resultados muestran que la celiacasa, una molécula estable frente a ácidos estomacales, podría ser una alternativa terapéutica coadyuvante para una dieta libre en gluten.
La molécula y sus potenciales aplicaciones ya cuentan con patente, y el equipo ahora da los primeros pasos para crear una spin-off y conseguir llevar el desarrollo a etapas más avanzadas.
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