NUEVA YORK, 13 oct (Reuters) – La presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, afirmó el martes que cree que el banco central de Estados Unidos tendrá que volver a subir las tasas de interés antes de que termine este año para reducir la elevada inflación.
Por Michael S. Derby
“Mi opinión sobre la necesidad de nuevas medidas de política monetaria, y sobre el momento adecuado para aplicarlas, dependerá en gran medida de cómo la totalidad de los datos que vayan llegando configure mis perspectivas y el equilibrio de riesgos asociado”, afirmó en el texto de un discurso que pronunciará en una conferencia bancaria en la Fed de Boston.
Collins dijo que respaldó el alza de tasas decidida el mes pasado por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el órgano del banco central encargado de fijar la política monetaria, y que actualmente espera que “sea adecuado subir las tasas un poco más antes de que termine el año para garantizar un retorno oportuno y duradero de la inflación al objetivo del 2% del Comité”.
La Fed subió el mes pasado su tasa de interés oficial en un cuarto de punto porcentual, al rango del 3,75%-4%.
Collins señaló que, dado el buen comportamiento de la economía y del mercado laboral, la Fed puede centrar su labor en volver a situar la inflación en su objetivo, tras haberlo incumplido durante más de cinco años.
Collins se mostró en general optimista sobre las perspectivas económicas, aunque reconoció que existían riesgos.
Las previsiones de los responsables de política monetaria publicadas en esa reunión apuntaban a otra subida para finales de 2026, aunque varias autoridades de la Fed han sugerido claramente en las últimas semanas que la medida se producirá en diciembre y no en la reunión del 27 y 28 de octubre.
Sin embargo, la presión derivada de la inversión tecnológica para desarrollar infraestructuras de inteligencia artificial y el impacto continuo de los aranceles y los costos energéticos impulsados por la guerra en Oriente Medio podrían complicar los esfuerzos por reducir la inflación, señaló.
La trayectoria más probable “sigue caracterizándose por un crecimiento sólido del PIB, con un mercado laboral que se mantiene cerca del pleno empleo”, afirmó. “En este escenario, la inflación vuelve gradualmente al 2%, ya que las continuas mejoras en la eficiencia respaldan el equilibrio entre la demanda y la oferta, y contribuyen a la desinflación”.
(Reportaje de Michael S. Derby; edición de Paul Simao. Editado en español por Natalia Ramos)
“Preveo que tanto la inflación total como la subyacente vuelvan a situarse por encima del objetivo del 2% de la Fed en los próximos meses, dado el reciente repunte de los precios de los productos energéticos refinados, como el combustible para aviones y el diésel, y el combustible para calefacción doméstica”, añadió Collins.



