Investigadores crean trigo alto en fibra mediante edición génica utilizando su propio material genético

Es una alianza entre una firma de chilena de biotecnología, Neocrop, y otra argentina de semillas, Buck, que obtuvo financiamiento por US$2,75 millones para desarrollar la última etapa del proceso

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Neocrop Technologies, la biotecnológica chilena aliada con el semillero argentino Buck Semillas, cerró su ronda semilla por US$2,75 millones con la entrada del fondo estadounidense Zentynel y la incorporación del argentino CITES como inversor. La operación, que también contó con seguimiento de Sudlich Capital, el Grupo Inder y Carozzi Ventures, apunta a acelerar la llegada al mercado de un trigo editado genéticamente con mayor contenido de fibra.

La tecnología que desarrolla Neocrop utiliza edición génica y no implica inserción de genes foráneos, por lo que reduce tiempos respecto de la transgénesis y permite ajustes dirigidos en el ADN de las plantas. El proyecto ya cuenta con aprobación regulatoria en Chile y Argentina para avanzar en el desarrollo del primer trigo editado con entre cinco y diez veces más fibra, una modificación que puede tener impacto en la calidad nutricional de productos de consumo masivo.

Con este capital, la compañía reorientó su modelo comercial hacia desarrollos con mayor probabilidad de llegar rápido al mercado, priorizando códigosarrollo, licenciamiento e integración con empresas de bienes de consumo empaquetados (CPG). Ese enfoque facilita que las innovaciones pasen de las semilleras a la industria alimentaria sin depender exclusivamente de la venta de semillas, lo que acorta la cadena de valor hacia el consumidor.

La incorporación de CITES II marca la primera inversión del fondo argentino en una startup chilena y refleja su apuesta por el ecosistema Deep Tech en la región, según explicaron los socios del fondo. Para Neocrop, contar con inversores que combinan capital y experiencia en biotecnología y mercados globales es clave para escalar desde el Cono Sur hacia otros mercados de Latinoamérica y el Caribe.

Ensayos, regulación y ruta técnica hacia el mercado

Neocrop ya realiza ensayos de campo del trigo editado durante la campaña 2025/26 en Chile para validar rendimiento agronómico y calidad industrial con molinos y panificadoras. Los fondos de la ronda se destinarán a escalar hasta fase comercial ese cultivo y a financiar proyectos en fase pre-comercial, incluyendo validaciones agronómicas, estrategias regulatorias y protección de propiedad intelectual.

El proceso contempla colaboraciones con molineros para asegurar que la harina resultante mantenga las características exigidas por la industria, y pasos regulatorios en cada país objetivo antes del lanzamiento. La empresa también refuerza su estructura operativa y científica para sostener una etapa de mayor madurez empresarial y enfrentar los requerimientos de certificación, trazabilidad y registros sanitarios en mercados diversos.

Desde la perspectiva de la cadena agroindustrial, el desarrollo de cultivos editados como el trigo alto en fibra implica adaptar prácticas agrícolas, logística de semilla y acuerdos comerciales con molinos y fabricantes de alimentos. Las alianzas con semilleras y empresas de alimentos son centrales, porque permiten combinar conocimiento agronómico con capacidad industrial para elaborar productos dirigidos a la demanda de consumidores preocupados por la nutrición.

Impacto potencial y desafíos del nuevo trigo

Si las validaciones confirman los resultados preliminares, el trigo con mayor fibra podría ofrecer beneficios nutricionales directos sin cambiar hábitos de consumo, lo que representa una ventaja en políticas de salud pública y en el posicionamiento de las marcas. No obstante, la aceptación del mercado y la regulación diferencial entre países sobre edición génica serán variables determinantes, tanto para la estrategia comercial como para la velocidad de adopción por parte de los agricultores.

Para los productores, la llegada de variedades editadas plantea oportunidades y retos: mejores atributos para la industria pueden traducirse en primas por semilla o por calidad, pero también requieren adaptación de prácticas y acceso a información técnica. En la interacción entre empresas tecnológicas, semilleros y cadenas industriales estará la clave para que la innovación se traduzca en valor compartido, sin dejar de lado la comunicación pública sobre seguridad y beneficios.

El cofundador Daniel Noero sintetizó la estrategia al señalar que la ronda busca convertir capital en productos que crucen laboratorio, campo, regulación e industria hasta llegar al mercado con retorno escalable. Los próximos hitos de Neocrop incluyen completar las validaciones agronómicas e industriales, avanzar en registros regulatorios y concretar acuerdos comerciales que permitan escalar la solución en la región.

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