Cuál es la tropa de Patricia Bullrich en el Congreso y por qué Milei no puede romper con ella

Buenos Aires, 13 junio (NA) — En las últimas semanas, la jefa de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, levantó el perfil político y su figura ganó volumen a fuerza de declaraciones críticas que tensionaron al oficialismo, al punto que se empezó a especular con una construcción electoral autónoma, chocando incluso con el interés del mileísmo.

Sus tempranos reproches a cielo abierto contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a contrapelo del blindaje que ejecutó la Casa Rosada, y su publicitada indisciplina partidaria respecto del pliego de una jueza vetada por el presidente Javier Milei, subieron la temperatura de la interna y generaron urticaria en Balcarce 50, supo la agencia Noticias Argentinas.

Pese al mal trago, difícil de digerir en una personalidad que no es conocida por tolerar la disidencia interna, el presidente prefiere contar hasta diez en el caso Bullrich.

Inclusive utilizó las redes sociales para saludar a su ex ministra de Seguridad por sus 70 años.

¿Por qué Milei cuida tanto el vínculo con Bullrich en lugar de sacársela de encima? La razón es más sencilla de lo que se cree.

La jefa de los senadores libertarios tiene un capital político propio muy importante, que se mide tanto en votos, influencia social y capacidad pragmática como en volumen de diputados y senadores que le responden en el Congreso.

Para empezar, Patricia Bullrich representa a una porción significativa del electorado, más cercano a las ideas republicanas, que fue fundamental para que Milei ganara el balotaje del 2023.

La lectura que hacen en la Casa Rosada es que el Gobierno de La Libertad Avanza es el producto de esa alianza y solo se sostiene mientras perdure esa sociedad: de lo contrario, se puede caer.

Por eso la sublevación y las pulsiones independentistas de Bullrich activaron las alarmas en el Gobierno y lo dejaron aturdido, sin saber como reaccionar ante el desafío interno planteado.

Por mucho menos, con cualquier otro dirigente de La Libertad Avanza, la actitud esperada habría sido la de eyectarlo sin piedad.

PUEDE INTERESARTE  Taty Almeida en su última aparición pública: “La única lucha que se pierde es la que se abandona“

Pero además del capital electoral y del peso simbólico de Bullrich hay un elemento mucho más objetivo y material que Milei toma muy en cuenta y es la cantidad de legisladores que le responden a la ex ministra de Seguridad tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.

Si el presidente decidiera prescindir de Bullrich, no solamente se quedaría sin una líder con probados pergaminos y oficio en el arte de anudar acuerdos políticos con otros sectores para sacar adelante leyes (una capacidad que no abunda en los libertarios “puros”), sino que además estaría arriesgándose a diezmar la bancada oficialista, ya que muchos se irían con la ex ministra.

En la Cámara baja. La Libertad Avanza logró arrebatarle la primera minoría a Unión por la Patria no solamente por el resultado de las elecciones intermedias sino también por la orden política que dio “Pato” para transferir a una decena de diputados que estaban en el PRO a la bancada libertaria.

Su principal alfil político para operativizar aquella jugada fue Damián Arabia, uno de los dirigentes de su riñón junto a Sabrina Ajmechet y Patricia Vásquez.

Los siguieron en esa aventura Laura Rodríguez Machado, Silvana Giudici, María Luisa González Estevarena, Carlos Almena y Miriam Niveyro.

Se agregaron luego Alejandro Bongiovanni, Verónica Razzini y los ex radicales (“con peluca”) Luis Picat y Mariano Campero.

De todos ellos, Giudici, con todos sus kilómetros recorridos en la política, es la que tiene más cintura para moverse con autonomía y -si bien mantiene vasos comunicantes con el bullrichismo- está integrada a la conducción libertaria y de hecho es secretaria parlamentaria del bloque oficialista.

En el Senado, no tiene delegados orgánicos a su liderazgo como en Diputados, pero sí alianzas relativamente sólidas (aunque con algunas intermitencias) con legisladores como Francisco Paoltroni, Luis Juez, Carmen Álvarez Rivero y Carolina Losada.

El círculo chico de la ex ministra no se cierra en el Congreso sino que se ramifica hacia otros ámbitos: dentro de sus incondicionales se encuentran el concejal platense Juan Pablo Allan, el ex diputado nacional Gerardo Milman, el Director Ejecutivo de la ANMaC, Pablo Walter, el director del Banco Central Juan Curuchet, el subsecretario de Inteligencia de Estado, Diego Kravetz y Daniel Barberis (Ministerio de Seguridad).

PUEDE INTERESARTE  Fórmula 3: Colnaghi terminó decimoctavo en Barcelona y cerró un fin de semana para el olvido

En la Legislatura porteña, Patricia Bullrich tiene como fiel escudero a Juan Pablo Arenaza, que ejerce la vicepresidencia tercera de ese cuerpo.

En la Cámara de Diputados bonaerense Florencia Retamoso es su principal referente en el grupo bullrichista que también integran Fernando Compagnoni, Abigail Gómez, Sofía Pomponio y Oriana Colugnatti. Por el Senado provincial, su referente de confianza es Daniela Reich.

#AgenciaNA

MAS NOTICIAS

Most Popular