Del campo al Dakar: un productor cordobes que llevo la solidaridad al rally mas exigente
Leonardo Cola, productor agropecuario y miembro del grupo CREA Carnerillo, inicio el 2026 repartiendo su tiempo entre la actividad rural y una de las pruebas mas duras del deporte motor: el Rally Dakar. A bordo de una KTM 450 Replica, el riocuartense completo todas las etapas de la edicion 2026 en Arabia Saudita y finalizo 31 en la categoria Rally2, destinada a pilotos no profesionales. Fue su segunda participacion tras el debut en 2020, y tambien resulto segundo en la clasificacion de Veteranos.
Kilometro a kilometro en el desierto
El itinerario del Dakar 2026 recorrio mas de 8.000 kilometros en 13 etapas distribuidas a lo largo de 14 dias, atravesando regiones como Riad, Bisha, Wadi Ad-Dawasir, Al Henakiyah, Yanbu, Al Ula y Hail. El terreno combino desierto abierto, dunas que parecen no acabar y tramos montanosos que exigieron navegacion y resistencia fisica permanente.
Cola relato haber afrontado jornadas extremadamente duras, entre ellas una etapa de 915 kilometros que demando alrededor de 14 horas sobre la moto. Tambien destaco la etapa maraton, donde los pilotos permanecen sin asistencia tecnica externa y deben gestionar descanso, mantenimiento y logistica con recursos limitados: una carpa, una bolsa de dormir y raciones basicas de comida. Esa experiencia, dijo, fue “enriquecedora” por el esfuerzo compartido con otros competidores y la convivencia en condiciones extremas.
En la clasificacion general scratch de motos, Cola termino 42 entre 115 competidores. Su posicion en Rally2, con 31 sobre 100, confirma la importancia de completar la carrera para pilotos que combinan su actividad profesional con la pasion por el rally raid. Ademas, la convivencia multicultural en el Dakar -con corredores de Asia, Europa, America, Africa y Oceania- y la hospitalidad mostrada por la poblacion saudi fueron subrayadas como aspectos positivos del evento.
Caidas, pausas y regreso: la trayectoria hasta 2026
El proyecto Dakar de Cola comenzo a gestarse en 2018 y estuvo marcado por pausas, lesiones y recuperaciones. En 2020 participo por primera vez en Arabia Saudita, pero una caida en la decima etapa lo obligo a abandonar. Desde entonces, mantuvo el objetivo de volver y completar la prueba.
Su historial deportivo incluye logros nacionales: en 2022 se consagro campeon argentino y latinoamericano de rally raid en la categoria Motos M1, y repitio como campeon nacional en 2023. En 2024 sufrio una fuerte caida en el Rally de Marruecos que le provoco la fractura de ambos brazos, lo que lo dejo fuera de la edicion 2025 del Dakar. Tras una rehabilitacion prolongada regreso a la competicion en pruebas internacionales como Abu Dhabi y Marruecos hasta llegar preparado al Dakar 2026.
Dentro del peloton se lo conoce como “el Angel de la guarda” por haberse detenido en varias ocasiones para auxiliar a otros corredores. Entre los episodios mencionados figuran la asistencia a Joaquin Debeljuh en el Rally Panafrica 2019 y el remolque a Kevin Benavides en el Dakar 2020 cuando se quedo sin motor a 44 kilometros de la meta. Esas acciones consolidaron su reputacion y, segun sus propias palabras, responden a la conviccion de que “las buenas acciones vuelven”.
Cultura CREA y compromiso local
Cola es integrante del grupo CREA Carnerillo desde 2005 y su empresa familiar se dedica a la produccion agricola sobre campos arrendados en el suroeste de Cordoba. La filosofia CREA -centrada en el intercambio entre productores, la innovacion y la responsabilidad social- forma parte de su acercamiento al deporte y al trabajo colectivo.
En el Dakar 2026, aprovecho la visibilidad internacional del evento para impulsar una colecta solidaria junto a empresas y productores de la red CREA. Los fondos recaudados fueron destinados a tres instituciones de la region de Rio Cuarto que trabajan con ninos, ninas y jovenes en situacion de vulnerabilidad: Granja Siquem, Parroquia San Roque y Ciudad de los Ninos. La iniciativa repitio un gesto que ya habia realizado en 2020 a traves del Banco de Alimentos de Rio Cuarto y tuvo la adhesion de productores y empresas del entorno CREA Carnerillo.
Que hacen las organizaciones beneficiadas
La Granja Siquem, en Las Higueras, lleva mas de tres decadas combinando educacion formal con practicas productivas como la avicultura, la porcicultura y la produccion lechera. Tambien promueve una cooperativa orientada a la inclusion laboral y atiende a jovenes de entre 8 y 18 anos, integrando formacion tecnica y comunitaria.
La Ciudad de los Ninos desarrolla un modelo de vida comunitaria que prioriza el cuidado, la educacion y el acompanamiento integral de menores en riesgo social. La Parroquia San Roque, por su parte, sostiene servicios comunitarios y apoyo a merenderos y comedores, articulando con la comunidad local programas de asistencia y contencion.
Segun los organizadores de la colecta, lo recaudado se distribuyo en partes iguales entre las tres instituciones. Para los participantes de CREA, el objetivo fue aprovechar una plataforma de alcance internacional como el Dakar para fomentar una conciencia social colectiva y fortalecer el tejido local.
Preparacion, aprendizaje y legado
El retorno al Dakar exigio a Cola un ano de preparacion sistematica, con entrenamiento fisico especifico, trabajo de navegacion y el asesoramiento de profesionales en mecanica y salud deportiva. Aunque no se considera piloto profesional de tiempo completo, dijo que siempre procura “hacer las cosas de la manera mas profesional posible” dentro de sus posibilidades.
Completar el Dakar no solo representa un logro deportivo individual, sino tambien una oportunidad para visibilizar causas sociales y mostrar la conexion entre el ambito rural y los grandes eventos internacionales. El caso de Cola demuestra como la combinacion de disciplina deportiva, compromiso comunitario y redes de trabajo -como la de CREA- puede transformar una participacion en el rally en una accion con impacto local.
La experiencia de este productor cordobes en el Dakar 2026 confirma que terminar la carrera es un objetivo valioso para quienes no son profesionales, y que la visibilidad del evento se puede aprovechar para fortalecer iniciativas sociales en el territorio. La historia de Cola aporta un ejemplo concreto de como el deporte extremo y la solidaridad pueden ir de la mano, generando beneficios tangibles para organizaciones que trabajan con ninos y jovenes en contextos vulnerables.


